lunes, 4 de marzo de 2013

우리의 얼룩-Our Stains- Capítulo IX


Capítulo IX - Ya no hay vuelta atrás... 

Piensa mal y acertarás.

Lee Howon se despertó de golpe por el sonido de un coche frenando bruscamente a las afueras de las residencias. Se puso de pie de un salto y se asomó por una de las inmensas ventanas del lugar. Ya el coche que al parecer habia estado a punto de chocar estaba alejándose calle abajo, pero las marcas de sus cauchos sobre el asfalto estaban allí. Marcas que tardarían mucho en borrarse…como los recuerdos…

-Debes estar mintiendo…eso…eso- Hoya estaba al borde de un ataque de pánico.
-Sé que suena como si fuera una mala broma pero no lo es…yo lo vi y creeme que no me lo imaginé…algo así sencillamente es imposible de imaginar…-

Necesitaba un trago, no sabia que hora era, debía ser tarde, pero necesitaba un trago fuerte, seco, sin hielo. Ignorando el frío de la madrugada caminó descalzo hasta el minibar y se servió un whiskey, desde el día en que su amigo le habia contado todas aquellas cosas relacionadas con la mafia y la policía, no podía dormir bien, al mínimo ruido se despertaba de golpe y eso le producía un fuerte dolor de cabeza que solo se quitaba con dos y hasta tres aspirinas. Pero cuando se ponía a pensar, los nervios y la inseguridad no eran tanto por el hecho de que su mejor amigo estaba casi literalmente con un arma apuntándole en la nuca… lo que lo tenía así era que sentía, sabía que el mayor todavía le ocultaba muchas cosas que eran importantes…

No quería creerlo…no quería creer en lo que ya sabía, era doloroso, saber que la persona con la creciste cual hermanos te guarde secretos era doloroso, pero debía afrontarlo…

Siempre hay una primera vez y en aquella ocasión Jang DongWoo le ocultaba demasiados secretos…tal vez para protegerlo, tal vez por desconfianza…

Fuera cual fuera la razón Hoya no podía quedarse así, no era justo que él fuera el único que no podía dormir, pues DongWoo una vez que pasaba una o dos horas comiendo y comiendo caía cual bebé en su cómoda cama y despertaba radiante en la mañana, así el mundo estuviera acabándose…

Dejó el vaso vacío sobre el bar y volvió a su habitación. Buscó en los contactos de su teléfono móvil y escribió un  mensaje que mandaría cuando fuera la hora prudente. No podía pedir ayuda a nadie, así que por primera vez Lee Howon tendría que enfrentar algo realmente grave totalmente solo…


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De nuevo Kim MyungSoo estaba siguiendo a Lee SungJong.

Cuando lo avistó por uno de los pasillos del canal no pudo evitar ir tras el. Solo que estaba vez no se dio cuenta de lo que hacia. Al verse en la misma habitación que el chico, no supo como habia llegado hasta allí.
Estaban en lo que parecía ser un camerino y el menor estaba de espaldas a él buscando algo en unos estantes, seguramente no habia notado la presencia del alto. L tenía el pomo de la puerta en la mano y por inercia la cerró de un todo. En ese momento el menor obviamente notó su presencia y la hostilidad no se hizo esperar mas.

-¿Qué haces?...¿Qué quieres?- el tono usado por SungJong fue bastante grosero pero a MyungSoo le gustó y le divirtió, su mente, su muy ilusa mente llegó a la conclusión de que tan solo lo habia seguido para molestarlo.

-Molestarte y molestarte- respondió bufón apoyándose contra la puerta cerrada. El mas bajo lanzó un bufido y siguió tomando las cosas que buscaba, pasaron unos  minutos antes de que se dijera de nuevo algo en ese lugar.

-Te estás convirtiendo en un verdadero dolor de cabeza- siseó SungJong acercándose con los brazos cargados de carpetas y la mirada llena de rabia –No sé que pretendes pero te aseguro que no lo vas a lograr…así que por favor apártate- las últimas palabras fueron dichas con firmeza pero esto no perturbó al mayor.

-Almuerza conmigo…- Ninguno de los dos se podía creer aquello, SungJong lo miraba como si estuviera loco y MyungSoo estaba empezando a creer que habia perdido la razón.

-Eres un imbécil…¡No iría contigo ni a la esquina! – Medio gritó el menor e intentó apartarlo de la puerta -Quítate- L se puso tieso y se negó a moverse.

-Pues te va a tocar ir conmigo aunque sea a la esquina porque si no, no me voy a quitar…moriremos los dos acá- el tonó que usó fue bastante infantil y ya estaba preguntándose si realmente era él quien hablaba.

SungJong estaba a cada segundo mas molesto pero habia un sonrojo leve en sus mejillas que plantaba la duda, ¿era realmente molestia? …

El menor respiró profundo mientras miraba al otro de forma asesina, el mayor lo miró de regreso pero solo habia burla en su mirada.

