Capítulo VIII - Estancados
Muchas veces se sufre
más con los pensamientos que con los sentimientos.
Le daba miedo, sentía mucho miedo y sentirse tan asustado
solo le hacia tener mas miedo.
No comprendía…
No entendía…
No tenia ni idea de porque su cuerpo y su mente no oponían
resistencia. El primer beso fue suficiente, fue todo lo que se necesitó para
que ya el resto se diera. De nuevo desnudos pero esta vez sobre un sillón. Sus
sentidos nublados por la lujuria, por el deseo. Los roces, las caricias, las
mordidas y los besos, todo se unía en un conjunto que machacaba su sentido
común y más que nada su orgullo. Su orgullo era tan grande que ahora estaba
sumamente lastimado y seguía lastimándose a cada gemido que no podía evitar
soltar.
Dolió pero no tanto, mas fue el placer, más fue la lujuria y
el deseo. Toda la sinfonía era frenética: los jadeos, los gemidos, los roces,
el choque de ambos cuerpos y el sillón tambaleándose ya dañado por tales
actividades sobre el. Todo formaba una sinfonía tan erótica que a WooHyun muy
poco le importaba su orgullo en ese instante.
El orgasmo fue fantástico, los espasmos le produjeron
deliciosas corrientes eléctricas por todo el cuerpo haciéndolo retorcerse y
apretar al mayor contra su cuerpo mientras decía con deleite una y otra vez el
nombre del otro. Se sintió hinchado de nuevo cuando el más alto alcanzó la cima
también, pero esta vez no sintió asco ni tampoco se removió incómodo cuando el
otro dejó caer su peso sobre él.
Estuvieron varios minutos allí, tumbados en el sillón,
jadeantes, agitados y sudados. No se movieron…no hablaron, tan solo respiraron.
El primero en moverse fue el mayor quien de nuevo con un cuidado que WooHyun
agradeció, salió de su cuerpo y fue por su ropa. El menor lentamente se sentó e
hizo lo propio, allí no podía dormir. Se vistieron en silencio, sin mirarse,
bueno…WooHyun no se atrevió a mirar al otro, ya la conciencia o algo que se parecía mucho le estaba pasando
factura.
-¿Quieres un trago?- La voz del mayor lo descompensó un poco
mientras se abrochaba la camisa, sus manos vacilaron pero logró calmarse.
-Estaría bien- Respondió todavía sin mirar a su…amante.
Mientras terminaba de acomodarse escuchó el sonido del hielo chocando con el
cristal y luego el licor depositándose en los caros vasos tallados. Contuvo la
respiración al sentir acercarse a SungGyu quien venia con dos tragos, le tendió
uno, WooHyun lo tomó y por fin tuvo el
valor de mirar al otro.
Lo que vio en los ojos ajenos le gustó. No fue burla, no fue
superioridad ni ganas de humillarlo. Lo que había en los ojos del más alto era
complicidad, esa complicidad traviesa que hay entre dos personas que hacen algo
indebido, algo prohibido, algo malo. Una complicidad que estaba acostumbrado a
ver en la mirada de las múltiples mujeres con las que había moldeado su muy
activa vida sexual.
La sonrisa cómplice que el otro dio después le confirmó lo
que había visto en aquellos pequeños ojos. Ahora era que notaba que los ojos
del mayor eran graciosamente pequeños.
Bebió allí sentado pensando, tratando de encontrar una razón
lógica al por qué no se podía resistir al otro hasta que la voz que lo
descontrolaba lo sacó de sus cavilaciones.
-Debes saber algo- dijo el mayor haciendo que el otro lo
mirara con interés –No suelo trabajar acá…hoy lo hice pues tu padre fue quien
dio la cita- WooHyun frunció un poco el ceño, se sentó un poco mas cómodo y con
tono bromista cuestionó al otro.
-¿Entonces?... ¿Donde trabajas si no es aquí?- WooHyun
realmente creía que el mayor lo estaba molestando así que para mirarlo mejor se
puso de pie y se acercó al escritorio. –Dime hyung… ¿Acaso eres de esos que
trabajan al aire libre?... ¿Amas lo verde?- Buscó molestar un poco al otro,
pero de nuevo Kim SungGyu se salió con la suya.
-Trabajo en mi casa WooHyun…La próxima vez que nos reunamos
para trabajar, que será mañana…nos encontraremos en mi casa-
-¡hyung!-
SungYeol volteó con
curiosidad al reconocer la voz que lo llamaba -SungJong- dijo con voz apagada
-¿qué haces acá?- El joven se detuvo al llegar frente a él y sonriendo
tiernamente hizo una venia al mayor.
