Capítulo XXVI- De intentos en vano, y momentos inevitables.
Sabía que debía
sentirse aliviado, tranquilo de que por fin podía seguir su vida, pero allí
estaba el problema. SungYeol no sentía que pudiera seguir con su vida.
Estaba sentado en la cama, recién se despertaba, le había
costado dormirse así que su aspecto era más
desastroso de lo normal, las ojeras bajo sus ojos delataban lo mal que se lo estaba pasando, aún sin una demanda
sobre los hombros, sencillamente todo seguía siendo difícil.
Todo era porque no se podía sacar de la cabeza Kim MyungSoo,
su mente y su corazón se negaban a dejar ir aquellos sentimientos que tenía
hacia el cantante, casi tocaba el límite de la obsesión pero aun así SungYeol
no podía evitarlo, tenía que intentarlo con mayor ahínco, se negaba a dejar ir
al otro.
Tomando un último impulso por fin se levantó de la cama y fue directo al baño para ducharse y
lavarse los dientes, al terminar con esto se vistió con conciencia,
asegurándose de que su alta y elegante figura destacara. Intentó hacer algo con
su cabello pero concluyó que necesitaba ayuda profesional en ese ámbito por lo
que tomó sus cosas para ir al salón para artistas que tenía disponible el
canal, quizás le vendría bien un cambio de look.
Mientras bajaba por el ascensor intentó establecer contacto con su mejor amigo para que
este le ayudara y le alentara en lo que
planeaba, pero el menor no le contestó por lo que suponiendo que trabajaba, lo
dejo así y se montó en su coche para ir hacia el canal.
Sería su último intento, se lo prometió, pero sería el mayor
y mejor intento, iría a por todo pero con la más pequeña oportunidad se
resignaría.
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WooHyun dejó la taza en el delicado carrito donde la
sirvienta les había llevado el refrigerio. Tomó la carpeta que antes estaba
leyendo y se dispuso a seguir trabajando. Se encontraba en la casa de SungGyu, llevaban una semana ya
en Corea luego del viaje a Tokio. Las cosas habían vuelto a cómo eran antes de los
viajes. Conversaciones sobre negocios, insinuaciones, en momentos insultos,
pero claro está que no podía faltar el
sexo. WooHyun sentía que aquella mansión pronto se quedaría sin lugares
para “estrenar”.
-¿Cómo estaba el pastel de fresa?- Al escuchar la voz del
mayor miró hacia atrás y sonrió dirigiendo su mirada al plato ya vacío donde había
estado su ración de pastel.
-Bastante bueno…- Comentó y miró de nuevo al otro cuando
este tomó asiento en su habitual puesto.
-Me alegro…era el último pedazo, debo mandar que compren más,
es mi favorito…-
WooHyun no pudo reprimir
la sonrisa que le surgió al oír esto. ¿Kim SungGyu era fan del pastel de fresa?
-A ver, hyung… ¿de qué más eres fan? Aparte de Nell, Kim
HyunA y Linkin Park- Se atrevió a preguntar, sabía que si el otro no estaba del
humor necesario, le saldría con una mala respuesta y el ambiente se volvería
pesado, no había peores momentos para él que esos.
Día tras día, WooHyun había desarrollado la necesidad de
conocer más aquellos aspectos del otro que le pasaban desapercibidos, todas
esas cualidades que se ocultaban tras la
fachada del frío joven empresario que era capaz de poner sus negocios antes de
su familia. Le llegaba a preocupar todo ese interés pero luego se acordaba de
que estaba sorpresivamente enamorado de a quien había empezado a llamar a escondidas, “El hombre más cabrón sobre
Asía y próximamente el mundo”
-Me gusta tocar múltiples instrumentos, pero solo tuve la
oportunidad de aprender a tocar tres. Me gusta el chocolate pero no tanto como
las fresas, por eso el pastel de fresa es mi favorito…- El menor evitó que su
sonrisa se hiciera más amplia debido a la satisfacción que le produjo el hecho
de que el otro le respondiera de buena gana. –Me gusta la comida japonesa y la
italiana, pero la pizza me hace daño porque el queso mozzarella tiene algo que
inhibe los efectos de un medicamente que tomo, pero aun así a veces la como. Me gusta el futbol pero
nunca he ido a ningún partido, me gusta cualquier grupo de rock, incluso los más
pesados sonde mi gusto. Me gusta Kim HyunA porque cuando tenía 17años le tenía
como mi mujer ideal…pero ahora mis intereses están por otra parte. ¿Alguna otra
pregunta dongsaeng? –
“Ninguna…ya me has
enamorado suficiente por un día”
-No, ninguna, ya tengo bastante información, aunque…- Bajó
la mirada indeciso, ya prácticamente había a votado sus cupos de confianza con respecto
a hacerle preguntas al otro.
