martes, 18 de septiembre de 2012

우리의 얼룩-Our Stains- Capítulo VI

Capítulo VI- Huir de lo que no podemos escapar.



El odio muchas veces se usa para esconder sentimientos más profundos

Estaba metido en sus pensamientos cuando cruzó la puerta del edificio del canal. Pensaba primero en SungYeol, su mejor amigo, quien se encontraba en un estado depresivo producto de un problema con su antigua pareja, él todavía no sabia quien era ese chico que había estado con su amigo por poco más de un mes.

Cuando se subió al ascensor pesaba en su primo el cual como no era raro no le había respondido los mensajes que le había enviado en la noche, pero lo que le llamaba la atención era que siempre le respondía en la mañana pues aunque hubiera tenido una noche muy movida nunca se despertaba tarde, pero esa mañana ningún mensaje de WooHyun le había llegado.

-Idiota- Susurró SungJong sin darse cuenta que no estaba solo en el lugar.

-¿Disculpa?-  Escuchó que alguien le dijo, se sobresaltó y levantó la vista del celular que anteriormente estaba revisando, se giró hacia quien le hablaba pero se quedó callado al ver quien era.

L, el famoso cantante pop estaba a su lado en el elevador mirándolo como si estuviera loco. El recuerdo del día anterior le vino rápidamente, se comenzó a molestar, suspiró y miró de nuevo hacia el frente.

-Nada…- respondió altanero –Solo pensé en voz alta…hay muchas personas que considero idiotas- La indirecta era tan directa que solo un tonto no se daría cuenta. No podía verle la cara a L pero si pudo escuchar que soltó una suave risa.

-Si…como por ejemplo los que hablan solos- SungJong no tuvo tiempo de reclamar pues el ascensor se había detenido y abierto sus puertas, L salió rápido dejándolo pasmado. Su molestia aumentó mucho mas al darse cuenta que se tenia que bajar en el mismo piso que el cantante, detuvo las puertas del elevador antes que se cerraran y salió caminando con paso firme y una dura expresión en el rostro.

-¡SungJong-ah!- Lo llamarón del algún lado, buscó con la mirada y al ver a uno de sus jefes tuvo que relajarse si no quería tener problemas por histérico.

-Hyung, Buenos días- Saludó con una suave venia.

-Buenos días pequeño- le respondió de igual manera el mayor –¿Está listo para hoy?...Recuerda que hoy tenemos una grabación para el video de L- Solo recordar al cantante le producía cólicos, asintió sintiendo que si hablaba vomitaba.-Pues bien, vas a ser el asistente de producción hoy…ven conmigo-
Sin ánimos siguió a su superior, ese día sería muy largo.

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Hay momentos de la vida en que no nos damos cuenta de lo patéticos que somos…

Se levantó de la cama en silencio, caminó lentamente hacia la cocina en busca de algo que comer. Nunca había sentido que pasaba por algo tan difícil como eso, definitivamente el amor era algo muy hermoso pero destructivo al mismo tiempo. SungYeol despertó de su trance cuando la garrafa de jugo se le escapó de las manos y se estrelló contra el suelo derramando casi totalmente su contenido.

-Demonios- Sin ganas buscó algo con que limpiar el desastre.

Su aspecto había desmejorado tanto en las últimas semanas que su manager había logrado retrasar una de las grabaciones que tenia para que pudiera descansar un poco, claro el hombre no tenia ni idea de la verdadera razón del estado del actor. SungYeol se sentía morir y la única salvación en la que podía pensar era que MyungSoo lo perdonara. Con un suspiro se limpió las manos después de terminar de limpiar, el hambre se le había quitado, si seguía así se pondría mas delgado de lo que ya era.

