miércoles, 26 de marzo de 2014

우리의 얼룩-Our Stains- Capítulo XXVIII

Capítulo XXVIII - Caida libre. 


La definición de tensa calma no la tenía clara, hasta que se vio envuelto en dicha situación. Los silencios fortuitos, las miradas furtivas y aquella pesadez en el ambiente que producían ganas de huir, de alejarte y jamás volver o de esconderte muy profundo bajo tierra. La tensa calma había reinado desde el momento en que WooHyun tuvo la noticia por parte de YongGuk, el guardaespaldas de SungGyu.

Había sido un paro cardiaco, al parecer la madre de Kim SungGyu era, al igual que su hijo, de cuerpo delicado, ya anteriormente le habían indicado que debía cuidarse pues probablemente moriría joven, sin embargo la mujer no se lo había dicho a nadie y ahora su único hijo tenía que encargarse de las pesquisas mientras mantenía su firme actitud de piedra. 

WooHyun se sentía sumamente incómodo, quería irse, alejarse de todo eso, pero sencillamente no podía hacerlo. Aunque no habían mediado más de 5 palabras a lo mucho, a lo largo de esas doce horas que duraron los preparativos, el  joven pelinegro nunca se alejó del empresario. Lo acompañó a la morgue, al registro para declarar la defunción, a la funeraria para preparar el velorio y ahora estaba con él en el mismo carro mientras iban al cementerio. 

Se bajaron para hacer la caravana que impresionantemente tenía muchas personas, aunque no era de extrañar, aquella mujer había sido querida por todos quienes la conocieron, incluso WooHyun, quien solo compartió con ella unas 24 horas, sentía un inmenso dolor al saber que no la volvería a ver.
Le sorprendía y al mismo tiempo no, la fuerza que demostraba tener SungGyu en aquella situación. Él sabía cómo el mayor cambiaba cuando se trataba de su madre, como cedía, como sonreía, como se permitía ser tan solo un muchacho, sin rencores ni preocupación más allá de divertirse. Sabía muy bien que el pilar de la vida de SungGyu era su madre, pero allí estaba, pétreo, viendo como la urna donde descansaban los restos de su progenitora eran bajados por un horrible hueco de más de tres metros. 

WooHyun apreció que junto a la recién hecha tumba estaba la del fallecido padre de SungGyu, sonrió con tristeza, la pareja descansaría junta. Miró a su alrededor y se sorprendió al descubrir un rostro muy conocido entre la multitud, su primo SungJong estaba allí, tomado de la mano con nada más y nada menos que L, el famoso idol juvenil del momento. En ese instante se dio cuenta que llevaba mucho tiempo sin conversar con su primo. Del otro lado y mostrándose un tanto más afectados que el resto, estaban los amigos de SungGyu, WooHyun retiró la mirada cuando reconoció a Hoya.

Reaccionó cuando las personas empezaron a echar flores hacia el ataúd y se marchaban, todo había pasado, la impresión y desconcierto habían quedado atrás, solo había calma, una dolorosa y tensa calma. 

-Deberías volver…- Oyó que le dijo YongGuk quien estaba a su lado, este era otro que parecía estar soportando el dolor con todas sus fuerzas. –Llevas mucho tiempo sin dormir…debes descansar- Él no se quería marchar, no quería dejar a SungGyu, sentía que si lo hacía no lo volvería a ver. 

-Estoy bien, hyung…créeme, no estoy cansado…-

-WooHyun ve a descansar…- La voz de SungGyu se oyó luego de mucho tiempo. Miró sorprendido al mayor y quiso argumentar pero no podía. –Yo te llamo en unos días…- Concluyó el otro siempre mirando hacia el montón de tierra que cubría la tumba de su madre. 

Recordó los días en que su propia madre había muerto y entendió que aunque fuera por un instante, se necesitaba estar solo, así que cedió.

-Está bien…llámame- pidió con un leve tono de súplica al otro, quien asintió con suavidad. Lentamente dio media vuelta y se alejó del lugar volviendo al camino del cementerio para salir de allí, tendría que llamar a un taxi porque no había llevado su coche. 

