Capítulo VI- Huir de lo que no podemos escapar.
El odio muchas veces se usa para
esconder sentimientos más profundos
Estaba metido en sus pensamientos cuando cruzó la puerta del
edificio del canal. Pensaba primero en SungYeol, su mejor amigo, quien se
encontraba en un estado depresivo producto de un problema con su antigua
pareja, él todavía no sabia quien era ese chico que había estado con su amigo
por poco más de un mes.
Cuando se subió al ascensor pesaba en su primo el cual como no era
raro no le había respondido los mensajes que le había enviado en la noche, pero
lo que le llamaba la atención era que siempre le respondía en la mañana pues
aunque hubiera tenido una noche muy movida nunca se despertaba tarde, pero esa
mañana ningún mensaje de WooHyun le había llegado.
-Idiota- Susurró SungJong sin darse cuenta que no estaba solo en
el lugar.
-¿Disculpa?- Escuchó que alguien le dijo, se sobresaltó y levantó
la vista del celular que anteriormente estaba revisando, se giró hacia quien le
hablaba pero se quedó callado al ver quien era.
L, el famoso cantante pop estaba a su lado en el elevador
mirándolo como si estuviera loco. El recuerdo del día anterior le vino
rápidamente, se comenzó a molestar, suspiró y miró de nuevo hacia el frente.
-Nada…- respondió altanero –Solo pensé en voz alta…hay muchas personas
que considero idiotas- La indirecta era tan directa que solo un tonto no se
daría cuenta. No podía verle la cara a L pero si pudo escuchar que soltó una
suave risa.
-Si…como por ejemplo los que hablan solos- SungJong no tuvo tiempo
de reclamar pues el ascensor se había detenido y abierto sus puertas, L salió
rápido dejándolo pasmado. Su molestia aumentó mucho mas al darse cuenta que se
tenia que bajar en el mismo piso que el cantante, detuvo las puertas del
elevador antes que se cerraran y salió caminando con paso firme y una dura
expresión en el rostro.
-¡SungJong-ah!- Lo llamarón del algún
lado, buscó con la mirada y al ver a uno de sus jefes tuvo que relajarse si no
quería tener problemas por histérico.
-Hyung, Buenos días- Saludó con una
suave venia.
-Buenos días pequeño- le respondió de
igual manera el mayor –¿Está listo para hoy?...Recuerda que hoy tenemos una
grabación para el video de L- Solo recordar al cantante le producía cólicos,
asintió sintiendo que si hablaba vomitaba.-Pues bien, vas a ser el asistente de
producción hoy…ven conmigo-
Sin ánimos siguió a su superior, ese
día sería muy largo.
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Hay
momentos de la vida en que no nos damos cuenta de lo patéticos que somos…
Se levantó de la cama en silencio,
caminó lentamente hacia la cocina en busca de algo que comer. Nunca había
sentido que pasaba por algo tan difícil como eso, definitivamente el amor era
algo muy hermoso pero destructivo al mismo tiempo. SungYeol despertó de su
trance cuando la garrafa de jugo se le escapó de las manos y se estrelló contra
el suelo derramando casi totalmente su contenido.
-Demonios- Sin ganas buscó algo con
que limpiar el desastre.
Su aspecto había desmejorado tanto en
las últimas semanas que su manager había logrado retrasar una de las
grabaciones que tenia para que pudiera descansar un poco, claro el hombre no
tenia ni idea de la verdadera razón del estado del actor. SungYeol se sentía
morir y la única salvación en la que podía pensar era que MyungSoo lo
perdonara. Con un suspiro se limpió las manos después de terminar de limpiar, el
hambre se le había quitado, si seguía así se pondría mas delgado de lo que ya
era.