-Será como ir al infierno…pero si solo de esa forma me dejas en paz está bien… - escupió las palabras como si se tratara de su sentencia de muerte, L solo pudo reír satisfecho y con sorna se apartó de la puerta.

-Al medio día pasaré a buscarte…-

-Espero que te mueras antes que llegue la hora- y dicho esto, hecho una diva, Lee SungJong dejó la escena.
MyungSoo no podía ocultar su satisfacción, en ese momento en su mente no existía ninguna demanda, ningunas fotos, ni ningún Lee SungYeol.

Su sonrisa era tan amplia que si alguien lo hubiera visto pensaría que se habia vuelto loco…

Muy pocas personas lo habían visto sonreír de verdad…

En algo se parecía a su hermanastro…

Kim MyungSoo y Kim SungGyu pocas veces sonreían de verdad y nunca…nunca lloraban…


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Kim SungGyu cerró su laptop al darse cuenta que la concentración no iba a llegar a su mente ese día. Dejó caer su peso en la silla y la hizo girar hasta que la luz que se filtraba por la ventana le diera en la cara. Cerró los ojos y pensó.

El último año pasó por su mente cual película, una amarga película sin final…pero con muy malos augurios.

-SungGyu…tu…tu padre- en los ojos de su madre SungGyu pudo ver como su alma se quebraba en miles de pedazos. El peso en el estómago y la opresión de su corazón eran demasiado insoportables... –asesinaron a tu padre-

SungGyu abrió los ojos y se quedó mirando fijamente a un punto cualquiera sin mirar realmente. Debia acomodar cosas en su plan que se habían complicado, las cosas no estaban mal pero podían llegar a ponerse muy feas si no era cuidadoso…

Extendió el brazo y presionó uno de los botones del teléfono, luego de menos de tres minutos su guardaespaldas estaba allí.

-Llama al detective Park…has una cita con él para- pensó un poco –el miércoles de la semana que viene- indicó lentamente para corregir cualquier error que pudiera ir cometiendo.

-¿Una cita en la comisaria?- SungGyu negó chasqueando la lengua, ese detalle se le había pasado. Existian lo policías corruptos, molestos obstáculos que debía evitar a toda costa.  

-No…no puede ser allí…que sea en el restaurante en donde me reuní hace un mes con los británicos… ¿recuerdas? … reserva una mesa privada…y contrata seguridad para los alrededores, algo discreto-
Dentro de su cabeza un mecanismo estaba en funcionamiento, los engranajes se movían en completa sinergia y con una velocidad frenética.

-Entendido…supongo que hay que dejarle claro que solo debe ir él- SungGyu asintió, en momentos los policías eran realmente idiotas.

 -Es tan imbécil que no se ha dado cuenta que su propio compañero es un traidor…- sintió la fija mirada de su empleado y lo miró confundido pero a los segundos entendió –Tranquilo no le diré nada realmente importante…él me dirá algo sin tener que hablar…-

-¿Y la información?-

-Hoy en la noche deberían llamar los enviados a Corea del Norte…y para mañana deberíamos tener noticias de Tailandia…de China ya me enviaron algo….no lo he revisado…si ninguno de los que faltan cumplen a tiempo, ya sabes que hacer-

-Sí-

-Excelente…- miró su reloj chequeando la hora –dile a la señora Kwon que a las doce comience a preparar el almuerzo…sabes que hoy hay visitas- Aquello hizo que el mecanismo de su mente bajara el ritmo de sus trabajos.

-Y mañana también habrá visitas…y quien sabe hasta cuando las habrá- antes de que SungGyu soltara un comentario su guardaespaldas siguió hablando -¿Eso es todo?- Se miraron en silencio por unos segundos, silencio que se rompió con el sonido del timbre de la puerta de entrada.

Ahora los engranajes se movían muy lentamente…

-Si…hazlo pasar hasta acá- ordenó y mientras su empleado se retiraba abrió su laptop y preparó los documentos que necesitaba para trabajar.

Escuchó como su invitado poco a poco se acercaba a su despacho y cuando las puertas se volvieron abrir y el apuesto joven pelinegro entró el mecanismo de su cabeza dejó de funcionar definitivamente…ya todo era instintos…

-WooHyun ah- saludó con un falso tono de sorpresa que hizo que el menor alzara un ceja mientras caminaba hacia el escritorio.

-Hyung- respondió con el mismo tono. SungGyu sonrió de medio lado.

-Ponte cómodo…¿quieres algo?... ¿un café?... ¿un trago?- WooHyun negó al tiempo que dejaba su portafolio en una de las sillas frente al escritorio y se sentaba en la otra. SungGyu hizo un gesto y la sirvienta se retiró cerrando la puerta del lugar.

-Linda casa…bastante grande- El mayor soltó una carcajada, bastante seca pero carcajada al fin.

-Digamos que es solo para llamar la atención…no hay suficientes personas para llenarla-

-Para llamar la atención… ¿o para hacer fiestas de la alta sociedad?- Esta vez la carcajada de parte del mayor fue mas fuerte pero igual de vacia.