-¡WooHyun!- Se frenó al oír a alguien llamarlo, había sido SungJong quien caminaba hacia él con rapidez. Le sonrió a su primo quien le devolvió el gesto. 

-No puedo evitar estar sorprendido porque estés acá…- le dijo al menor quien empezó a caminar a su lado. 

-Hay muchas cosas que contar…- 

-Pero puedo suponer una…pensaba que odiabas a L- comentó con un poco de sorna, para su sorpresa su primo no se mostró molesto con el comentario y al contrario rió un poco. 

-Yo también lo pensaba…los detalles te los doy otro día…- El menor se puso serio y miró hacia atrás, hacia donde estaba SungGyu. -¿Cómo lo tomó SungGyu?- Preguntó cauteloso. WooHyun lo pensó.
Había visto aquella expresión tan aterradora en el rostro ajeno, había aparecido por uno par de segundos y luego más nunca, pero había estado ahí. 

-Aunque no lo demuestre…está destrozado…- Respondió intentado ignorar el dolor que le producía aquella situación. 

-Sí…- Dijo el menor mirando hacia donde estaba su pareja quien ya había dejado de hablar con algunos conocidos y lo esperaba junto al auto. –MyungSoo hyung también lo está…me contó que era como su madre pues lo había querido mucho- 

-Era fantástica…llegue a conocerla por suerte- WooHyun pudo observar la forma en que su primo miraba al artista que estaba a unos metros de ellos. Tuvo que sonreír, la dulzura y el amor que expresaba aquella miraba le dio un poco de paz en aquel momento. –Debemos reunirnos luego de que todo pase…siento que hay un nuevo SungJong que no conozco…- Su primo lo volvió a mirar y alzó los hombros, sabiendo que el otro lo comprendería. 

-Así como hay un nuevo WooHyun- 

-Anda con MyungSoo…no lo dejes solo más tiempo, parece que va a venir a buscarte aterrado en cualquier momento- Lo molestó un poco más, ganándose una torcida de ojos. 

-Te estaré escribiendo, cuídate- Se despidió si primo para luego alejarse yendo hacia su pareja. 

El cementerio estaba ya prácticamente vacío, todos los que habían asistido a despedirse de la señora Kim ya no estaban, oyó como el motor del coche donde iba su primo y el cantante se encendía y luego se alejaba por el camino hacia fuera del sitio.

WooHyun miró de nuevo hacia la tumba, allí seguía quien probablemente pasaría muchas horas en el mismo sitio. Se secó las lágrimas que se le habían escapado, dio media vuelta y sintiendo que dejaba una parte de su corazón allí, se fue dejando a SungGyu solo.

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El silencio era total, no daba miedo, pero producía un inmenso vacío. Quizás lo hacían, pero no podía oír a los pájaros que debían estar en los árboles. Tampoco percibía el sonido de las hojas al ser movidas por el viento, no escuchaba nada, no percibía nada, Kim SungGyu no sentía nada. 

Estaba sentado frente al sitio donde reposaban las dos personas que habían sido lo más importante en su vida, sus pilares, sus padres. Era tétrico y triste, pero era peor pensar en que no había logrado disfrutar más de aquella compañía que tanto extrañaba. 

Le habían arrebatado a su padre cuando apenas era mayor de edad, y luego veía a su madre una vez cada dos meses porque debía ocuparse de un negocio. Los extrañaba, le hacía falta aquellas conversaciones donde lo molestaban con los temas de las parejas y esas cosas. Extrañaba las tardes interpretando y componiendo canciones en el piano. Extrañaba los viajes y las tontas fotografías que se tomaban. SungGyu extrañaba la vida que tenía antes de que su padre muriera, cuando eran cuatro, cuando todos Vivian juntos y él todavía sabía que era ser feliz. 

Cerró los ojos y sintió las húmedas gotas resbalar por sus mejillas, había perdido a su padre y ahora jamás volvería a ver a su madre tampoco. ¿Cómo se podía superar aquel dolor? 