Revisó su celular como todos los días
cada diez minutos, esperando un mensaje de L que dijera “Quiero que hablemos”,
pero ese mensaje no había llegado y no parecía querer llegar. Apagó el aparato
molesto y triste, se sentó en un sillón de la sala común y prendió el televisor
pero la vida parecía odiarlo, el teaser comeback de L se estaba transmitiendo
en ese mismo instante, no pudo apagar el artefacto pues el llanto llegó a él de
inmediato. Lagrimas de amargo dolor resbalaban por sus mejillas mientras su
corazón se oprimía de dolor. SungYeol
cada día estaba más sumergido en ese dolor que lo consumía lentamente…
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Hagamos lo
que hagamos siempre nos encontrará eso de que tanto queremos huir…
Despertó lentamente, removiéndose un
poco entre las desordenadas sabanas que lo tenían aprisionado. Abrió los ojos y
miró el lugar, había estado allí muchas veces pero su mente que apenas se
activaba no recordaba que hacia allí, estaba solo, lo sabia, pero ¿Por qué? La respuesta le llegó segundos después cuando
trató de sentarse y un fuerte dolor en la cadera lo hizo gritar y tumbarse de
nuevo.
Los recuerdos de la noche anterior le
llegaron uno por uno como una película, la partida de póker, el arrebato de su
padre, el solo en lo habitación con…Kim SungGyu. Tan solo pensar en el mayor le
hizo doler de nuevo la cadera y aquella parte de su cuerpo que había sido
penetrada. Maldijo mentalmente al hombre que prácticamente lo había violado la
noche anterior, ahora le costaría mucho pararse, no sabia que dolía tanto pues
nunca lo había experimentado…ya entendia lo que sentían todas las mujeres que
se acostaban con él después de las noches desenfrenadas de sexo que tenia a
cada dos por tres. Como pudo, aguantando
el dolor de su parte baja se liberó de las sabanas y se puso de pie pues sabia
que no se podría sentar hasta que ese dolor no se calmara, lentamente se vistió
sin arreglarse mucho, por su mente pasaban las imágenes de la noche anterior,
tenia en su mente una lucha entre el disgusto y la confusión. Kim SungGyu lo
había llegado a confundir mucho, ¿Qué era lo que pretendía acostándose con él
luego de hacer que su padre perdiera la cabeza y casi le disparara frente a
decenas de personas?
Según le había dicho el mayor antes de
irse la habitación estaba paga. “Maldito…lo tenia todo planeado” Pensó mientras
salía del lugar y bajaba las escaleras del local. Había llegado allí con su
padre así que no tenia carro tendría que pedir un taxi pero primero debía
buscar un calmante para ese dolor que le hacia difícil caminar. Por ser de día
no había gente en el lugar solo los empleados de turno que limpiaban así que no
tuvo que pasar mas bochorno. Salió a la calle y el sol le molestó en los ojos,
debía ser pasado el medio día, eso le preocupó pues él nunca se levantaba a esa
hora, realmente lo de la noche anterior le había agotado mucho.
Revisó su celular, tenia cinco
mensajes de su primo, suspiró y prefirió no responder, mas tarde lo visitaría
pues debía contarle lo que había pasado. SungJong era como el hermano que nunca
había tenido, siempre le contaba todo y aparte se sentía bien confiándole sus
cosas, aunque el carácter del menor no fuera el mejor igual lo quería mucho.
Cuando consiguió un taxi un mensaje le
llegó, era su padre, le ordenaba que fuera en dos horas a su oficina, soltó un
suspiro y respondió a su padre, tendría que comprarse un calmante fuerte y
llegar a su casa a ducharse y cambiarse, luego visitaría a su primo…
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Entre
amigos…no hay secretos…
¿Me quieres explicar que demonios es
esto? – La pregunta de Hoya fue directa y
sencilla. Estaba de pie frente a su mejor amigo, con una carpeta llena de
documentos que contenían una información un tanto sospechosa nada relacionada
con el negocio de la familia del mayor –Jang DongWoo…respóndeme- exigió el
menor mirándolo fijamente, el mayor estaba claramente nervioso. –¡DongWoo!-
-¡No grites! ¡Demonios Hoya! ¿Nunca
aprendiste a no meterte en los asuntos ajenos?- Preguntó
tratando de librarse de la que se iba a formar.