-No había tenido tiempo de contarte…trabajo acá…acabo de
empezar- Contó con un entusiasmo que no podía esconder –pero… ¿y tu?... ¿acaso
estás grabando algún drama en estos estudios?-
La razón de porque estaba allí llegó de nuevo a la memoria
de SungYeol y eso le hizo decaer mas. Con su siempre muerta expresión sencillamente negó, no quería hablar del
tema.
-Solo vengo a hablar con un productor…que bueno que
conseguiste trabajo- felicitó al otro con la mejor sonrisa que pudo formar,
sonrisa que más bien parecía una mueca de dolor. SungJong sintió un poco de
lastima por el otro, lo hubiera invitado a tomar un café pero todavía estaba
trabajando.
-Gracias…tengo que volver al trabajo, este fin de semana
¿qué dices si te voy a visitar?- SungYeol lo pensó y recordó que tenía un
compromiso familiar al que no podía faltar.
-Yo…te aviso si voy a estar en casa…creo que tengo un
compromiso para esos días- el menor solo asintió lentamente y luego de
despedirse algo incómodo dio media vuelta y tomó el camino contrario al que
debía tomar SungYeol. El alto suspiró con fuerza mientras veía al otro
alejarse, si seguía así se quedaría sin amigos, ya había declinado tres
invitaciones. Se habría quedado pensando en eso un largo rato y quizás le hubiera sido de gran ayuda si su mirada no
hubiera encontrado la silueta del cantante que acaparaba su mente durante todo
el día.
Aquel peso tan insoportable en que se había convertido esa
situación volvió a caer sobre él, el odio, el amor, la demanda, las peleas,
todo fue hasta él de golpe haciéndole doler la cabeza y el ya conocido escozor
en los ojos previos al llanto apareció. Se quedó estático donde estaba mientras
veía al otro pasar, el pelinegro pareció no notar la presencia del mayor, esto
hizo que el corazón del último se oprimiera dolorosamente y se le formara un
nudo en la garganta. Cada día sentía que le importaba menos a MyungSoo y que el
amor que se tenían iba desapareciendo, por lo menos de parte del cantante.
-MyungSoo- susurró para llamar su atención, el aludido se
detuvo y miró de reojo sobre su hombro fulminando con su intensa mirada al
actor.
SungYeol no pudo decir nada, aquella mirada lo terminó de
destruir por ese día. L no esperó más y siguió su camino como si lo anterior ni
hubiera pasado. Cuando se perdió de vista el mas joven, el actor estaba
temblando mientras intentaba contener las lágrimas, todo ese odio, todo ese
dolor lo estaban matando y no tenía
fuerzas para evitarlo…
-Por fin puedo ir a descansar- dijo para si mismo mientras
estiraba sus extremidades. Habían pasado cuatro horas desde que se había
encontrado con SungYeol, ya era de noche y el cansancio le pasaba factura. De
tan ocupado que había estado no había podido contestar los mensajes de texto
que le habían mandado.
Revisó y respondió los que eran de su hermana y los de
Suzy, a WooHyun, su primo, lo dejó esperando un poco mas, capaz nunca le
respondería.
Ordenó los documentos en carpetas y luego de archivarlos adecuadamente
recogió sus cosas para ir a casa, el día laboral había concluido. Salió a la
calle feliz de sentir el fresco de la noche, tan solo de imaginarse su cómoda
cama sentía que se quedaba dormido.
Mientras esperaba el autobús pudo haberse quedado dormido pero el sonido
de su celular le hizo brincar un poco. Era SungYeol.
“Lo siento, el fin de
semana estaré en casa de mis padres…hablaremos otro día”
SungJong respondió mostrando desánimo aunque realmente
estaba algo aliviado de no tener que escuchar a su amigo lamentándose
patéticamente por un amor que se destruyó. Era bastante molesto escuchar a
otros hablando de amor cuando tú nunca te has enamorado.
SungJong siempre trataba de imaginarse a su chica perfecta,
la mujer ideal pero nunca lograba ponerse
de acuerdo con su ideas y deseos. Debía ser inteligente y de una personalidad
fuerte, mayor que él, le gustaba sentirse protegido, pero con respecto a las
características físicas no lograba definir bien que era lo que quería. Se sentó
en uno de los puestos del fondo pensando en eso. ¿Cómo sería físicamente la
mujer ideal?
No se dio cuenta de que la canción que oía una jovencita
sentada cerca de él, lo estaba influenciando a pensar lo que estaba pensando.
Alta, con cabello oscuro, preferiblemente negro, ojos
pequeños con mirada intensa, de color oscuro también. Rostro bien definido,
nariz recta, mentón firme.