Totalmente quebrado, ya sin esa pantalla de frialdad, se dejó caer sobre las  tumbas de sus padres y lloró, lloró porque aquel dolor, aquella soledad lo estaba destruyendo, era insoportable y tan solo quería que se acabara, quería devolver el tiempo evitar que su padre saliera y ayudar a su madre a mantenerse sana. Quería regresar al pasado y mantener a su hermano a su lado, quien era el único que entendía aquel dolor.  SungGyu, quería dejar de vivir también porque ya no tenía una razón para hacerlo…
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SungJong entró en la tienda con paso rápido. Habían regresado al departamento del mayor y cuando buscaron algo para comer descubrieron que no había nada, le había costado convencer al otro que se quedara y descansar pero lo había logrado y ahora estaba con una cesta en la mano comprando comestibles. 

Había sido uno de esos días que pasan rápido pero lleno de acontecimientos, recordaba la sorpresa de su pareja al recibir la horrible noticia, y sentía un fuerte dolor en el pecho cuando pensaba en la forma en que el cantante había roto a llorar. MyungSoo en el fondo era una persona muy sensible. 

Ver a su primo junto al hermano de su novio también le había sorprendido, pues no esperaba que semejante relación soportara tanto tiempo, y realmente no le gustaba, pero no por envidia si no porque sabía que era una relación que le hacía daño a su primo, era uno de esos amores destructivos que duelen pero gustan.
Suspiró mientras elegía la carne que llevaría e intentaba aclarar sus pensamientos, debía ser fuerte tanto por él como por su pareja, estaban pasando por pruebas de fuego, primero SungYeol y ahora esto, debían soportar, juntos podrían soportar… 

Y hablando de SungYeol…

-¿Ahora te tengo que encontrar en todas partes?- SungYeol alzó a mirada al oír aquella hostil pregunta. Quien había sido su mejor amigo estaba de pie a unos metros de él, mostrándose claramente molesto, tenía un aspecto triste, sus ojeras eran inmensas y parecía haber envejecido. Aun así SungJong respiró profundo y no dejó que la situación ajena o las palabras que recibiría a continuación le hicieran sentir culpable o arrepentido. –Cerca queda la casa de MyungSoo, ¿Te estás quedando con él?- Preguntó el más alto luego de que el otro no le respondiera. 

El menor se irguió y respondió. –Somos novios es normal que me quede con él- 

SungYeol bufó indignado -¿Cómo pudiste?... ¿Cómo puedes decirlo tan tranquilo?... ¿¡Es tan fácil para ti estar con quien una vez estuvo con tu amigo!?-  

-Yo no sabía que había estado contigo y menos que era por quien tanto sufrías, no me culpes de algo que no hice…- 

-Quizás no sabías, pero ahora lo sabes y aquí estás…- Le recriminó cada vez más iracundo el actor, SungJong  también empezaba a molestarse. 

-No voy a poner tu felicidad sobre la mía, hyung…me duele saber que estás herido pero no puedo ponerte de prioridad, por favor entiende…- 

-Eres tan poca cosa y egoísta, ¿Qué te vio MyungSoo?- La paciencia de SungJong llegó a su final y usando por última vez la actitud arisca que llegaba a tener si lo deseaba se acercó al otro y sin detenerse a pensar le dijo. 

-Quizás vio en mi alguien lo suficientemente valiente como para ser responsable de mi actos, y no como tú que mendigas a todos sin darte cuenta que la única forma de que tu vida deje de ser una mierda es que dejes de ser cobarde y hagas algo para cambiarla, no amas a MyungSoo estás obsesionado, nadie te quiere hacer daño solo te haces la víctima, no voy a seguir suplicándole perdón al alguien que se hunde solo en su propia miseria…- Sus palabras dejaron totalmente callado al más alto, lo que le dio la oportunidad de alejarse ya para pagar lo que había comprado. Nunca miró atrás, ni cuando llegó a la caja y empezaron a facturar los productos, ni cuando salió de la tienda, ni cuando caminaba hacia el edificio donde vivía su pareja. Había llegado a ese punto de la vida donde ya no importaba el pasado, porque habías comenzado de nuevo con una nueva oportunidad, y mirar atrás, sencillamente era perder el tiempo.