-No me cambies el tema gran imbécil…y
respóndeme ¿Qué haces tú con estos
estados de cuenta de traslados ilegales?….Esto no
es nada de esta empresa…DongWoo, ¿acaso tú…? - DongWoo
se puso de pie y cerró con seguro la puerta de su oficina, soltó un suspiro y
volvió a mirar a su amigo quien no relajaba el ceño.
-Está bien…te contaré toda la verdad-
-Comienza a hablar…-
Entre ellos dos nunca había secretos y
ahora estarían los dos metidos en un inminente peligro.
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Si sentirse dueño del mundo era un
pecado pues Kim SungGyu era el demonio en persona, sentía que podía adueñarse
de lo que quisiera con tan solo una orden, así de feliz estaba.
Entró en su oficina sin prestar
atención a lo que le decía su secretaria que solo repetía compromiso tras
compromiso. Las reuniones sociales no le interesaban al menos claro que le
dieran algo de beneficio o ganancia.
Se sentó detrás de su escritorio
mientras tarareaba una melodía cualquiera, iba a mandar a callar a la joven
pero escuchó algo que le llamo la atención.
-Repite lo último- Ordenó mirando a su
secretaria con una expresión incrédula, no creía haber escuchado bien.
-El señor Nam lo invitó a su oficina a
tomar un café para hablar- Si, SungGyu era el amo del mundo.
-Cancela todos mis demás compromisos…a
las dos iré para donde Nam…eso será interesante- La joven pareció no entender
bien la decisión de su jefe pero ella no tenia que entender nada por eso una
mirada del castaño fue suficiente para que la empleada asintiera, anotara en su
libreta y saliera del lugar haciendo venias.
-¿Qué pretendes ahora?- Le preguntó su guardaespaldas, tan solo lo miró con una suave
sonrisa…esa sonrisa peligrosa.
-Yo nada…quien me invitó fue él- Se
reclinó en la silla sin dejar de sonreír –Para mi que quiere pedir disculpas
por su inadecuado comportamiento de anoche- Una carcajada salió de él, su
guardaespaldas negó con la cabeza y fue hacia la puerta. –Ten el coche listo
para las dos…- Ordenó antes que el hombre saliera. Miró por la ventana
totalmente metido en sus pensamientos, la sonrisa que tenia en su rostro era mayormente
por lo recuerdos de la noche anterior, específicamente por lo ocurrido en
aquella habitación con Nam WooHyun…y aparte sus planes estaban yendo viento en
popa.
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La mala suerte estaba en su vida, trató
de evadirla pero su destino era triste, tenía que llevarle el agua a L a su
camerino. Sin ganas y con su mejor expresión de “No tengo ganas de hablar” tocó
la puerta y cuando escuchó que el artista le dio permiso entró.
-Traigo agua- Avisó sin mirar al otro
quien estaba sentado frente al espejo y lo veía a través de este. Dejó la
botella en una mesa que tenia cerca y se dispuso a salir pero la voz del otro
lo detuvo.
-¿Por qué me odias?- Miró al cantante con una falsa expresión de desconcierto.
-Disculpa…no entiendo de que hablas-
Le dijo de la manera más desagradable que podía. L rió un poco, burlón, esto
molestó más al menor.
-Estoy aquí y dejas el agua a más de
un metro de mí- Indicó el cantante, SungJong con mala actitud toma la botella y
se la extendió, el otro la tomó pero antes que el menor se le escapara lo agarró de la muñeca para retenerlo. SungJong se indignó. – ¿Me odias solo porque te
tropecé? – El menor se sorprendió.
-¡Entonces te diste cuenta!- reclamó sin
poder contener su rabia. L solo levantó los hombros.
-Si…- SungJong se soltó del agarre del
otro.
-Pudiste aunque sea pedirme disculpas-
Estaba casi gritando pero el artista se veía muy tranquilo.
-Tampoco te maté…y tengo cosas mas
importantes que hacer que andarme disculpando- SungJong no podía con tanto
descaro.
