Capítulo XVIII - Gula
Su madre solía decirle, que cuando estaba embarazada de él,
comía el doble de lo que comía antes, pues nunca le era suficiente ya que él, aun
siendo tan solo un feto, se comía todo lo que ella consumía. DongWoo siempre
reía ante esta anécdota, realmente DongWoo siempre reía.
Y no era que tuviera razones para hacerlo realmente. Su
familia era quizás la peor que podía existir, hacían todo con el simple
objetivo de ganar dinero, incluso tener hijos lo hacían con esa intensión, pues
debían dejar herederos para la fortuna que el banco familiar acumulaba para
ellos.
Nunca había sido un chico genio pero era diligente y sus
notas eran buenas por lo que su padre le informó que le pagaría los estudios en
la universidad para que estuviera bien capacitado en el momento que le tocara
asumir las riendas del banco que les pertenecía. DongWoo aceptaba con fastidio
que era su destino y lo tomaba con calma, después de todo le gustaban los
números, pero se juraba que no haría que sus hijos, si llegaba a tenerlos algún
día, pasaran por algo así.
Cuando lo hacían estresar por alguna razón, su desahogo era
sencillo, una buena cantidad de comida y se sentía feliz de nuevo. No era gordo
gracias a que en el instituto formaba parte del grupo de taekwondo y la grasa
que consumía, la quemaba al instante sin embargo su estómago era como un pozo
sin fondo.
Tenía muchos amigos, pero solo dos eran realmente cercanos.
Kim SungGyu y Lee Howon eran los hermanos varones que no tenía. SungGyu era su
hyung preferido, al que cuidaba aun siendo menor y al que admiraba y adoraba. Howon
era su hermanito, su confidente y su compañero de juegos pues SungGyu era de
cuerpo débil y no podía jugar por mucho tiempo.
Su familia y la de Howon siempre habían tenido lazos de
amistad, la familia Kim se unió al grupo cuando el padre del mayor había
levantado la empresa y se había ganado el respeto de todos.
Los tres solían ir a la casa de SungGyu a jugar, era la más
grande y la madre de este cocinaba exquisito así que DognWoo tenía razones de
sobra para querer ir.
Un día decidieron hacer un campamento en los jardines de la
mansión, eran tan grandes que realmente daba la impresión de estar en campo
abierto. Hoya había llevado lámparas y juegos de mesa para entretenerse,
SungGyu la carpa y los sacos de dormir y DongWoo, obviamente llevó la comida.
Aquel día DongWoo lo atesora en su memoria como el día más especial que pasó
con sus “hermanos”. Jugaron todo el día sin que nadie los molestara, SungGyu se
había tomado unas vitaminas y pudo jugar con ellos por más tiempo del normal.
Comieron y hablaron de forma animada, al caer la noche Howon y SungGyu estaban
muy cansados por lo que se fueron a dormir, pero DongWoo se quedó despierto un
poco más de tiempo. Miró a sus dos amigos dormidos y juró que pasara lo que
pasara los protegería sobre todas las cosas.
En aquel momento DongWoo no
pensó que ese juramento definiría su vida.
Cuando estaba próximo a cumplir la mayoría de edad, su vida
dejó de ser tan fácil.
Hoya y él estaban uno a cada lado de SungGyu, el día estaba
despejado y el sol hacia que las ropas negras que vestían dieran más calor.
Todos estaban sin decir palabra y solo los apagados quejidos de la madre del
mayor de los tres se oían por instantes. Las cenizas del señor Kim estaba
siendo sepultadas mientras todos los presenten guardaban respetuoso silencio.
DongWoo miró a su amigo y odió los lentes oscuros que no le
permitían ver sus ojos. MyungSoo, el hermano de SungGyu tenía los ojos
hinchados de tanto llorar y se encontraba arrodillado junto a su madrastra.
DongWoo sabía que SungGyu no se podía derrumbar como su familia, pues ahora él
era quien debía ocuparse de la empresa y de todo lo que su padre había dejado a
la deriva.
La muerte del señor Kim había sido tan sorpresiva que, Hoya
y él se quedaron paralizados por unos
segundos cuando se les dio la noticia, estaban juntos en su casa desayunando.
El día anterior ellos habían oído la voz del padre de SungGyu, mientras
hablaban con este por video llamada. El mayor estaba enfermo y no había podido
ir a la especie de reunión que hacían todas las semanas.
DongWoo volvió a observar a su amigo y admiró la
tranquilidad que reflejaba su rostro, aunque en el fondo supo que no era más
que una pétrea mascara que en algún instante se quebraría.
Cuando el entierro había terminado la familia de DongWoo fue
la última en irse del cementerio. Antes de subirse al coche vio a un policía
presentándole respeto a la reciente tumba del señor Kim. Movido por la
curiosidad y la intriga de todo lo que pasaba se le acercó para preguntarle
sobre su presencia allí. Las palabras
que recibió lo dejaron helado.