Revisó su celular como todos los días cada diez minutos, esperando un mensaje de L que dijera “Quiero que hablemos”, pero ese mensaje no había llegado y no parecía querer llegar. Apagó el aparato molesto y triste, se sentó en un sillón de la sala común y prendió el televisor pero la vida parecía odiarlo, el teaser comeback de L se estaba transmitiendo en ese mismo instante, no pudo apagar el artefacto pues el llanto llegó a él de inmediato. Lagrimas de amargo dolor resbalaban por sus mejillas mientras su corazón se oprimía de dolor.  SungYeol cada día estaba más sumergido en ese dolor que lo consumía lentamente…   

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Hagamos lo que hagamos siempre nos encontrará eso de que tanto queremos huir…

Despertó lentamente, removiéndose un poco entre las desordenadas sabanas que lo tenían aprisionado. Abrió los ojos y miró el lugar, había estado allí muchas veces pero su mente que apenas se activaba no recordaba que hacia allí, estaba solo, lo sabia, pero ¿Por qué?    La respuesta le llegó segundos después cuando trató de sentarse y un fuerte dolor en la cadera lo hizo gritar y tumbarse de nuevo.

Los recuerdos de la noche anterior le llegaron uno por uno como una película, la partida de póker, el arrebato de su padre, el solo en lo habitación con…Kim SungGyu. Tan solo pensar en el mayor le hizo doler de nuevo la cadera y aquella parte de su cuerpo que había sido penetrada. Maldijo mentalmente al hombre que prácticamente lo había violado la noche anterior, ahora le costaría mucho pararse, no sabia que dolía tanto pues nunca lo había experimentado…ya entendia lo que sentían todas las mujeres que se acostaban con él después de las noches desenfrenadas de sexo que tenia a cada dos por tres.  Como pudo, aguantando el dolor de su parte baja se liberó de las sabanas y se puso de pie pues sabia que no se podría sentar hasta que ese dolor no se calmara, lentamente se vistió sin arreglarse mucho, por su mente pasaban las imágenes de la noche anterior, tenia en su mente una lucha entre el disgusto y la confusión. Kim SungGyu lo había llegado a confundir mucho, ¿Qué era lo que pretendía acostándose con él luego de hacer que su padre perdiera la cabeza y casi le disparara frente a decenas de personas?

Según le había dicho el mayor antes de irse la habitación estaba paga. “Maldito…lo tenia todo planeado” Pensó mientras salía del lugar y bajaba las escaleras del local. Había llegado allí con su padre así que no tenia carro tendría que pedir un taxi pero primero debía buscar un calmante para ese dolor que le hacia difícil caminar. Por ser de día no había gente en el lugar solo los empleados de turno que limpiaban así que no tuvo que pasar mas bochorno. Salió a la calle y el sol le molestó en los ojos, debía ser pasado el medio día, eso le preocupó pues él nunca se levantaba a esa hora, realmente lo de la noche anterior le había agotado mucho.

Revisó su celular, tenia cinco mensajes de su primo, suspiró y prefirió no responder, mas tarde lo visitaría pues debía contarle lo que había pasado. SungJong era como el hermano que nunca había tenido, siempre le contaba todo y aparte se sentía bien confiándole sus cosas, aunque el carácter del menor no fuera el mejor igual lo quería mucho.

Cuando consiguió un taxi un mensaje le llegó, era su padre, le ordenaba que fuera en dos horas a su oficina, soltó un suspiro y respondió a su padre, tendría que comprarse un calmante fuerte y llegar a su casa a ducharse y cambiarse, luego visitaría a su primo… 

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Entre amigos…no hay secretos…

¿Me quieres explicar que demonios es esto? – La pregunta de Hoya fue directa y sencilla. Estaba de pie frente a su mejor amigo, con una carpeta llena de documentos que contenían una información un tanto sospechosa nada relacionada con el negocio de la familia del mayor –Jang DongWoo…respóndeme- exigió el menor mirándolo fijamente, el mayor estaba claramente nervioso. –¡DongWoo!-  
-¡No grites! ¡Demonios Hoya! ¿Nunca aprendiste a no meterte en los asuntos ajenos?- Preguntó tratando de librarse de la que se iba a formar.