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WooHyun se despertó luego de pasar varias horas durmiendo sin soñar. Era como si sencillamente hubiese cerrado los ojos y ya, al abrirlos eran cinco horas más tarde. Se sentó en la cama y se mantuvo quieto. No se oía nada, solo su lento respirar. Se levantó, fue a lavarse la cara y luego a buscar algo para comer, había tenido que botar una carne que había quedado fuera del refrigerador el día anterior cuando había salido apurado para ir tras SungGyu. El recuerdo del mayor le hizo tener que respirar profundo para no entristecerse más y llorar. Tenía ganas de vestirse, salir e ir a hacerle compañía al otro, pero de querer el mayor estaba en su derecho de rechazarlo y correrlo, así que prefirió aguantar las ganas, no saldría de su apartamento al menos que fuera estrictamente necesario o… 

El sonido del timbre volvió a interrumpir sus pensamientos. Tuvo miedo, la última vez que había escuchado aquel timbre había comenzado el día más difícil en mucho tiempo. Dejó lo que hacía y caminó hasta la puerta principal, dudó si abrirla, pero respirando profundo lo hizo y nada lo tenía preparado para lo que vio. 

Kim SungGyu volvía a estar allí, pero esta vez todo era distinto. Seguía con la ropa negra que había usado para el funeral, estaba algo sucio con lo que parecía tierra, aparte su expresión era lejana y en sus ojos se reflejaba el dolor que estaba sintiendo. WooHyun habría jurado que el  otro había estado llorando, aquello lo descolocó más y estuvo a pocos segundos de echarse a los brazos ajenos, pero se logró contener cuando el recién llegado habló. 

-¿Puedo entrar?- Preguntó SungGyu mostrándose dudoso, el dueño del lugar tardó en reaccionar pero lo hizo, asintió y se apartó para que el otro entrara, aquel otro que parecía no ser el mismo que había estado allí el día anterior. -¿Estabas ocupado?- 

WooHyun negó mientras cerraba la puerta y se quedaba recostado en ella. –Anda…pasa tranquilo, quítate el abrigo…- Así lo hizo el mayor antes de entrar en el sitio siendo seguido por el menor, que todavía intentaba entender que sucedía. 

-¿Tienes hambre? Estaba por cocinar algo…- Ofreció sin saber que más decir. 

-Claro...tengo curiosidad por probar tú comida…- Feliz de poder apartarse del otro asintió y caminó hasta la cocina. Se quería alejar porque aquella fragilidad que demostraba el mayor estaba poniendo en peligro la suya y si no ponía distancia, sus sentimientos tomarían el control de sus acciones. 

-Espero te guste el estofado…- comentó buscando aligerar el ambiente mientras empezaba a primero lavar los vegetales que usaría. –Ponte cómodo…- Escuchó como una silla de la barra se movía. 

-Cuéntame que recetas te enseñó tu madre…- Le pidió el mayor, WooHyun se quedó quieto unos segundos, aquel tema había quedado flotando la noche anterior, como un aviso de lo que vendría, la vida era tan irónica.

-Me enseñó de todo…pero más que nada cosas de carne, a mi padre le gustan mucho y ella siempre quería complacerlo- Aquel detalle le afectó más de lo que creyó, su madre siempre había querido hacer feliz a su padre, pero este le había pagado con infidelidades y mentiras. 

-¿Sabes cocinar dulces?- SungGyu pareció darse cuenta que el tema no era el más adecuado así que le dio un peso más ligero. –Seria excelente que supieras hacer pastel de fresa- 

Ante este comentario WooHyun por fin cayó en la cuenta de algo. A menos de 24 horas de la muerte de su madre, en el momento donde más débil se encontraba, Kim SungGyu había ido hacia él, lo había buscado a él. No pudo evitar mirar al mayor mientras trataba de descartar o afirmar esta idea, que a primera vista le resultaba sumamente absurda. 

-Quizás aprenda…- Respondió notando que llevaba mucho tiempo mirando fijamente al mayor. Volvió su atención a lo que hacía, intentando dejar de pensar en el hecho de que estaba en compañía de la persona que le había dicho “Te llamaré en unos días”. Estaba en compañía de la persona quien temía no volver a ver.