“Todo apunta a que la muerte del señor Kim, fue un asesinato
premeditado”
SungGyu, Hoya y él, dejaron de hacer reuniones de amigos. El
mayor de los tres se había empezado a ocupar de la empresa de su familia. Howon
se la pasaba en clubes apostando y ganando millardos. Él que no pretendía
quedarse junto a su familia, se había mudado a una residencia aparte y a veces acompañaba
a su mejor amigo, pero la mayoría del tiempo, comía.
El único desahogo que encontraba era la comida. Con el pasar
de los días, luego de la muerte del padre de SungGyu, fueron saliendo a la luz
cosas que daban un peso insoportable a toda la situación, habían demasiados
secretos, demasiado peligro y la única manera que DongWoo encontraba para
calmarse era comiendo.
Así como podía decir que día era el mejor, también tenía muy
bien definido cual había sido su peor día.
Luego de un par de semanas sintiéndose mal, débil y con
algunos problemas para respirar, DongWoo fue al médico y se hizo un chequeo
completo. Usando su dinero logró que los
resultados salieran lo más rápido posible, luego lamentó haberse apurado tanto.
-Señor Jang…debo hacerle unas preguntas- DongWoo suspiró y
asintió resignado. ¿Qué era lo que pasaba?
-¿tiene su familia antecedentes de problemas cardiacos?- Lo pensó unos minutos y luego negó, que el
supiera ningún miembro de su detestable familia sufría del corazón, todos eran
frustrantemente sanos. –muy bien…pues entonces debe ser referente a su dieta,
¿consume usted grandes cantidades de grasas y azucares?- ¿Aquello era acaso una consulta con el
nutricionista?
-Tengo un buena dieta…- fue lo que respondió.
-Sus exámenes no demostraron eso, señor Jang- DongWoo empezó
a preocuparse –los niveles de colesterol son alarmantes y no hablemos del
informe cardiológico- ¿Cardiológico?
-¿Pasa algo con mi corazón?-
Dongwoo lo máximo que entendió fue que: Tenía un leve taponamiento
en las arterias del corazón, producido por la grasa que consumía y que no se quemaba con el ejercicio. Este
taponamiento le producía arritmia, lo que en consecuencia lo debilitaba. Debía
u operarse, o mantenerse toda la vida tomando unas pastillas que evitarían que
le dieran un infarto y dejar de comer tanto. DongWoo tan solo tomaría las
pastillas.
Al salir de aquella horrible consulta, Dongwoo decidió
visitar a SungGyu. Tenía semanas sin verlo y estaba, aparte de preocupado, extrañándolo.
Mientras iba en el coche llamó a la oficina del mayor y le dijeron que estaba
en la mansión. Hizo su camino hasta allí y apenas entró se arrepintió. Aquella
casa no era ni la sobra de lo que era cuando ellos solían jugar de arriba
abajo. Había un sepulcral silencio, no había ningún olor delicioso a galletas o
comida, y no había tampoco la música del piano o de la guitarra que SungGyu y
su hermano solían tocar. Aquella casa era tan solo un cementerio de recuerdos.
DongWoo buscó al mayor primero en el despacho, pero no lo
encontró. Se asomó a los jardines pero tampoco estaba allí, entonces debía
estar en su habitación. Subió las escaleras principales y caminó hacia el lugar
pero al abrir la puerta vio que aquella habitación parecía no ser usada por nadie.
Entonces recordó, la madre del mayor había regresado a la casa que tenían en
Jeolla, quizás SungGyu ahora dormía en la habitación principal.
Por alguna razón se movió con cautela hacia el fondo del
pasillo, la puerta estaba entreabierta. Acercó la mano a la madera para
empujarla y un sonido le hizo quedar paralizado en esa posición.
Había oído un hipido. Era como si alguien estuviera llorando
pero aquello era imposible. ¿Cierto?
Retrocedió y armándose de valor se asomó por el espacio que
estaba abierto. Lo que vio le lastimó más el corazón, que la enfermedad que
tenía.
SungGyu estaba en el suelo, sentado con las rodillas
recogidas, en una de sus manos se podía ver que tenía la cadena que había
pertenecido a su padre y en el suelo frente a él estaba una foto familiar,
aparte de todo eso…
SungGyu lloraba…
Lloraba de forma incontenible, con la cabeza gacha. Las lágrimas
no llegaban a resbalarle de las mejillas antes de caer a la alfombra.
DongWoo nunca había visto algo más espantoso.
Kim SungGyu representaba para él, un pilar indestructible.
Era una persona fuerte ante cualquier situación, alguien que no dejaba que sus
sentimientos, fueran estos los que fueran, le ganaran.
Pero allí estaba, destruido por dentro, llorando como un
niño perdido, llorando solo, refugiándose en el recuerdo de su padre.
De los tres, quien mejores padres había tenido, había sido
SungGyu. La vida había jugado una horrible broma quitándole a su padre al mayor.
Entendía porque el otro estaba tan afectado pero nunca se había imagino que lo vería
así.