-No me cambies el tema gran imbécil…y respóndeme  ¿Qué haces tú con estos estados de cuenta de traslados ilegales?….Esto no es nada de esta empresa…DongWoo, ¿acaso tú…? - DongWoo se puso de pie y cerró con seguro la puerta de su oficina, soltó un suspiro y volvió a mirar a su amigo quien no relajaba el ceño.

-Está bien…te contaré toda la verdad-

-Comienza a hablar…-

Entre ellos dos nunca había secretos y ahora estarían los dos metidos en un inminente peligro.


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Si sentirse dueño del mundo era un pecado pues Kim SungGyu era el demonio en persona, sentía que podía adueñarse de lo que quisiera con tan solo una orden, así de feliz estaba.

Entró en su oficina sin prestar atención a lo que le decía su secretaria que solo repetía compromiso tras compromiso. Las reuniones sociales no le interesaban al menos claro que le dieran algo de beneficio o ganancia.

Se sentó detrás de su escritorio mientras tarareaba una melodía cualquiera, iba a mandar a callar a la joven pero escuchó algo que le llamo la atención.

-Repite lo último- Ordenó mirando a su secretaria con una expresión incrédula, no creía haber escuchado bien.

-El señor Nam lo invitó a su oficina a tomar un café para hablar- Si, SungGyu era el amo del mundo.

-Cancela todos mis demás compromisos…a las dos iré para donde Nam…eso será interesante- La joven pareció no entender bien la decisión de su jefe pero ella no tenia que entender nada por eso una mirada del castaño fue suficiente para que la empleada asintiera, anotara en su libreta y saliera del lugar haciendo venias.

-¿Qué pretendes ahora?- Le preguntó su guardaespaldas, tan solo lo miró con una suave sonrisa…esa sonrisa peligrosa.  

-Yo nada…quien me invitó fue él- Se reclinó en la silla sin dejar de sonreír –Para mi que quiere pedir disculpas por su inadecuado comportamiento de anoche- Una carcajada salió de él, su guardaespaldas negó con la cabeza y fue hacia la puerta. –Ten el coche listo para las dos…- Ordenó antes que el hombre saliera. Miró por la ventana totalmente metido en sus pensamientos, la sonrisa que tenia en su rostro era mayormente por lo recuerdos de la noche anterior, específicamente por lo ocurrido en aquella habitación con Nam WooHyun…y aparte sus planes estaban yendo viento en popa. 




  

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La mala suerte estaba en su vida, trató de evadirla pero su destino era triste, tenía que llevarle el agua a L a su camerino. Sin ganas y con su mejor expresión de “No tengo ganas de hablar” tocó la puerta y cuando escuchó que el artista le dio permiso entró.

-Traigo agua- Avisó sin mirar al otro quien estaba sentado frente al espejo y lo veía a través de este. Dejó la botella en una mesa que tenia cerca y se dispuso a salir pero la voz del otro lo detuvo.

-¿Por qué me odias?- Miró al cantante con una falsa expresión de desconcierto.

-Disculpa…no entiendo de que hablas- Le dijo de la manera más desagradable que podía. L rió un poco, burlón, esto molestó más al menor.

-Estoy aquí y dejas el agua a más de un metro de mí- Indicó el cantante, SungJong con mala actitud toma la botella y se la extendió, el otro la tomó pero antes que el menor se le escapara lo agarró de la muñeca para retenerlo. SungJong se indignó. – ¿Me odias solo porque te tropecé? – El menor se sorprendió.

-¡Entonces te diste cuenta!- reclamó sin poder contener su rabia. L solo levantó los hombros.

-Si…- SungJong se soltó del agarre del otro.

-Pudiste aunque sea pedirme disculpas- Estaba casi gritando pero el artista se veía muy tranquilo.

-Tampoco te maté…y tengo cosas mas importantes que hacer que andarme disculpando- SungJong no podía con tanto descaro.