-L oppa canta hermoso- el comentario de una colegiala lo
sacó de sus cavilaciones. Miró a la
muchacha con rabia y se dio cuenta que esta y su pecosa compañera, escuchaban
la canción nueva de L, la misma a la que los estudios donde él trabajaba le había
hecho el video. La misma canción que había escuchado una y otra vez durante la
grabación…
El resto del día SungJong estuvo de mal humor…
Y a la mañana siguiente no recordaba que había soñado con
MyungSoo y que este tenía la descripción de su “persona ideal”…
-¿Por qué ese desánimo?- Hoya bebía de su trago mientras
miraba a su mejor amigo teclear con pocas ganas algo en la computadora.
-Este fin de semana tengo reunión familiar- Allí el menor
entendió. La familia del otro era quizás la peor familia que había conocido jamás.
Era grande, exitosa pero exageradamente quebrantada, llena de secretos y rencores.
Hoya no sentía ningún remordimiento cuando se negaba a ir a alguna de esas
reuniones, era horrible estar allí. Y DongWoo nunca le pedía a su mejor amigo
que lo acompañara pues no lo expondría a tanto.
-Deberías intentar librarte…no sé…invéntales que me rompí
una pierna y no me puedes dejar solo en un horrible hospital-
-No soy tu madre Howon- Respondió el rubio con desazón.
-Pero tu instinto maternal es tan raro que estoy seguro de
que si me pasa algo así, eso es lo que dirías- Esta vez DongWoo lo miró con
rabia. Hoya solo suspiró y se levantó a servirse otro trago.
-Debo ir…no he ido a las últimas tres…debo ir y así podré
librarme de las próximas tres…- Explicó casi llorando, todavía tecleaba en la
computadora.
-Que horrible…bueno entonces podré pasar todo el fin de
semana jugando sin preocuparme de que te estás aburriendo- Bromeó el menor
acercándose al escritorio del otro.
-Gracias por el apoyo-ironizó.
-¿Qué haces?...llevas mas de una hora escribiendo… ¿Ahora
eres poeta?- Hoya se asomó y vio la pantalla del computador. El mayor escribía
un correo -¿Es para…?- DongWoo asintió antes de que el otro terminara la
pregunta.
-Debo darle informes…y aparte le aviso que estaré con mi familia este fin de semana…así
no me llama y me libro de ellos por un
tiempo…-
-Es incómodo DongWoo…el coche ese nos ha seguido todo el
día…me extraña que no haya entrado hasta tu propiedad-
Estaban en la casa del mayor, era una casa pequeña pero
sumamente lujosa rodeada de hermosos jardines donde se realizaban las grandes
fiestas y reuniones durante los cumpleaños de ellos dos y de SungGyu.
-No puede hacerlo…es parte del trato, aparte si entran, la
policía los capturará…recuerda que hay una patrulla en la entrada…- Hoya
asintió, aunque el mayor tenía todo planeado aquello seguía siendo sumamente
peligroso –Listo…- el rubio se puso de pie y fue a prepararse un trago. Hoya se
sentó en la silla que antes ocupaba el otro y ojeó un poco el computador.
-¿Qué has descubierto?- preguntó mientras leía el correo que
acababa de mandar su mejor amigo.
-¿Realmente quieres saberlo?...Mientras mas sepas peor para
ti Hoya- rio el mayor mientras bebía y se sentaba en un sillón cerca de la
ventana.
-Por favor…ya nada puede ser peor que todo lo que sé- Una
risa amarga de parte del otro le hizo voltear. Esa risa solo podía significar
que si había algo peor que todo lo demás. –DongWoo… ¿Qué puede ser peor que
todo esto que estoy leyendo?-
El mayor solo lo miró en silencio por unos instantes. Pensó
en decirle todo, absolutamente todo, pero temía que su amigo se volviera loco.
-Créeme hay cosas peores solo que…no las he confirmado,
prefiero decírtelas cuando lo haga- Mentiras…
-Está bien…pero ahora estaré mas nervioso- Hoya se levantó
de donde estaba y fue hasta la pequeña mesa de póker que le había regalado al
mayor –Juguemos un poco…necesito quitarme
el estrés - DongWoo se echó a reír pero se puso de pie y fue hasta donde
estaba el otro. Siempre perdía contra el menor pero lo menos que podía hacer
era jugar con él para ayudarlo a no pensar tanto en el problema en que lo había
metido.
-Todavía me pregunto si realmente este mesa es mía…siento
que fue un auto regalo que te hiciste- Bromeó mientras el mas joven acomodaba
todo.
