domingo, 10 de marzo de 2013

우리의 얼룩-Our Stains- Capítulo X





Capítulo X - Lo que nuestra boca no dice nuestro cuerpo lo muestra. 



No pienses... sólo limitate a sentir.



Aquel lugar era enorme, hermoso y moderno… pero tan vacío…

WooHyun lo recorrió lentamente con algo de miedo, sentía que de alguna parte saldría alguien para asustarlo o que las puertas se abrirían solas o quizás escucharía una voz provenir de la nada.

Quizás algún tiempo atrás aquel sitio estaba habitado por una familia feliz, que él supiera Kim SungGyu no tenía hermanos, pero debía tener primos y demás familiares. A WooHyun le gustaría conocer mas la historia tras ese lugar que parecía gritar de dolor por lo desolado que estaba, había gente en el, pero estaba vacío.

-¿Terminaste el tour?- La voz del mayor le hizo retirar la mirada de un estante repletos de libros. Asintió y se acercó al otro que estaba de pie junto a la puerta de la cocina –Ya el almuerzo está listo… ¿Quieres comer acá o en el comedor principal?- El comedor principal tenía el doble del tamaño de la sala de estar del departamento de WooHyun, era sencillamente deprimente.

-En la cocina estará bien…solo somos nosotros dos- El mayor sonrió y asintió antes de volver a entrar a la cocina, WooHyun lo siguió no sin antes volver a pensar en lo bien que se veía el otro sin el saco del traje y sin corbata teniendo los tres primeros botones de la camisa sueltos.

El delicioso olor de la comida le hizo darse cuenta de que moría de hambre, habían pasado toda la mañana trabajando entre comentarios mordaces y miradas desafiantes, haberse mantenido concentrado en hacer bien su trabajo y no terminar de nuevo siendo poseído por el otro le había hecho gastar una gran cantidad de energía.  

Se sentó en uno de los bancos de la barra y el mayor se sentó a su lado mientras la empleada les servía y acomodaba el completo almuerzo. WooHyun no pudo evitar sonreír pues recordó  los días en que su madre le preparaba la comida.

-Te ves muy hambriento- el mayor lo veía burlón, WooHyun alzó los hombros quitándole importancia al comentario ajeno y luego de dar las gracias a la cocinera que ya se retiraba, empezó a comer.  Escuchó que el otro solo soltó una maliciosa risa y después se dispuso a comer también.

Pasaron cortos minutos en un incómodo silencio que solo era interrumpido por el leve sonido de los palillos contra la cerámica de los platos. Quedaba mucho trabajo por hacer pero WooHyun estaba cansado así que luego de almorzar se iría a dormir a su casa, no quería darle al mayor oportunidad de intentar nada, no quería caer en sus bajos instintos de nuevo, se resistiría hasta el último momento a esa necesidad de ser tocado y besado por el otro.

Cuando el menor estaba a punto de decir algo el guardaespaldas del mayor entró en el lugar y habló al oído de su jefe, la expresión seria de este le inquietó un poco.

-Dongsaeng…regreso en unos minutos- WooHyun asintió y los vio salir, de seguro con dirección al despacho. Suspiró y siguió comiendo agradeciendo que el otro no estaba cerca así su cuerpo se calmaba un poco.

Aquello era injusto e ilógico, WooHyun nunca sintió atracción hacia un hombre, jamás se imaginó que tener sexo con uno sería tan…placentero. Estaba totalmente claro que las dos veces que había estado con el mayor habían sido sesiones de sexo totalmente perfectas a pesar de que no habían tenido ni variedad de posiciones ni uso de juguetes sexuales, cosas que él solía usar mucho con las mujeres con las que se acotaba. Los besos y las expertas caricias eran mas que suficiente para hacer a WooHyun gemir y hasta gritar de placer. Aquello era una ofensa para su orgullo y un golpe bajo a su sanidad.