-Pues yo tengo cosas mas importantes que hacer que seguirte escuchando- Y dicho esto salió del camerino casi literalmente hecho una fiera, ignorando que dentro del camerino L tenia una amplia sonrisa en su rostro y por su mente una palabra se cruzó: Interesante…


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Entró en la oficina de su padre después de suspirar para tomar paciencia. El dolor en su cadera había desaparecido casi totalmente pero todavía le era difícil sentarse, el camino en carro hasta allá había sido horrible.

-Tardaste- Fue lo primero que escuchó cuando entró en la elegante oficina. Eran las dos con tres minutos de la tarde, solo a su padre le molestaba tanto una tardanza de tres minutos.

-Perdón padre- Hizo una venia mientras se acercaba al escritorio del dueño de aquella gran empresa.

-No importa…por lo menos viniste…a partir de ahora voy a necesitar que vengas seguido, tu ayuda me es necesaria- Aquello no le gustaba a WooHyun, los negocios no eran lo suyo.

-Ayuda exactamente ¿en qué?- Preguntó tratando de ocultar su descontento para no molestar al hombre mayor quien seguramente estaba todavía molesto por la partida que había perdido la noche anterior.

-Pues veras- su padre no había logrado hablar mucho cuando el teléfono sonó -Diga- La voz de la secretaria del hombre se escuchó del otro lado.

-Señor, el Señor Kim está aquí- Ambos Nam se miraron sorprendidos, el mayor porque no sabia que el joven empresario había confirmado y el menor porque no quería que ese “Kim” fuera el Kim que el creía.

-¿Acaso confirmó?-

-No señor, nunca dio respuesta…pero está aquí- El señor Nam soltó un suspiro.

-Siempre haciendo lo que le da la gana…Hazlo pasar- WooHyun miró a su padre con el ceño fruncido.

-Padre…ese Kim es-

-Kim SungGyu- Y un fuerte escalofrió recorrió a WooHyun.

-Pero padre, ¡si ayer estuviste a punto de dispararle!- El hombre soltó un suspiro largo.

-Lo sé pero los negocios son mas importantes, debo pedirle disculpas si no quiero perder uno de los mejores contratos de este año, aparte el negocio con él es el que te va a entrenar en esto-

-¿qué?- WooHyun se alarmó de inmediato.

-Pues claro, son casi de la misma edad…si no me equivoco el solo te lleva dos años, eso hará que la comunicación de negocios sea mucho mejor – El joven iba a reclamar pero el sonido de la puerta abriéndose le hizo callar, su padre se puso de pie para recibir a su invitado, quería que se lo tragara la tierra.

-Joven Kim no me avisó que vendría- Escuchó que decía su padre con la mayor educación posible, él se giró pero miró siempre hacia otra parte porque no se sentía capaz de mirar a la cara al hombre con el que había tenido sexo la noche anterior.

-Señor Nam no declinaría esta invitación por nada del mundo-    Tan solo escuchar la voz del mayor lo descompensó totalmente pues a su mente llegaron con intensidad todos los recuerdos de aquel acto desenfrenado, cada beso, cada caricia, cada sensación era recordada por cada milímetro de su cuerpo, una unión de vergüenza y molestia le invadió.

-Bueno pues siéntate…Este es WooHyun mi hijo…ya lo conoces, supongo- Ambos empresarios se sentaron mientras el menor de los tres no sabia que hacer.

-Si, lo vi anoche en el club con una dama- Dijo sonriente SungGyu echándole una miranda intensa y hasta cómplice. WooHyun hizo un esfuerzo sobre humano por no estremecerse. 

-típico…pues bien, te cité aquí principalmente para pedirte disculpas por mi arrebato de anoche, espero realmente que esto no sea un inconveniente para nuestros venideros negocios – WooHyun sabia que su padre estaba comiéndose su orgullo y su ego para lograr aquello, eso le sorprendia pero mas le sorprendía darse cuenta que SungGyu disfrutaba inmensamente de eso.

