martes, 12 de febrero de 2013

불꽃- Fireworks Part -1



Fireworks - Part 1 

Lo único que se podía  percibir era el repiqueteo de las gotas de lluvia chocando contra los inmensos ventanales del lugar, de resto todo era silencio…todo estaba en completa paz, eso era lo mejor de la biblioteca. Allí podías pensar en mucho y en nada, en ese lugar tu mente podía viajar a cualquier lugar inimaginable o sencillamente llevarte atrás a los días atrapados en el pasado.
Eso le sucedió, cuando sin muchos ánimos se sentó en una de las mesas mas apartadas junto a unos cinco libros de historia que debía revisar en busca de un único dato para una tarea de la facultad, todavía no lograba entender que tenía que ver su vocación con la historia de Corea pero igual debía hacerlo.
Leyó el índice y suspirando pasó a la página que le tocaba buscar. Las primeras palabras no causaron nada en él pero mientras iba avanzando en la lectura su mente empezó a realizar un viaje al pasado. Frenó la lectura porque le pareció escuchar una voz, miró alrededor pero estaba solo allí y se suponía que en ese lugar nadie podía hablar. Tomó aire y siguió leyendo, allí fue que se dio cuenta que había sido en su mente donde había escuchado esa voz…
“…un año más tarde finalizaría con el golpe de estado realizado por el General Park Chung-hee. Park fue duramente criticado como un dictador despiadado y por la represión política que existió durante su mandato” Podía escuchar claramente aquella voz profunda, pausada y extrañamente jovial decir cada una de las palabras que estaba leyendo. El instituto, el último año del instituto, las clases de historia de Corea, su profesor…
Un largo suspiro se le escapó y no pudo seguir leyendo, cerró el libro y fastidiado por aquellos recuerdos apoyó el mentón del inmenso y viejo libro. Hacia mucho no pensaba en esos días, esos días en los que era solo un adolescente, un adolescente que se enamoró de quien no debía…


-Buenos días- la fuerte y profunda voz sorprendió a todos en el aula que de forma educada se pusieron de pie y saludaron al nuevo profesor. –Soy Park ChanYeol y seré su profesor de Historia de Corea este año- Se presentó con una gran sonrisa aquel hombre que se veía bastante joven para ser profesor, pero quizás todo era hechizo de aquella hermosa y radiante sonrisa que sin exageración alguna había llenado de luz el lugar. –Pueden sentarse-

LuHan tardó en hacerlo…

Había quedado hipnotizado por aquella visión tan sublime, reaccionó porque su mejor amigo le haló la manga del uniforme. Se sentó sintiendo sus mejillas arder ¿Qué había pasado? No tenia ni idea, pero una semana fue todo lo que necesitó para darse cuenta que estaba enamorado, ilusa e inmaduramente enamorado. Mas de una vez se había descubierto soñando despierto con el carismático, hiperactivo y apuesto profesor de historia.

La historia le fastidiaba y le daba sueño pero impresionantemente sus notas en la materia habían subido de manera magnifica haciéndolo el mejor de la clase, sentía que era capaz de hacer todo lo que fuera necesario solo para recibir una sonrisa de su docente.
Todo había empeorado pues cada mes estaba mas y mas enamorado y por obvias razones no podía confesarse, hasta se había comprado un diario, ignorando su varonil orgullo escribía a diario en el y de las 200 páginas que tenía el pequeño cuaderno 201 hablaban sobre Park ChanYeol.




Soltando un gruñido se cubrió el rostro con las manos, ¿Por qué recordaba eso, cinco años después? … ¿Por qué su corazón todavía latía de aquella forma? … ¿Qué había pasado con su profesor? … ¿Seguiría ejerciendo? De seguro si, era un magnífico profesor. “No LuHan, era magnífico para ti”. Sacudió ese pensamiento de su cabeza y trató de apartar aquel recuerdo pero era una tarea imposible. ¿Qué había sido de Park ChanYeol?... ¿Qué había sido de él después de…?




No había nadie en los pasillos, solo se podía oír el sonido de sus pasos mientras corría con su diploma en mano, sus padres estaba esperándolo para ir a celebrar pero él no quería irse sin despedirse del responsable de sus notas perfectas y su reconocimiento a conducta intachable ante el consejo de profesores. Se detuvo frente al aula de profesores jadeante, se arregló el uniforme y el cabello. Tocó con suavidad y no pudo evitar estremecerse cuando la profunda voz le dijo que pasara.