-Pues yo tengo cosas mas importantes
que hacer que seguirte escuchando- Y dicho esto salió del camerino casi
literalmente hecho una fiera, ignorando que dentro del camerino L tenia una amplia
sonrisa en su rostro y por su mente una palabra se cruzó: Interesante…
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Entró en la oficina de su padre
después de suspirar para tomar paciencia. El dolor en su cadera había
desaparecido casi totalmente pero todavía le era difícil sentarse, el camino en
carro hasta allá había sido horrible.
-Tardaste- Fue lo primero que escuchó
cuando entró en la elegante oficina. Eran las dos con tres minutos de la tarde,
solo a su padre le molestaba tanto una tardanza de tres minutos.
-Perdón padre- Hizo una venia mientras
se acercaba al escritorio del dueño de aquella gran empresa.
-No importa…por lo menos viniste…a
partir de ahora voy a necesitar que vengas seguido, tu ayuda me es necesaria-
Aquello no le gustaba a WooHyun, los negocios no eran lo suyo.
-Ayuda exactamente ¿en qué?- Preguntó tratando de ocultar su descontento para no molestar al
hombre mayor quien seguramente estaba todavía molesto por la partida que había
perdido la noche anterior.
-Pues veras- su padre no había logrado
hablar mucho cuando el teléfono sonó -Diga- La voz de la secretaria del hombre
se escuchó del otro lado.
-Señor, el Señor Kim está aquí- Ambos
Nam se miraron sorprendidos, el mayor porque no sabia que el joven empresario había
confirmado y el menor porque no quería que ese “Kim” fuera el Kim que el creía.
-¿Acaso confirmó?-
-No señor, nunca dio respuesta…pero
está aquí- El señor Nam soltó un suspiro.
-Siempre haciendo lo que le da la
gana…Hazlo pasar- WooHyun miró a su padre con el ceño fruncido.
-Padre…ese Kim es-
-Kim SungGyu- Y un fuerte escalofrió recorrió
a WooHyun.
-Pero padre, ¡si ayer estuviste a
punto de dispararle!- El hombre soltó un suspiro largo.
-Lo sé pero los negocios son mas
importantes, debo pedirle disculpas si no quiero perder uno de los mejores
contratos de este año, aparte el negocio con él es el que te va a entrenar en
esto-
-¿qué?- WooHyun
se alarmó de inmediato.
-Pues claro, son casi de la misma
edad…si no me equivoco el solo te lleva dos años, eso hará que la comunicación
de negocios sea mucho mejor – El joven iba a reclamar pero el sonido de la
puerta abriéndose le hizo callar, su padre se puso de pie para recibir a su
invitado, quería que se lo tragara la tierra.
-Joven Kim no me avisó que vendría-
Escuchó que decía su padre con la mayor educación posible, él se giró pero miró
siempre hacia otra parte porque no se sentía capaz de mirar a la cara al hombre
con el que había tenido sexo la noche anterior.
-Señor Nam no declinaría esta
invitación por nada del mundo- Tan
solo escuchar la voz del mayor lo descompensó totalmente pues a su mente
llegaron con intensidad todos los recuerdos de aquel acto desenfrenado, cada
beso, cada caricia, cada sensación era recordada por cada milímetro de su
cuerpo, una unión de vergüenza y molestia le invadió.
-Bueno pues siéntate…Este es WooHyun
mi hijo…ya lo conoces, supongo- Ambos empresarios se sentaron mientras el menor
de los tres no sabia que hacer.
-Si, lo vi anoche en el club con una
dama- Dijo sonriente SungGyu echándole una miranda intensa y hasta cómplice.
WooHyun hizo un esfuerzo sobre humano por no estremecerse.
-típico…pues bien, te cité aquí
principalmente para pedirte disculpas por mi arrebato de anoche, espero
realmente que esto no sea un inconveniente para nuestros venideros negocios –
WooHyun sabia que su padre estaba comiéndose su orgullo y su ego para lograr
aquello, eso le sorprendia pero mas le sorprendía darse cuenta que SungGyu
disfrutaba inmensamente de eso.