-Por supuesto que no…lo de anoche fue una tontería, algo que debe quedar en el pasado y no debe ser tomado en cuenta para nuestros negocios…el contrato entre nuestras empresas es muy importante no pueden existir obstáculos tan tontos- La sonrisa en el rostro del joven empresario a WooHyun solo podía producirle nervios y hasta miedo…esa sonrisa había sido la misma que el mayor le había dedicado cuando lo había encerrado en la habitación del club.

-Pues bien…Quería hablarte sobre eso también pues luego de pensarlo mucho decidí que mi hijo- El señor Nam señaló a WooHyun quien estaba intentado no salir huyendo de allí –Trabajara en conjunto contigo en este contrato puesto que tengo otros oficios y aparte es una oportunidad para que aprenda de esto- El aludido quería morirse, solo a él le pasaba algo así, trabajar con el hombre que prácticamente lo había violado, su padre lo había condenado sin darse cuenta.

-Me parece excelente idea- El tono triunfal en la voz del castaño le producía a WooHyun migraña. –Pero lo aceptaré si WooHyun-ssi está de acuerdo- Esta vez el nombrado no pudo evitar mirar al mayor quien le devolvía la mirada sonriendo todavía, triunfante y ridículamente feliz. Sentía que lo odiaba, sentía asco.

Sintió la mirada de su padre. –Debe estar de acuerdo… ¿cierto?- La pregunta era mas una amenaza.

-Si- respondió sin dejar de desafiar al castaño con la mirada –Estoy de acuerdo-

-¡Pues perfecto! Todos quedamos felices- La alegría del otro realmente le molestaba. –Pero…yo vine aquí porque me invitaron a tomar un café- El descaro era demasiado.

-Pues bien- el padre de WooHyun llamó a su secretaria y le ordenó que trajera el café, ese era el momento de WooHyun de huir.

-Permiso…Voy al baño- Hizo una venia y tratando de ignorar las miradas sobre él, salió de la oficina con una gran necesidad de oxígeno.



SungGyu se quedó allí sentado tranquilo haciendo comentarios sobre el lugar, cuando llegó la secretaria con la bandeja de café esperó a que estuviera lo suficientemente cerca y se puso de pie señalando un cuadro fingiendo interés. Lo siguiente fue su camisa manchada por uno de los cafés que se había derramado.

-¡Serás inútil!- Dijo el señor Nam pero SungGyu lo calmó y sonrió a la secretaria con falsa simpatía.

-No importa fue un accidente…lo bueno es que la camisa en negra no se nota mucho…déjenme ir al baño a limpiarme un poco- Siempre con una encantadora sonrisa habló a los otros y salió del lugar con dirección a los lavados, donde se suponía que estaba WooHyun.



Se echó un poco en el rostro de agua luego de lavarse las manos. Necesitaba respirar y pensar un poco, necesitaba urgentemente hablar con su primo, todo lo que le estaba pasando le estaba agobiando.

-¿sofocado?- La ya conocida voz de Kim SungGyu lo sacó de sus pensamientos, verlo allí lo puso mas nervioso aún.

-No es tu problema- respondió con apatía. El mayor se quitó el saco y por un momento WooHyun se asustó pues el otro comenzaba a desabotonarse la camisa pero al ver la mancha en la camisa ajena comprendió que algo se había derramado y que el otro estaba allí para limpiarse.

-Que grosero…deberíamos llevarnos bien a partir a de ahora WooHyun-ah vamos a trabajar juntos- Aquella confianza estaba alterando a WooHyun.

Se le quedó mirando fijamente mientras el mayor secaba su camisa, hacia un esfuerzo sobre humando por no recordar el cuerpo desnudo de su anterior amante.

-¿Qué pretendes?-   Preguntó sin anestesia después de un momento de silencio, SungGyu solo amplió su sonrisa.

-¿A qué te refieres?-

-Le ganas la partida de póker a mi padre, casi terminas con una bala en la cabeza, luego tienes sexo conmigo y al día siguiente ¿te apareces en son de paz?... ¿Qué es lo que pretendes?- WooHyun esperaba una respuesta cínica típica del mayor pero no que el otro se le acercara y lo acorralara contra la pared, de nuevo el miedo llegó a él.