-¡Oh! LuHan goon- Le recibió el docente con su siempre amplia y hermosa sonrisa. LuHan solo pudo sonreír lo mejor que pudo, por alguna razón estaba sonriendo muy amplio.

-Vine…a decir adiós- Hasta ese momento no había caído en la cuenta que ese sería el último momento que estaría cerca del otro, por lo menos como alumno y profesor. La sonrisa le vaciló un poco pero no quería entristecerse así que sonrió mas amplio aún – y gracias-

El mayor soltó una suave risa y se acercó a él.

-¿Por qué gracias?-

-Porque si no hubiera sido por usted yo no me habría graduado con excelentes notas- Explicó mirándolo con suma adoración, sentía que el corazón le iba a explotar de latir tan rápido.

-Claro que no, tus notas fueron cosa tuya…el esfuerzo lo diste tú, no podían ser distintas las cosas- El alto caminó hacia un sillón que había cerca de ellos y tomó asiento. –Yo debo darte las gracias porque ser tu profesor fue un honor, tus próximos profesores serán muy privilegiados al tener un alumno como tú- LuHan rio avergonzado bajando la mirada haciendo que el cabello le cubriera un poco el rostro.

-Entonces…debo darle las gracias por haber tenido el mejor año en este lugar- susurró bajo pero no lo suficiente como para que el otro no lo oyera.

-¿Qué tuve que ver con eso?- Preguntó sonriente el mayor mostrándose algo confundido.
A esas instancias ya LuHan no pensaba bien por esto no se dio cuenta que había dado dos pasos para acercase a donde estaba el otro.

-Porque tú…- Dejó los honoríficos olvidados en la caja de sus miedos – fuiste quien hizo que viviera los mejores momentos gracias a lo hermoso que eres.

Lo siguiente fue tan loco y extraño, pero tan completamente mágico que LuHan todavía podía sentir todo lo que había sentido en ese momento.

Sus labios contra los contrarios unidos en un beso inocente y hasta infantil,  los fuegos artificiales estallaron dentro de LuHan cuando el mayor en vez de apartarlo lo aceptó y lo besó de regreso, con suavidad y generosidad. Todo había sido demasiado para un solo momento…

El menor solo había podido salir corriendo sin atreverse a mirar al mayor, había corrido con los ojos cerrados, sintiendo las lagrimas resbalar por su rostro, estaba hecho un desastre de sentimientos y cinco años después seguía igual…





Estaba molesto, estaba muy molesto consigo mismo y con aquel lugar por haberlo llevado de regreso a los días de su primer amor. El sonido de la lluvia contra su paraguas se oía sobre la música de sus auriculares haciéndole recordar la biblioteca y por ende los recuerdos que habían llegado en aquel lugar. Se detuvo en la parada de autobuses ignorando las miradas de dos jovencitas que estaban allí, estaba ignorando tanto todo que no se había fijado que estaba en la parada equivocada. Cuando el autobús se detuvo, se subió sin fijarse y  perdido en sus pensamientos realizó todo el viaje mirando sin mirar el paisaje de la empapada ciudad de Seúl. No se dio cuenta si quiera del momento en que el sol terminó de ocultarse.

La vibración de su celular le hizo distraerse de sus meditaciones y el mensaje de su compañero de apartamento le hizo caer en la cuenta que no sabia donde estaba. “Donde estás gege!!?” decía el mensaje, alarmado miró alrededor y vio que la ruta del autobús era tan larga que pasaba el puente, estaba del otro lado de la ciudad, había atravesado Seúl sin darse cuenta y ya era demasiado tarde.

-¡Maldición!- Apresurado se bajó de la unidad cuando esta llegó a la última parada, era el único que quedaba y tampoco se había dado cuenta de eso, afortunadamente la ciudad no estaba dormida de un todo y las calles no estaban del todo desiertas. Caminó hasta una tienda de  que estaba abierta y entró, debía pedirle ayuda a su amigo quizás el novio de este podía ir a buscarlo en su auto. Tomó asiento y se puso a escribir mensajes pidiendo ayuda.

LuHan no sabia que aquel era uno de esos días en la vida le da por darte tantas cosas que no tienes tiempo ni de reaccionar cuando ya todo ha cambiado. Pero…estaba por descubrirlo.

-…Disculpa…- aquella voz le hizo brincar –Nos conocemos… ¿Cierto?- Esa voz, esa sonrisa, esos ojos…Era él….



Part 2

0 comentarios:

Publicar un comentario