Lleno de estos pensamientos el pelinegro terminó de comer y al ver que el mayor no volvía decidió seguir recorriendo el lugar, no había logrado ver mucho de la segunda planta. Subió las escaleras lentamente mientras trataba de entender algo de lo que decía el mayor desde el despacho del cual salía el murmullo de su voz, al parecer hablaba por teléfono. Se reprendió por andar de curioso y siguió su exploración. Llegó a un corredor largo con múltiples puertas a cada lado, las habitaciones, al fondo había una que parecía, por la ubicación en la que estaba, ser la más grande. Intentó ver las demás habitaciones pero estaban cerradas con llave, eso le intrigó, ¿el mayor era tan meticuloso así? Admirando la decoración del lugar llegó hasta la última puerta y probó su suerte, esta si estaba abierta, con sorpresa asomó primero la cabeza y al sentir cierto olor supo donde estaba…

El aroma de la colonia de SungGyu estaba en el aire…

Aquella era la habitación de Kim SungGyu.

Como hipnotizado entró olvidando cerrar la puerta tras él. La estancia era inmensa pero fría, exquisitamente decorada pero terroríficamente desolada, como el resto de la casa. Caminó hasta la gran cama, la tocó y vio que era sumamente cómoda, soltó una suave carcajada y todavía en su trance fue hasta lo que debía ser la puerta del armario, no se equivocó, una mini versión de la habitación contigua estaba allí repleta de ropa, zapatos y accesorios. Entró y admiró los trajes  sintiendo el característico aroma del mayo emanar de ellos. Soltó un suspiro largo y salió de allí dirigiéndose a una puerta contigua, el baño.

-¡Demonios esto es del tamaño de mi cuarto!- aquel lugar era casi del tamaño de la propia habitación. Miró el jacuzzi y la imagen del mayor desnudo bañándose en él se formó en su mente. Cerró los ojos con fuerza  y sacudió la cabeza para apartar ese pensamiento. Debía irse de allí, la parte baja de su cuerpo se estaba calentado, definitivamente debía irse. Dio media vuelta, cerró la puerta del baño e hizo camino hacia la entrada de la habitación pero lo que vio frente a él lo paralizó al instante.

SungGyu estaba de pie apoyado en la puerta por la que WooHyun pensaba huir.

-Eres curioso…- El peligro venia en cada palabra dicha por el otro –no se te puede dejar un instante solo- WooHyun quería que la tierra se lo tragara.

-Yo…lo siento…sí, soy bastante curioso-  Fue todo lo que dijo todavía paralizado.

-¿Nunca has oído? ese refrán que dice... La curiosidad mató al gato- Citó en tono demasiado tranquilo el mayor, el menor tan solo pudo alarmarse mas, estaba claro que era lo que pasaría allí. Se maldijo mentalmente y cerró los ojos unos segundos para tratar de calmar su mente, lo mejor que podía hacer era seguir jugando ese juego y no dejarse ganar, dos podían jugar aquello.

-sí – al decir esto abrió los ojos y evitó inmutarse cuando se dio cuenta que el otro se había acercado a él –Lo he oído- Hizo un gesto para quitarle importancia al hecho y empezó a caminar hacia atrás, hacia la cama, el otro se dio cuenta y le dedicó una sonrisa torcida.

-Entonces te gusta el peligro…- WooHyun asintió.

-¿Tu eres peligroso?...hyung- SungGyu alzó una ceja y terminó de acortar la distancia entre ellos aprovechando que el menor se había detenido a solo un metro de la inmensa cama.

-Un poco…- Se miraron fijamente y al mismo tiempo acortaron con la distancia entre ambos haciendo que sus labios se encontraran en un íntimo e intenso beso.

WooHyun lo tenía abrazado por el cuello mientras su amante lo había abrazado por la cintura, haciendo que sus cuerpos se pegaran tanto como era posible.