-No sé donde escuchaste que en mi casa se hacían fiestas…pero donde fuera te mintieron vilmente, dongsaeng-

-Que aburrido hyung- El comentario y el tono era tan desafiante y grosero que el humor de SungGyu rayó la molestia.

-Sí, soy bastante aburrido por eso pienso que lo mejor es que trabajemos- Se miraron a los ojos y el menor luego de unos segundos abrió su portafolio y extrajo una carpeta.

-Este es el administrador que elegí, yo mismo me encargué de chequear sus antecedentes- SungGyu tomó el folio ofrecido y ojeó la primera página. Le gustaba que el otro fuera talentoso en aquello, si tan solo mostrara un poco mas de interés en el asunto sería un gran empresario, quizás mejor que él mismo. Pero estaba claro que el otro estaba allí porque no le quedaba de otra, al menos que quisiera  hacer molestar a su padre y SungGyu sabia muy bien que eso no le convenía en nada a WooHyun.

-Excelente…entonces el será…yo me concentré en los informes preliminares ya que ayer no tuvimos oportunidad-


-Nadie va a entrar- … –y si alguien entra…no habrá nada que hacer-   


Los recuerdos del día anterior llegaron a la memoria de Nam WooHyun tan vividos que sintió la temperatura de su cuerpo aumentar. Era obvio que el mayor había lanzado el comentario con total intensión, pero no le daría el gusto.

-¿Puedo verlos?- preguntó como si nada hubiera pasado.

-Seguro- El mayor le pasó un grupo de carpetas, las tomó y con atención las revisó. Aquel negocio sería quizás el primer negocio limpio en mucho tiempo para la empresa de su padre.

WooHyun claramente no tenía ni idea de que ese negocio jamás se iba a concretar…

-Para la semana que viene podemos tener la primera reunión con los inversionistas…si te parece bien- 

WooHyun levantó la mirada de los documentos que leía y asintió al mayor.

-Tu eres el experto- SungGyu volvió a reír y la falsedad en esa risa le produjo tanta intriga a WooHyun que no pudo evitar fruncir el ceño. No era falsedad premeditada, no era petulancia…era mas incapacidad de poder reír de verdad.

-Dongsaeng…yo solo tengo un año manejando la empresa de mi familia…experto no soy, dejémoslo en…inteligente – El menor volvió a asentir tratando de quitarse los pensamientos anteriores de la cabeza.

-Como digas…en cualquier caso sabes mas que yo…esos inversionistas…¿Quiénes son?- El mayor se puso de pie y el moreno pudo notar que llevaba una cadena en el cuello, cadena que no llevaba las otras veces que lo había visto, de eso WooHyun estaba totalmente seguro.

-Banqueros…la mayoría, los otros son personas con dinero que quieren mas dinero…en el mundo de los negocios casi todos son de estas personas o de los que saben como hacer ganar dinero para poder ganar dinero-
Se apoyó del espaldar de la silla y miró con atención al mayor quien parecía muy concentrado mirando por una de las ventanas del despacho.

-¿Y tú?... ¿De cual de los dos eres?- Vio como el semblante del otro se oscurecía pero una sonrisa se asomaba en su rostro.

-Soy de los dos…- Sus miradas se volvieron a encontrar –Porque cuando tienes dinero tienes poder…y cuando tienes poder puedes hacerlo todo-

WooHyun bufó burlón y algo molesto. El comentario del mayor habia sonado tan similar a los que su padre soltaba que empezó a dudar de que realmente los negocios fueran limpios y honestos.

-Que humilde…- ironizó mientras leía sin leer algunos documentos.

-No, no soy humilde…todo lo contrario…- su mirada viajó de nuevo hacia los ojos ajenos y a pesar de que la luz incidía directamente sobre el rostro ajeno, WooHyun pudo jurar que sus orbes se habían oscurecido hasta ser negras totalmente –soy soberbio…-

Por primera vez Nam WooHyun tuvo miedo de Kim SungGyu.

CONTINUARÁ…

1 comentarios:

  1. *No procesa aún* ¿POR QUÉ? Como se te ocurre dejarlo hasta allí!?!?!?!?! *Mirada asesina*

    Amo como escribes, pero dejarlo hasta allí no es de Dios π_π... yo que quería saber que estaba tramando SungGyu, algo bueno e interesante va a pasar entre él y WooHyun, cierto? (*//7//*)

    También quiero saber como queda el almuerzo entre MyungSoo y SungJong, se darán cuenta de que se gustan? *Preguntas tipo reportero*

    Y a quien le escribió Hoya? Eso está muy raro, ya los de la mafia lo tienen en la mira también, si ocurre una desgracia lloro y mucho! π_π

    Bueno hasta aqui tu fan #1, que quedó muy mal con ese injusto final!!! Tenés que escribir otro pronto!!! (Mentira, cuando puedas n.n) Miss Panda hasta aquí llego yo, nos leemos en Twitter!

    Godnight Panda writer! ♥╰( ̄▽ ̄)╭

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