De nuevo se hizo el silencio, era difícil decidir si era preferible o no que se mantuviera, había muchas cosas que se podían decir, pero no había valor para decirlas. WooHyun cerró los ojos e intentó mantenerse enfocado pues le estaba costando hacerlo, de nada le ayudó el cálido contacto que sintió en su brazo. Abrió los ojos sorprendido y volteó la mirada justo al tiempo que era jalado por el mayor haciendo que de esa forma quedaran frente a frente. Sus miradas se encontraron y eso fue suficiente para que quedara claro que en ese momento, sin buscar razones del porqué, ambos se necesitaban.

Quien rompió la distancia primero fue SungGyu, besando de lleno  en los labios al dueño de aquel apartamento, quien al sentirse por fin íntimamente cerca del hombre que amaba, le  rodeó el cuello con los brazos al tiempo que correspondía, estaba entregando todos sus sentimientos buscando poderlos expresar de la única forma en que se le estaba permitido. 

Era impresionante lo bien que encajaban sus cuerpos en esos momentos, estaban uno contra el otro, sintiendo la calidez que emanaban y el creciente deseo que siempre había entre ambos. 

La forma en que se besaban era apasionada, como si no hubiera mañana. SungGyu parecía querer aprender todas las características de sus labios, y WooHyun respondía a dicha curiosidad de igual modo, enredando a la par sus dedos en aquel castaño cabello mientras ladeaba la cabeza para permitirle al otro besarlo mejor, ahora incluyendo su lengua en aquel íntimo contacto tan exquisito  que lentamente le estaba haciendo perder el control.

La situación era muy distinta a todas sus predecesoras, aunque SungGyu siempre había sido un amante apasionado y cuidadoso, claro está exceptuando la última ocasión, esta vez las forma en que le recorría el cuerpo con caricias desordenándole la ropa mientras lo besaba apasionadamente, era muy distinta, quizás por la sobre carga de sentimientos que había.

WooHyun disfrutó al máximo volver a tener con él al verdadero Kim SungGyu, ese que con solo una bien dada caricia podía encender su cuerpo en lujuria y deseo, haciéndole gemir cuando sus labios acariciaban la sensible piel de su cuello, al tiempo que lo llevaba por el pasillo, chocando contra las paredes de camino a la habitación, luchando con su ropa para podérsela quitar. 

Usando su fuerza giró posiciones e hizo que el primero en caer en la cama fuera el mayor cuando al fin llegaron. Se puso sobre él y lo siguió besando porque le resultaba tan difícil dejar de hacerlo. SungGyu le mordió el labio inferior ganándose un roce provocativo entre sus entrepiernas, lo que lo obligó a soltar al otro quien cambió su atención al pálido cuello ajeno, el cual besó y mordió mientras soltaba uno a uno los botones de la camisa ajena, odiaba ver al otro vestido de negro. 

-¡Hyung!- Exclamó cuando sorpresivamente fue alzado y echado de espaldas sobre la cama, SungGyu se terminó de quitar la camisa antes de ser él quien dominara de nuevo la situación, manteniendo al otro echado en la cama mientras lo besaba y jugueteaba con el elástico de su pantalón de algodón, única prenda que llevaba encima, pues la camiseta había quedado en alguna parte del pasillo. 

Cuando se descubrió casi desnudo, WooHyun casi se cohíbe pero una voz interna le gritó que siguiera, que no desperdiciara aquella oportunidad. Se sentó quedando a nivel del vientre del mayor y rememorando lo que había hecho en la oficina del hombre que estaba frente a él, le soltó el cinturón, bajo la cremallera de la prenda y dejo que esta cayera, cuando estuvo a solo un bóxer separándolo de aquel erecto miembro, soltó un gemido y apretó sin mucha fuerza aquel bulto, haciendo gemir al más alto, quien sin poder contenerse más lo obligó a tumbarse de nuevo y le quitó el bóxer dejándolo desnudo por fin. 