El primero en moverse fue el menor, generando sorpresa pero no disgusto en el otro que ya pensaba que siempre tendría que tomar la delantera en todo.  WooHyun movió sus labios expertos contra los ajenos de forma dura pero no brusca, buscando dejar al otro jadeando y con los labios rojos e hinchados.  El mayor no se hizo esperar y correspondió al beso dando batalla por la dominancia de la situación, ambos sabían cual sería el resultado pero era mucho mas divertido jugar que rendirse.

SungGyu pidió permiso para que su lengua fuera en busca de su gemela, el permiso fue concedido de inmediato. Ahora en la lucha también estaban sus húmedos músculos que se rozaban, empujaban y saboreaban haciendo que ambos gruñeran y hasta gimieran de placer. La simple situación ya estaba haciendo a WooHyun endurecerse en su parte más sensible, cosa que fue notada automáticamente por el mas alto quien se encontraba en una situación similar. Allá abajo en sus entrepiernas ya la ropa apretaba mucho, pero ninguno de los dos quería  romper el beso,  no les importaba respirar, WooHyun no quería dejar de saborear al otro mientras sus dedos le despeinaban el castaño cabello.

De nuevo se movieron al mismo tiempo dando un paso hacia atrás hasta que sintieron que habían llegado a la cama. Separaron sus cuerpos pero no sus labios y como si de una coreografía se tratara ambos movieron sus manos hasta la camisa del contrario y empezaron a desabotonarlas. Ya necesitados de oxígeno rompieron el beso pero el mayor adelantándose comenzó a dar mordidas y lamidas por el cuello del menor quien ya se deleitaba con la suavidad de la blanca piel del otro.  Los dos tenían el torso desnudo ya.

Sorprendiendo una vez mas al mas alto WooHyun se tendió en la cama y sin dejar de mirar a su amante con la mirada cargada de la mas pura e insana lujuria se desabrochó el pantalón y levantó una ceja en seña para que el otro hiciera lo siguiente. El mensaje era demasiado claro y SungGyu no se hizo esperar, en menos de cinco segundo ninguno de los dos, tenia pantalón y sus cuerpos volvían a estar pegados mientras sus labios se devoraban en un beso que los dejaría sin aliento.

Ninguno de los dos pudo mantener sus manos quietas y estas recorrían el cuerpo del otro tocando con énfasis esas zonas  que producían exquisitas corrientes de placer haciéndolos gemir.

El ambiente en la habitación había cambiado drásticamente, ahora estaba caliente y llena de sonidos, gemidos, besos, gruñidos y roces era todo lo que se oía en ese lugar.

-G-Gyu…- gimió el menor cuando el mayor empezó a descender por su torso y le estimulaba las tetillas. WooHyun había descubierto desde la primera vez que el mayor se excitaba mucho mas cuando él le decía así con la voz gobernada por el éxtasis. SungGyu gruñó y su piel se erizó al escuchar el gemido del otro. El menor sonrió triunfante, ya no tenía ningún control racional sobre sus acciones.

-¡WooHyun!- Gritó el mas alto de sorpresa y placer cuando el otro llevó una mano hasta su entrepierna y comenzó a acariciarle la hombría por sobre la tela del bóxer. WooHyun soltó una suave carcajada antes de tomar al mayor por la nuca y hacer que sus labios se encontraran de nuevo en un beso irregular debido a que el otro no podía evitar gemir. WooHyun sabia hacer y muy bien aquello.

Fue con una mordida fuerte en el labio inferior del menor que el otro pudo ganar ventaja y evitar que el otro lo hiciera correrse.

-Eres un tramposo…- le susurró al tiempo que alejaba la mano ajena de su intimidad. –Es mejor disfrutar de esto juntos ¿no crees?- Se acomodó entre las piernas del otro en la posición perfecta para que sus hombrías todavía retenidas por la ropa interior se rozaran completamente -¿No crees?-  Preguntó ya moviéndose haciéndoles gemir a cada tanto.

WooHyun sin darse cuenta había arqueado la espalda para lograr tener mas contacto con el otro. Todo se sentía demasiado bien. El mayor sabia hacerlo todo demasiado bien.