-Por supuesto que no…lo de anoche fue
una tontería, algo que debe quedar en el pasado y no debe ser tomado en cuenta
para nuestros negocios…el contrato entre nuestras empresas es muy importante no
pueden existir obstáculos tan tontos- La sonrisa en el rostro del joven
empresario a WooHyun solo podía producirle nervios y hasta miedo…esa sonrisa había
sido la misma que el mayor le había dedicado cuando lo había encerrado en la
habitación del club.
-Pues bien…Quería hablarte sobre eso
también pues luego de pensarlo mucho decidí que mi hijo- El señor Nam señaló a
WooHyun quien estaba intentado no salir huyendo de allí –Trabajara en conjunto
contigo en este contrato puesto que tengo otros oficios y aparte es una
oportunidad para que aprenda de esto- El aludido quería morirse, solo a él le
pasaba algo así, trabajar con el hombre que prácticamente lo había violado, su
padre lo había condenado sin darse cuenta.
-Me parece excelente idea- El tono
triunfal en la voz del castaño le producía a WooHyun migraña. –Pero lo aceptaré
si WooHyun-ssi está de acuerdo- Esta vez el nombrado no pudo evitar mirar al
mayor quien le devolvía la mirada sonriendo todavía, triunfante y ridículamente
feliz. Sentía que lo odiaba, sentía asco.
Sintió la mirada de su padre. –Debe
estar de acuerdo… ¿cierto?- La pregunta era mas una amenaza.
-Si- respondió sin dejar de desafiar
al castaño con la mirada –Estoy de acuerdo-
-¡Pues perfecto! Todos quedamos
felices- La alegría del otro realmente le molestaba. –Pero…yo vine aquí porque
me invitaron a tomar un café- El descaro era demasiado.
-Pues bien- el padre de WooHyun llamó
a su secretaria y le ordenó que trajera el café, ese era el momento de WooHyun
de huir.
-Permiso…Voy al baño- Hizo una venia y
tratando de ignorar las miradas sobre él, salió de la oficina con una gran
necesidad de oxígeno.
SungGyu se quedó allí sentado
tranquilo haciendo comentarios sobre el lugar, cuando llegó la secretaria con
la bandeja de café esperó a que estuviera lo suficientemente cerca y se puso de
pie señalando un cuadro fingiendo interés. Lo siguiente fue su camisa manchada
por uno de los cafés que se había derramado.
-¡Serás inútil!- Dijo el señor Nam
pero SungGyu lo calmó y sonrió a la secretaria con falsa simpatía.
-No importa fue un accidente…lo bueno
es que la camisa en negra no se nota mucho…déjenme ir al baño a limpiarme un
poco- Siempre con una encantadora sonrisa habló a los otros y salió del lugar
con dirección a los lavados, donde se suponía que estaba WooHyun.
Se echó un poco en el rostro de agua luego de
lavarse las manos. Necesitaba respirar y pensar un poco, necesitaba
urgentemente hablar con su primo, todo lo que le estaba pasando le estaba
agobiando.
-¿sofocado?- La ya conocida voz de Kim SungGyu lo sacó de sus pensamientos,
verlo allí lo puso mas nervioso aún.
-No es tu problema- respondió con
apatía. El mayor se quitó el saco y por un momento WooHyun se asustó pues el
otro comenzaba a desabotonarse la camisa pero al ver la mancha en la camisa
ajena comprendió que algo se había derramado y que el otro estaba allí para
limpiarse.
-Que grosero…deberíamos llevarnos bien
a partir a de ahora WooHyun-ah vamos a trabajar juntos- Aquella confianza
estaba alterando a WooHyun.
Se le quedó mirando fijamente mientras
el mayor secaba su camisa, hacia un esfuerzo sobre humando por no recordar el
cuerpo desnudo de su anterior amante.
-¿Qué pretendes?- Preguntó sin anestesia después de un momento
de silencio, SungGyu solo amplió su sonrisa.
-¿A qué te refieres?-
-Le ganas la partida de póker a mi
padre, casi terminas con una bala en la cabeza, luego tienes sexo conmigo y al
día siguiente ¿te apareces en son de paz?... ¿Qué es
lo que pretendes?- WooHyun esperaba una respuesta cínica típica
del mayor pero no que el otro se le acercara y lo acorralara contra la pared,
de nuevo el miedo llegó a él.