La cercanía del cuerpo del otro lo calentaba, no quería aceptarlo pero era demasiado obvio.

-¿Quieres saber que pretendo? Okay te lo voy a decir…anoche quería ganar dinero fácil, burlarme de tu padre y acostarme con alguien…fuiste lo mas fácil que encontré. Hoy quiero seguir humillando a tu padre y divertirme un poco mas… ¿Feliz?… ¿esa era la respuesta que querías? pues bien ya la tienes- Su expresión era fría y calculadora, la misma de la noche anterior. A WooHyun solo se le ocurrió comportarse con orgullo.

-Me das asco-

-¿ah si? Pero anoche parecía que te excitaba mucho- Dijo esto acercándose un poco mas apegando sus cuerpos, como en la noche anterior. –Dime que no te gustó…dime que no te gustó todo lo que te hice anoche- Le susurró buscando sus labios, WooHyun volteó la cabeza pero fue peor porque el mayor tuvo su cuello y su oreja a total disposición. –Dime que no disfrutaste como nunca- Le siseó al oído antes de lamer su lóbulo y besar su cuello. El menor se estaba excitando pero se seguía resistiendo.

-Alejate- ordenó

-Aléjame- Lo retó en respuesta el otro, pero WooHyun no podía, fue tomado de la barbilla por el otro quien lo miró directamente a los ojos mientras lo besaba en los labios de manera insinuante. –WooHyun…cuando yo quiera vuelves a ser mio…así que no te hagas el orgulloso…si me da la gana te follo ya mismo…- La temperatura del cuerpo del menor aumentaba a cada palabra del otro. –Pero tu padre me está esperando- Dicho esto se separó y se puso la camisa seguida del saco –Deberías ir pronto…en cuanto termines allí- Y lo dejó allí. WooHyun soltó un fuerte jadeo, estaba caliente, y lo que era peor, excitado, su miembro estaba semi erecto.

-Maldito…maldito SungGyu- dijo en un quejido, se echó el cabello hacia atrás mientras trataba de calmarse, debía calmar su erección y no permitir que se pusiera peor…no tenia tiempo para masturbarse. –Te odio SungGyu…te odio tanto- Pero realmente estaba asustado porque eso que sentía, eso que el mayor le hacia sentir no era lo que el conocía como odio, esas cosquillas en el estomago, los escalofríos y la descompensación con tan solo hablar no eran lo que él conocía como odio y eso le aterraba…  


Le aterraba...y mucho...



1 comentarios:

  1. -Muere-

    Tu quieres que a mi me dé algo, cierto? Moriré en algún momento, lo se.... es que ya llevabas demasiado tiempo sin actualizar -Llora como Magdalena-

    Bueno debo de confesar que casi me pierdo en algunas partes, pero poquito a poco fui recordando! :D

    Caño L no puede ser más, no sé, gentil?... Y como es eso de que SungJong es "interesante"?... se supone que el debe de arreglar las cosas con SungYeol y no dejarlo a su suerte! Y_Y el pobre se esta muriendo del dolor!!! -Hacelo un piquito feliz, si?-

    Bueno, la cosa con Kim y WooHyung... QUE COSA XD... Ni podia caminar al día siguiente! Jaja, Kim es bien malo con él, bueno y en parte su padre también -inocente de todo- y los pone a trabajar juntos, yo que WooHyung , e lanzo al metro de una! Jaja

    Lo que no entendí muy bien fue lo de DonWoo y Hoya, creo que tendré que releer el capitulo pasado para recordar XD...

    De resto todo esta perfecto, gracias al cielo mi cerebro resistió y pude leer tranquilamente, mi almohada no tuvo tanta suerte XD, ya sabes, es que me emociono XD jaja

    Bueno muchas gracias por el preinfarto y por actualizar, me avisas al proximo ^^

    Your #1 fan says goodbye here Pandita! ^^♥

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