-Hyung…Hyung- gemía el mas bajo provocando al otro quien lo veía extasiado por lo erótico que era el menor gimiendo por él con su bonita voz.

-Dime lo que quieres…- Le logró decir conteniendo algunos gemidos, pues todavía no paraba los movimientos de su pelvis, mas bien, no podía o no quería detener los movimientos de su pelvis. –Dime WooHyun…- Y pasó de nuevo, WooHyun sintió un calor extraño en su pecho producido por la forma tan dulce en que el mayor había hablado. No pudo pensar en eso pues las descargas de placer provenientes de su entrepierna lo tenían en otro planeta.

-Cógeme…métemelo y házmelo mejor que las otras veces- Todas las palabras salieron desde su parte mas desvergonzada y lujuriosa, esa parte que salía únicamente cuando estaba con mujeres muy atrevidas, esa parte que en las dos veces anteriores que había terminado teniendo sexo con el mayor, nunca se había mostrado.

WooHyun pudo ver como la mirada del otro se oscurecía de nuevo, pero de lujuria, de la mas desenfrenada lujuria que él jamás hubiera visto o experimentado, sí, definitivamente aquello era lo mejor que había vivido.
En fracción de segundos ya el mas alto había hecho desaparecer la ropa interior de ambos cuerpos, ahora el menor descansaba sobre las almohadas desnudo y con las piernas en torno a la cintura del mas alto mientras un par de dedos lo dilataban con cuidado.

Sin darse cuenta de cuando, se había hecho fan y amante de esa sensación tan extraña que formaban el dolor y el placer juntos, ya no se quejaba ni pensaba en lo horrible que era, ahora gemía y retorcía el cuerpo sabiendo que si el otro llegaba a tocar cierta parte dentro de él, lograría ver las estrellas y quien sabe que otras cosas.

-Eso…que relajado- Abrió los ojos al escuchar al otro, ¿Cuándo los había cerrado? Tan solo le pudo sonreír y con gran sorpresa el otro le respondió, por alguna razón que no tuvo tiempo de pensar, aquella sonrisa le había parecido tan genuina y tierna que por un momento sintió que estaba en la cama con otra persona distinta.

-¡Hyung!- Gritó de placer cuando el mayor con los dedos había tocado en seco su próstata. Escuchó al otro reír suavemente antes de empezar a besarle el cuello y seguir estimulándolo buscando dar una y otra vez en el mismo punto que había hecho que su pareja gritara de completo y puro placer. WooHyun ya sentía la garganta seca y lastimada, sabia que si el otro volvía a golpear… -¡SUNGGYU!- El mayor había dado con mas fuerza, maldito él y sus dedos largos –Kim SungGyu métemela de una vez si no quieres problemas- Pudo escuchar al aludido reír con mas ganas mientras sacaba sus dígitos y se acomodaba bien sobre el menor.

-Cumpliré tus ordenes con gusto- Fue lo que WooHyun escuchó antes de que la sensación nueva y maravillosa que había aprendido a disfrutar lo invadiera cuando el otro lo penetró de una vez.

-Dios…- gimió el menor con los ojos cerrados de nuevo y la piel totalmente erizada.

-¿Dios?- la voz ajena se escuchaba cargada de placer -¿Para qué necesitas a Dios si me tienes a mi?-  

-¡SungGyu! – volvió a gemir el otro al momento que el mayor empezó a salir y entrar de él constantemente gimiendo también. WooHyun gemía y jadeaba tratando de encontrar que hacer con las manos. Las sábanas de esa cama se veían caras pero al menor poco le importaba así que están sufrían los jalones y rasguños que el joven les daba.

A cada momento el ritmo de las embestidas se hacia mas rápido en conjunto con la fuerza, se podía escuchar, aparte de los gemidos, el choque de ambos cuerpos cuando el mayor entraba con fuerza dentro del menor quien ya había cambiado de lugar sus manos y ahora estas maltrataban sin piedad la espalda del otro quien parecía embestir al pelinegro con mas fuerza en venganza por esto.