WooHyun quiso llorar de euforia cuando sintió al otro recorrer su cuerpo de la forma más hermosa y erótica que jamás había experimentado. Sus grandes manos,  que tanto le encantaban, acariciaron su torso, frenándose en sus tetillas con las cuales jugueteó. Con su boca, SungGyu le arrancaba suaves gemidos, pues le estaba mordiendo y besando por la parte interna de los muslos, molestándolo para impacientarlo. Incapaz de aguantar todo lo que aquel momento le producía, hizo que el otro se subiera sobre él y lo besó en los labios mientras le bajaba la última prenda que le quedaba, el mayor no se hizo de rogar. Ya desnudo gimió complacido la sentir como el pelinegro le apretaba los glúteos y pegaba sus caderas causando un exquisito roce. 

SungGyu entre besos le hizo acercase más al centro de la cama en donde lo envolvió con los brazos por la cintura y lo alzó haciéndole quedar sentado sobre su regazo, WooHyun soltó una suave carcajada que demostraba su gusto ante aquella acción. Se volvieron a besar, había tantas palabras retenidas y solo esa forma de expresarlas. 

-No e-es necesario…- gimió el menor al sentir como empezaba a ser dilatado. Sintió un poco de dolor pero era lo que menos le importaba, prácticamente se derretía, no solo por la situación si no por lo cuidadoso que volvía a ser su amante. 

-Shhh…- Fue el suave susurro que recibió en respuesta. Mas excitado aún empezó a moverse contra los dedos que estaban dentro de él, prácticamente penetrándose a sí mismo, gimiendo por el dulce placer que sentía. Los firmes brazos del otro lo sostenían brindándole una seguridad que casi había perdido. 

-Hyung…hyung…SungGyu por favor…por favor Gyu…- suplicó en un tono ronco, seductivo que consiguió lo que buscaba cuando el más alto lo acomodó mejor y le hizo bajar sobre su erecta hombría, que lo penetró, lenta y exquisitamente, calentando al máximo su piel y su decencia, que se evaporó con los gemidos que dejó escapar. 

No era necesario esperar, ambos lo sabían y por eso se movieron al mismo tiempo. La habitación en segundos se llenó de los típicos sonidos del sexo: el choque entre los cuerpos, los gruñidos, gemidos, y los jadeos, todos proviniendo sin vergüenza de aquellas dos personas que sin mediar palabras se demostraban aquel fuerte sentimiento que había entre ambos. 

El menor pegó su frente con la ajena y mientras los movimientos se aceleraban poco a poco, se miraron devorándose de esa forma, jadeando uno contra el otro como si fuera un desafío. Era una actitud típica en sus encuentros, pero en aquella ocasión ocultaba algo más, algo que  uno deseaba expresar, mientras que el otro quería negar.

-¡SungGyu!- Exclamó fuerte WooHyun al sentir como su próstata era golpeada en seco. Otro gemido más fuerte se le escapó cuando volvió a suceder. Se aferró a su  amante jadeando y gimiendo directamente a su oído, lo que lo enloquecía mas volviendo las embestidas más frenéticas y certeras. -¡ah!... ¡AH! ¡SungGyu! - Suplicó por más perdido en la lujuria.

 Prácticamente gritó ya sin control cuando le fue imposible contener el fuerte orgasmo que le llenó el cuerpo del más perfecto placer. Se arqueó totalmente sobre el cuerpo ajeno, que no se quedaba quieto y sintió como algo cálido se expandía entre sus cuerpos. No se separó del otro quien se movió y gimió un tanto más mientras alcanzaba de igual forma el éxtasis, marcándolo nuevamente, reiterando que aquel hombre que estaba entre sus brazos le pertenecía. 

Agotados, con los cuerpos casi dormidos, pidiendo por un descanso que ambos necesitaban, se mantuvieron allí unos segundos, intentado recuperarse. WooHyun sabía que iba a cometer un error, pero aun así, quizás por lo intenso del momento o porque sabía que el otro estaba sensible, o sencillamente porque una ola de valentía le llegó, dijo aquellas palabras que llevaba un buen tiempo conteniendo. 

-Te amo, hyung…- jadeó bajo, pero al estar tan cerca del otro supo que había sido escuchado claramente. Allí fue cuando el miedo le atacó y no se atrevió a moverse, estaba esperando una molesta carcajada o en rechazo expresado con un empujón, pero luego de unos horribles instantes de calma, SungGyu no lo soltó y aplicando peso hacia abajo hizo que ambos quedaran tumbados sobre el colchón. No quería encontrarse con esos ojos, tenía miedo de lo que pudiera ver, pero no fue más que vacío, no había nada allí algo que le dijera que pasaría a continuación. 