La cercanía del cuerpo del otro lo
calentaba, no quería aceptarlo pero era demasiado obvio.
-¿Quieres saber que pretendo? Okay te lo voy a decir…anoche quería ganar
dinero fácil, burlarme de tu padre y acostarme con alguien…fuiste lo mas fácil
que encontré. Hoy quiero seguir humillando a tu padre y divertirme un poco mas…
¿Feliz?… ¿esa era la respuesta que querías? pues bien ya la tienes- Su expresión era fría y calculadora, la
misma de la noche anterior. A WooHyun solo se le ocurrió comportarse con
orgullo.
-Me das asco-
-¿ah si? Pero
anoche parecía que te excitaba mucho- Dijo esto acercándose un poco mas
apegando sus cuerpos, como en la noche anterior. –Dime que no te gustó…dime que
no te gustó todo lo que te hice anoche- Le susurró buscando sus labios, WooHyun
volteó la cabeza pero fue peor porque el mayor tuvo su cuello y su oreja a
total disposición. –Dime que no disfrutaste como nunca- Le siseó al oído antes
de lamer su lóbulo y besar su cuello. El menor se estaba excitando pero se
seguía resistiendo.
-Alejate- ordenó
-Aléjame- Lo retó en respuesta el
otro, pero WooHyun no podía, fue tomado de la barbilla por el otro quien lo
miró directamente a los ojos mientras lo besaba en los labios de manera
insinuante. –WooHyun…cuando yo quiera vuelves a ser mio…así que no te hagas el
orgulloso…si me da la gana te follo ya mismo…- La temperatura del cuerpo del
menor aumentaba a cada palabra del otro. –Pero tu padre me está esperando-
Dicho esto se separó y se puso la camisa seguida del saco –Deberías ir
pronto…en cuanto termines allí- Y lo dejó allí. WooHyun soltó un fuerte jadeo,
estaba caliente, y lo que era peor, excitado, su miembro estaba semi erecto.
-Maldito…maldito SungGyu- dijo en un quejido,
se echó el cabello hacia atrás mientras trataba de calmarse, debía calmar su
erección y no permitir que se pusiera peor…no tenia tiempo para masturbarse.
–Te odio SungGyu…te odio tanto- Pero realmente estaba asustado porque eso que
sentía, eso que el mayor le hacia sentir no era lo que el conocía como odio,
esas cosquillas en el estomago, los escalofríos y la descompensación con tan
solo hablar no eran lo que él conocía como odio y eso le aterraba…
Le aterraba...y mucho...







-Muere-
ResponderEliminarTu quieres que a mi me dé algo, cierto? Moriré en algún momento, lo se.... es que ya llevabas demasiado tiempo sin actualizar -Llora como Magdalena-
Bueno debo de confesar que casi me pierdo en algunas partes, pero poquito a poco fui recordando! :D
Caño L no puede ser más, no sé, gentil?... Y como es eso de que SungJong es "interesante"?... se supone que el debe de arreglar las cosas con SungYeol y no dejarlo a su suerte! Y_Y el pobre se esta muriendo del dolor!!! -Hacelo un piquito feliz, si?-
Bueno, la cosa con Kim y WooHyung... QUE COSA XD... Ni podia caminar al día siguiente! Jaja, Kim es bien malo con él, bueno y en parte su padre también -inocente de todo- y los pone a trabajar juntos, yo que WooHyung , e lanzo al metro de una! Jaja
Lo que no entendí muy bien fue lo de DonWoo y Hoya, creo que tendré que releer el capitulo pasado para recordar XD...
De resto todo esta perfecto, gracias al cielo mi cerebro resistió y pude leer tranquilamente, mi almohada no tuvo tanta suerte XD, ya sabes, es que me emociono XD jaja
Bueno muchas gracias por el preinfarto y por actualizar, me avisas al proximo ^^
Your #1 fan says goodbye here Pandita! ^^♥