Cuando su  próstata fue golpeada de nuevo, WooHyun supo que no le quedaba mucho para llegar a ese cielo de placer que amaba experimentar. El mayor lo embistió una y otro vez ya gimiendo sin recato también cerca del punto máximo.

-Gyu…- WooHyun no podía permitir que ese momento se acabara sin hacer que el otro terminara de perder el control.

Ya el resto fue una total locura…

Al menor solo necesitó dos movimientos mas para arquearse al tiempo que gemía con fuerza al sentir como el placer se expandía por todo su cuerpo en ondas que surgían una y otra vez mientras eyaculaba entre ambos cuerpos.
SungGyu por su parte al sentir como el cuerpo ajeno se contraía por el orgasmo llegó segundos después gimiendo ronco embistiendo una y otra vez al otro mientras lo marcaba con su semilla de nuevo.

WooHyun dejó que el mayor dejara caer su peso sobre él mientras ambos se recuperaban del orgasmo.

 Pudo sentir la fuerte respiración del otro en su cuello y esto le hizo sonreír, no sabia porque sonreía, solo sabia que quería hacerlo. Algo frío le tocaba el hombro y recordó la cadena que había notado esa mañana en el cuello del mayor, no había podido verla con detalle ya que no se había acercado mucho al otro hasta ese momento.

El mas alto se movió a los minutos, salió de dentro del más bajo con cuidado y sabiendo que al otro no le agradaba mucho tenerlo siempre sobre él se tumbó a su lado. WooHyun lo pudo detallar.

Tenía los ojos cerrados y el ceño suavemente fruncido, los labios tentadoramente entreabiertos. Su cuerpo seguía un poco tenso y el pecho le subía y bajaba con fuerza. Siguiendo un impulso desconocido se acercó a su amante apoyándose sobre su pecho. El mayor lo miró sorprendido, WooHyun solo sonrió y tomó con cuidado el dije que quería ver desde esa mañana.

Era un águila, con las alas extendidas hacia atrás y las garras hacia el frente como  si estuviera lanzándose a tierra para atrapar una presa. Bastante interesante aquel adorno.

-Fue un regalo de mi padre…- dijo SungGyu mientras se apartaba el cabello de la frente, WooHyun lo miró y sonrió mas amplio al ver lo apuesto que se veía el otro así.

-Es lindo…y va bien contigo- Susurró acomodándole la cadena. –Es un ave bastante orgullosa- Sintió que el otro reía pues su pecho subió y bajó rápido. Apoyó la cabeza allí y supo que se quedaría dormido en cualquier momento, si eso sucedía sería muy extraño, dormir así con alguien le parecía algo demasiado íntimo.

-Eres peligroso- Escuchó que el otro dijo sacándolo de sus pensamientos –Tengo marcas en toda la espalda de las otras veces y ahora tengo nuevas- wooHyun se sintió sonrojar, sabia que había sido demasiado agresivo con eso.

-¿Duele?- miró al otro y este puso uno de sus brazos debajo de la cabeza para usarlo de apoyo y miró al menor
-Arde…- WooHyun asintió y se movió para acomodarse en otra parte de la cama pero en ese instante descubrió algo. Jadeó de placer cuando su miembro que seguía erecto rozó las suaves sábanas. Eso nunca le había pasado, siempre después de un orgasmo tenia que volver a excitarse de alguna manera pero en ese momento seguía excitado y no se había dado cuenta. Aquello si era vergonzoso. Miró con miedo al mayor quien le devolvía la mirada de forma intensa.

SungGyu  se apoyó en los codos y vio hacia la entrepierna del otro sintiéndose endurecer al notar la incipiente erección de su amante.

-Vaya…vaya- jadeó gratamente sorprendido, le encantaba la mirada avergonzada y asustada del mas bajo –Parece que alguien necesita una ayuda allí abajo- Hizo un movimiento para volver a posicionarse sobre el otro pero este lo detuvo poniendo una mano sobre su pecho. SungGyu lo miró algo confundido. Al mismo tiempo ambos miraron hacia la erección ya bastante notable del mayor. Lo siguiente fue la mayor sorpresa del día.