En todos los años que llevaba conociéndolo, nunca, jamás lo había
visto llorar. Una vez Hoya le había preguntado la razón, le habían acusado de
ser insensible, SungGyu había negado eso y había dicho que las lágrimas eran
solo para situaciones sin reversa. Y allí estaban en una situación sin vuelta
atrás. Su padre había muerto, mas nunca lo volvería a ver, y ahora no podía
evitar llorar, aun así la visión era aterradora.
DongWoo es alguien sensible, tuvo que controlarse para no entrar
y abrazar al otro, estaba claro que este se escondía, ningún empleado iba a
subir hasta allí y él no había avisado
que iba. Con los ojos humedecidos y sintiéndose al borde del llanto, se alejó
de la puerta y bajó casi corriendo las escaleras. Llegó hasta su coche y se
subió, pero no pudo arrancar pues rompió a llorar. De su mente no se borraba la
imagen de SungGyu llorando, débil y solo en el piso de la habitación que había
sido de sus padres.
Uno de sus mejores amigos se encontraba mal por culpa de
algún infeliz que había acabado con la vida de alguien que no hacía ningún mal.
La policía manejaba la hipótesis de que el señor Kim había
descubierto datos implicados con la mafia de narcotraficantes, por eso lo
habían mandado a matar. Poco a poco su tristeza se convirtió en rabia y
determinación. No aceptaba que alguien
le hubiera hecho aquel daño a su amigo, él debía protegerlo, así que
encontraría al asesino del señor Kim y le haría pagar con cárcel todo lo que
había hecho. Para eso debía ponerse a la disposición de la policía.
Se limpió las lágrimas ignorando el frenético palpitar de su
débil corazón, buscó su celular y marcó. El timbre sonó una sola vez y la voz
del detective encargado del caso “Kim” se oyó del otro lado.
-Detective…La oferta de infiltrarme en la mafia ¿sigue en
pie?-
La vida de DongWoo no volvería a ser tranquila en mucho
tiempo.
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NOTAS DE LA AUTORA:
¿Recuerdan cuando Hoya descubrió en que estaba metido DongWoo y le preguntó el porqué lo hacia? ¿Que ese dato quedó en al aire? Sale en el Cap 7 :) bueno... fue por haber visto a SungGyu llorando, DongWoo tiene un instinto maternal idéntico al de la vida real ¡hahaha!.
Con los próximos si tardaré mas pues son mas complicados y largos.
Muchas gracias por leer.
X.O.X.O
MelPanda

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π_π Eso fue muy triste, en serio, pobre SungGyu! Y DongWoo tiene un corazón muy grande como para meterse en algo así por su amigo, fue muy fuerte cuando lo vio llorando, casi lloro yo también
ResponderEliminarY bueno lo del problema de su corazón, por qué no se cuida más?? Por qué?? π_π
A pesar de que el capitulo tuvo sus partes lindas con los recuerdos de ellos de pequeños y eso, es igual muy triste pero como el resto de la historia me encantó, se que valdrá la pena esperar por el resto así que FIGHTING y a escribir mujer!! ≧﹏≦
Nos leeremos luego mi escritora favorita MelPanda, le bye~~♡
Mi Dino!!! ¡Lo AMO!
ResponderEliminarSi… sé lo que es tener una familia asi de despreciable ¬¬…
Waaaa la omma de Dongwoo como lo adoré *w* siempre admirando a Sunggyu y cuidando a Hoya (aunque debería cuidarse TTwTT no quiero que su enfermedad le cause algo grave, me muero si le pasa algo)
Me encanta que el hámster siempre haya sido un ejemplo para sus amigos, y es una pena que siendo el único que tuvo una familia feliz y amorosa haya terminado en la persona fría y apática (aunque lo aparenta) frente a sus amigo y los demás….
Sabes unnie? Tengo el presentimiento de que la muerte del papi de mi Gyu estará vinculada con la familia de Woohyun ¿O me equivoco?.... espero que sí…. TT__TT
Se me ROMPIÓ el corazón cuando Dongwoo encontró a Gyu asi… llorando y completamente destrozado TTwTT (no sé por qué pero se me hizo un nudo el la garganta) eso me dio tanta tristeza…. Que comprendí el enojo de Dongwoo y el porque se involucró con la mafia… solo por Sunggyu… por ayudarlo… para encontrar al MALDITO (¬¬) que mato a su padre… eso es amistad!!
Lo digo otra vez AMO la manera en que escribes (perdona si te incomodo con mis tonterías *^*) pero en verdad es un fic que además de estar bien escrito y tener una trama original, los personajes son simplemente perfectos: Todos tienen historias y problemas distintos pero al final de cuenta todo va a un mismo punto… no cualquiera logra eso ¡Y tu lo logras a la maravilla!
Mmmm… no me queda nada más que decir salvo que AMO esta historia (el nuevo diseño de la pag XD) y que esperare los siguientes. Falta L y el WooGyu…
Estoy ansiosa por escuchar la historia de Namu y Gyu… creo que de ahí vendrá el punto crucial. Y que bien que hiciste estos capítulos especiales… mis dudas se han ido disipando ^^
Gracias unnie!!!! Hasta la próxima ^^