-La respuesta es tan obvia amigo…es tan obvia-
Rieron juntos y por esa noche no pensaron mas en el peligro
que se cernía sobre ellos ni en los secretos que surgían lentamente, uno tras
otro…
Pasaron unos noventa minutos antes de que MyungSoo o L como
era conocido popularmente se diera cuenta que estaba siguiendo a SungJong.
Cuando cayó en la cuenta que solo quería ver al menor se detuvo en seco en
medio de un corredor y queriendo abofetearse dio media vuelta para salir del
edificio de aquel canal.
Sentando en su coche se puso a pensar, las ganas de molestar
al jovencito lo estaba distrayendo mucho, debía enfocarse. Pronto vendrían las
promociones del single y debía asistir a las audiencias del juicio de la demanda
que había empezado contra SungYeol…
SungYeol…
Encendió el auto con rabia y arrancó pisando a fondo el
acelerador. Todavía se preguntaba como se había podido fijar en el mayor, debió darse cuenta que no podría
confiar en el otro, esa manera de ser tan despreocupada e infantil lo había
encantado y ahora todo le parecía la peor mentira que jamás hubiera vivido. Se
detuvo en un semáforo que tenía la luz para los peatones.
Luego de la muerte de su padre conocer a SungYeol y comenzar
una relación con él había sido de gran ayuda, estaba tan distraído que no
pensaba ni en su madrastra ni en su hermanastro y eso era realmente bueno.
Pero todo se había destruido de nuevo…
Los recuerdos le hacían hervir la sangre de rabia, rabia que
pagaba con el pobre acelerador, tanto así fue que no se dio cuenta que ya
estaba en el ascensor del edificio donde vivía. Todo lo ocurrido en ese tiempo
lo aturdía mucho. Se reprendió mentalmente mientras revisaba sin mucha atención
la correspondencia, debía enfocarse en los compromisos próximos, en su nuevo
álbum y en su nuevo video musical que no estaba del todo terminado. El hilo de
sus pensamientos lo llevó de regreso a Lee SungJong y de nuevo toda la rabia y
el odio se fueron de su mente.
Sería muy divertido si lograra hacer que el menor le
sirviera de sirviente por un día, mandándolo a comprarle café y snacks,
reprendiéndolo luego de no haber cumplido bien sus deberes, pensaba riendo.
Se acabó el día y no cayó en cuenta de que había pensado
siempre en el jovencito de rostro delicado…
----------------o------------------
----------------o------------------
Cuando WooHyun llegó a su apartamento esa noche estaba
temblando, temblando tanto que quien no lo conociera creería que sufría de
Parkinson. No supo como logró quitarse la ropa, ni como entró en la ducha sin
caerse, ni como logró abrir el paso del agua, pero allí estaba, temblando
mientras recordaba específicamente algo…específicamente a alguien…
-SungGyu…- susurró con los ojos cerrados mientras dejaba que
el agua recorriera su cuerpo que todavía ardía al recordar las caricias que lo
habían recorrido -¿Qué es lo que quieres Kim SungGyu?-
CONTINUARÁ...






*----* le yo estar super felíz de que actualizaras! ♥
ResponderEliminarWooHyun y SungGyu creo que se están convirtiendo en mi pareja favorita jejejeje, de verdad que las cosas que hacen en el "trabajo" se van poniendo mejores, hasta ya aceptan su complicidad! Me dio mucha risa que WooHyun por más que trata de salirse con la suya termina perdiendo, y que SungGyu le respondiera así fue tan abcdefghijk!
Ya SungYeol está que se suicida, bueno no es para menos, ya L está dejando de pensar en él, ya es definitivo que lo odia, espero que no lo dejes solo y desamparado Alexandra!!! 7_7' Se me partirá el corazón si lo haces π_π.... y bueno esa relación que poco a poco esta surgiendo entre L y SungJong también me gusta, ya quiero ver cuando SungJong se dé cuenta de que se está enamorando!
DongWoo ya parece rey de la mafia... es demasiado inteligente aunque pobre de que tenga que ir con su familia, pero al menos se podrá librar de ellos por un tiempo... ya Hoya no puede estar más metido en ese negocio porque no puede, espero que todo les salga bien, que no les pase nada malo π_π y que me enseñen a jugar Poker XDD
Y pues, creo que no dejé a nadie por fuera, cierto? 0_0'... de ser así estas en todo tu derecho de abofetearme virtualmente *Llora poquito*
Bueno, como siempre aquí se despide tu fan #1 Miss Panda (?) aunque ya te escribo en el otro muajajaja!