WooHyun en un rápido movimiento había tomado lugar sobre la cadera del mayor, ambos gimieron cuando la erección del castaño rozó el trasero del mas bajo quien dejándose llevar de nuevo por su parte mas desvergonzada y lujuriosa movió su cadera de forma circular para crear de nuevo aquellos deliciosos roces.
La habitación de nuevo se llenó de jadeos y gemidos, el olor a sexo era tan intenso que realmente no era una sorpresa que ambos hubieran perdido el control sobre la situación, el lugar lo ameritaba.

-Hyung- gimió el menor cuando sintió como el otro empezó a masturbarlo al mismo ritmo que él se movía. WooHyun rio suavemente y mirando fijamente al otro quien estaba expectante, se ubicó bien sobre la hombría ajena y gimiendo dejo que esta lo penetrara de un todo. Pudo sentir como el otro se movió para poder penetrar lo mas profundo posible al menor quien con las manos apoyadas en los costados del alto se acostumbraba a la posición. Él había hecho aquello muchas veces con las mujeres con las que había estado, pero está de mas decir que claramente él iba abajo.

-Tienes que moverte tú…-escuchó de nuevo aquel tono dulce que le hacia sentir calor, se había quedado inmóvil no sabiendo como proseguir. Pudo sentir las manos ajenas ir hasta su cadera y sujetarlo con firmeza. 
-Sube- Así lo hizo, haciéndolos gemir por la sensación, sabiendo ya que debía hacer a continuación se dejó caer arrancando otro gemido de su pareja. Volvió a repetir el procedimiento y ya a la tercera vez podía hacerlo sin ayuda y sin estar realmente consiente de lo que hacia.

Subía y bajaba gimiendo siendo acompañado por el otro que se movía también en dirección contraria al cuerpo ajeno haciendo que el choque entre ambos fuera mas preciso. Todo había comenzado de nuevo, la habitación volvía a estar sumergida en el calor y los sonidos de sexo. Sus cuerpos estaba nuevamente perlados de sudor, agotados pero todavía deseosos del otro.

WooHyun sintió como su garganta dolía cuando gimió al momento en que por fin logró que en la caída el miembro ajeno diera en su próstata, pero no le importa, no podía evitar gemir y no quería dejar de sentir todo aquello que estaba sintiendo, incluso si muchas cosas que sentía no tenia ni idea de que eran.

De nuevo el resto fue locura y placer, ambos gemían ya sintiéndose próximos a la cima.

-¡SungGyu hyung!- El menor gritó con fuerza al momento en que el otro empezó a masturbarlo de nuevo pero esta vez al ritmo de sus propios movimientos. Echó la cabeza hacia atrás y dándole al otro una visión total y perfectamente erótica gimió con los ojos cerrados hasta que un nuevo orgasmo gobernó su cuerpo haciéndole retorcer de placer. Escuchó al otro gemir y sintió de nuevo como era marcado.

Sin poder sostenerse bien apoyó sus manos antes de caer sobre el otro quien estaba con los ojos cerrados disfrutando todavía de las olas de placer que sufría. WooHyun pudo ver su semen sobre el cuerpo y una de las manos del mayor. Soltó un suspiro y con sumo cuidado separó su cuerpo del ajeno, arrastrándose por la cama hasta bajarse de esta. Sintió la mirada del alto siempre sobre si. Caminó hasta el baño y vio una caja de pañuelos de papel. Se limpió lo mejor que pudo, sus manos temblaban. Al cabo de unos minutos regresó donde el mayor con la caja de pañuelos en la mano. El alto tenía los ojos cubiertos por el brazo y no se inmutó cuando el menor se subió en la cama pero si cuando sintió que el otro lo limpiaba.