-Duerme…necesitamos descansar- Fueron las palabras del mayor antes de separarse de él y tumbarse a su lado, cerca y manteniendo un brazo sobre su cuerpo. WooHyun se dio cuenta que prefería aquello al rechazo, por lo que asintió y cerró los ojos inconscientemente llevando una mano para posarla sobre la ajena, necesitaba aquel momento, así fuera un amor proveniente de uno solo, necesitaba poder expresarlo, estaba destruyéndole no poder hacerlo. El cansancio le ganó la batalla haciendo que en menos de cinco minutos su cerebro volviera a sumirse en el sueño sin imágenes. 

A la mañana siguiente, WooHyun abrió los ojos con miedo, pero se dio cuenta de que no hacía frío, retuvo la respiración al darse cuenta de que alguien le rodeaba la cintura con un brazo. Lentamente se giró…

 Kim SungGyu seguía allí a su lado.
CONTINUARÁ…




NOTA DE AUTORA:
Espero que todos se hayan dado cuenta que tanto el capítulo anterior como este son como de transicion hacia lo que será el final de la historia, cada cosa que pasó es un paso necesario para lo que será el "destino" de los personajes. Espero que le haya gustado, sobre todo el lemon gyuwoo, fue cursi porque asi debia ser. 
Gracias por leer y perdón por cualquier cosa. 

PD: No todo lo que brilla es oro. 
X.O.X.O
Osa.   

1 comentarios:

  1. Holy G-sus Craist!!!! No sé cuando voy a parar de llorar, pero en algún momento lo haré, o puede que no, esas advertencias tuyas al final de los capítulos e_e (no todo lo que brilla es oro, WHY?)

    Esta actualización me tomó de sorpresa, uno no espera todos los días levantarse en las mañanas y BAM ahí está el nuevo capitulo, no, simplemente no, pero no importa, es bienvenido *brazos abiertos* pero igual sigo llorando, claro está e_e

    Dios creo que esa fue una de las muertes de un personaje más triste que he leído, esa señora me caía tan bien, era tan bella, tan dulce, lo destrozado que quedó Gyu de verdad que duele, creí que iba a hacerse algún tipo de daño cuando salió corriendo de la casa de WooHyun, menos mal que no, o sino verdaderamente me muero.

    Tampoco me puedo imaginar el dolor de MyungSoo cuando se enteró, al menos tiene a SungJong como apoyo, esa pareja se me hace más bella a cada momento, aún creo que les queda muchas situaciones difíciles por delante pero espero que por lo menos no los separes mujer! D: Y bueno, todavía tienen a SungYeol en medio pero con lo que le dijo Jong creo que se podrán librar de él por un tiempo, aunque sea cruel fue cierto todo lo que dijo.

    Volviendo con gyuhyun, DIOS, cuando Gyu se presentó en su casa mi reacción fue jahsbxjsjansixnabdic, así mismo, y GRACIAS POR EL LEMON, CURSI PERO LO AMÉ, ASÍ ME GUSTAN MÁS, aunque claro a veces mi lado pervertido gana y... demasiada información ._. Volviendo al tema principal, será que Gyu va a aceptar que está enamorado?!?! AH?!?! SERÁ?!?! (--〆) Yo también me asusté cuando Hyun se despertó a la mañana siguiente, creí que iba a estar solo, pero que Gyu estuviera a su lado (*//0//*) Ahora tengo miedo del próximo capitulo, Dios!

    Like always, me encantó, aunque lloré poquito (burda) fue hermoso, no sé si pueda aguantar o no la espera para el próximo pero siempre queda la opción de stalkearte por mensajes muajajajaja (?) Sin presiones ya' know XD.

    Wii pude comentar de primera, he recuperado my place \(°^°)/ this is mine and nobody else's!! So yeah, me is very happy!

    Pero hasta aquí llega el comentario de tu fan #1, nos leemos luego Panda. Bye. Love ya'! ♥

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