-¿Qué…?- La pregunta quedó en el aire. WooHyun terminó de limpiar la mano del otro y se quedó mirándola por unos segundos hasta que se dio cuenta que el otro lo veía fijamente. Hizo ademán de ponerse de pie de nuevo para dejar los pañuelos donde estaban antes pero fue sujetado por la cintura y obligado a volver a acostarse. El mayor le quitó la caja de las manos y la lanzó hacia alguna parte.

-No seas molesto y duerme…que debes estar más agotado que yo- le regañó el otro al tiempo que cubría sus cuerpos desnudos con la  cobija. WooHyun lo miró unos segundos volviendo a detallar el rostro ajeno. –Que te duermas- Brincó de sorpresa y sonriendo divertido cerró los ojos  tratando de ignorar la sensación extraña en su estómago que no sabia de donde había surgido. Pero la respuesta era clara, el mayor lo tenía abrazado por la cintura.

-Por cierto…- escuchó que dijo en voz adormilada el mas alto -¿Para qué nos limpiaste?- WooHyun abrió los ojos confundido –Si nos vamos a volver a ensuciar-

Y si, se volvieron a ensuciar una y otra vez aquella noche hasta que ya ninguno de los dos pudo moverse, eso fue en la madrugada, en algún momento de la madrugada. Ambos cayeron dormidos uno al lado del otro…pero…

A la mañana siguiente… WooHyun despertó solo…
CONTINUARÁ…       

2 comentarios:

  1. HOLY YISUS CRAIST!!! 0__0' Este ha sido hasta ahora mi capitulo favorito! Aún estoy en ese estado de abcdefghijk que ni sé que coño escribir!!!!!

    Bueno, mi lado pervertido esta flotando en una nube, todo el capítulo fue perfecto en serio TODO, la extrema curiosidad de WooHyun por conocer la casa de SungGyu, la manera en la que describiste los detalles de su habitación, me la imaginé y todo XD... y pues claro como SungGyu lo encuentra y lo reta, la actitud de WooHyun.. EL BESO mi alma! *colapsa*

    En este capítulo te sobraste, que te sobraste te fuiste demasiado, más allá de todo lo que pude imaginar que llegarias a escribir, -eres tremenda pervertida, eh?- todo fue tan incríblemente detallado, como ambos se fueron excitando, claro todo aquello que sintió WooHyun en el cuarto, el olor del otro, como se lo imaginó en el baño :Q__

    Aún no supero la manera en la que empezaron, la voz sexosa de WooHyun y pues claro la de SungGyu, los roces, la manera en la que se quitaro la ropa, las marcas que le dejó el menor al otro... y hasta la ternura con la que SungGyu lo trató... ya quiero saber cuando se dirán o entenderán lo que están sitiendo ¬¬', esa desesperación que le haces sentir a tu fan TT^TT, son gajes del trabajo, no? jejeje

    Es increíble que no se saciaran con sólo una vez, y WooHyun me tiene sorprendida, así de salidos es que deberían ser todos los ukes (okno XD). La manera en la que SungGyu le dice "Duérmete", tan demandante pero algo amable (?)....

    "-Por cierto…- escuchó que dijo en voz adormilada el mas alto -¿Para qué nos limpiaste?- WooHyun abrió los ojos confundido –Si nos vamos a volver a ensuciar-" *hemorragia nasal a millón*

    Bueno, sé que moriré desangrada pero lo confirmé, esta es mi pareja FAVORITA del fanfic! #PervertidaModeOn...

    ERES UNA GENIO ALEXANDRA! Uno de estos días te monto un altar, ok! XD jajaja, gracias por hacer tan felíz a esta inocente (?) fan tuya... MIL GRACIAS!

    Aquí me despido Panda Writer deseosa de leer la continuación, ¿por qué lo dejó solito?

    ResponderEliminar
  2. Y has dejado a la presidenta de tu club de fans llorando en una esquina por no actualizar Mel, eres mala.... muy mala Panda! π_π *llora y sigue llorando*

    ResponderEliminar