-¿Aunque?-
-Tan solo quede más confundido…siento que estás hablando de
otra persona, no de ti mismo- Por fin se atrevió a decir, mirando de nuevo al otro
quien calló. Se miraron en silencio por
unos segundos en los que el menor intentaba descifrar la expresión del otro.
-¿Realmente nos vas a hacer llevar la conversación a un tema
tan pesado?- El mayor tenía razón, el
día había estado muy bien, como para arruinarlo con una conversación de ese
tipo. WooHyun cedió aunque el en fondo
se preguntaba si algún día tendrían esa conversación.
-No, mejor no…no estoy de humor para analizarte…- Bromeó,
dejó la carpeta que tenía en las manos sobre el escritorio y volvió a mirar al otro.
–Aunque ahora que lo pienso quedé con otra duda…- se puso de pie y bordeó el
escritorio, acercándose. Se apoyó en la madera y con sorna sonrió. –cuando dijiste que tus
intereses estaban por otra parte, ¿a qué te referías exactamente?-
SungGyu soltó una suave carcajada y realizó un gesto
negativo con la cabeza.
-Eres demasiado curioso- Se quejó. WooHyun volteó los ojos.
-Solo responde- le
exigió moviéndose hasta quedar frente a
él -¿Acaso hablabas de la inmensa curiosidad que tienes sobre los encuentros
sexuales entre el mismo sexo? –
-¿Es que acaso me falta algo por conocer?- El menor se
mordió el labio inferior pues la larga lista de encuentros sexuales que había
compartido con el otro le recorrieron la memoria como una película.
-Puede ser… ¿Te parece si lo averiguamos?-
-Dongsaeng, tenemos
que trabajar- Aunque la frase podía pretender rechazarlo, la expresión quitaba
seriedad al tono.
-Claro que no, sabes
perfectamente que solo hace falta que se firme el tratado…y eso no lo puedo
hacer yo- Sentenció al tiempo que se arrodillaba frente al otro, ponía las
manos en sus rodillas y le hacía separar las piernas. SungGyu reaccionó casi al
instante, no era idiota y sabía por dónde iba a aquello, sin embargo no dijo
nada pues no quería creer que el otro iba en serio. –tampoco los puedes hacer
tú ahora, pues el tratado es firmado al mismo tiempo por ambas partes, así que
tomemos un descanso, vamos a quitarnos la tensión- El brillo pervertido y el
tono seductor usado por el menor daba a entender que aquello era en serio.
WooHyun no sabía exactamente qué lo había llevado a aquello,
pero decidió no pensar mucho y decidirse que sencillamente se le antojaba. Después
de todo, era un muchacho caprichoso.
Jaló la corbata del mayor haciéndolo inclinarse hacia él
para poderlo besar, así lo hizo cuando lo tuvo al alcance. Como siempre el beso lo llenó de
anticipación, erizándole cada poro de la piel, lo que lo instó a profundizar
aquel contacto, volviéndolo húmedo y más íntimo, sintiendo su cuerpo calentarse
tan solo con eso. Le pareció sentir que el otro se reprimía un poco, le pareció
extraño pero todo aquel día había sido raro así que no pensó mucho en eso y
besándolo con mayor dedicación le hizo ceder de un todo, distrayéndolo así para
poder con ambas manos soltar el cinturón del pantalón.
Al notar las acciones ajenas, el mayor rompió el beso
mostrándose sorprendido, miró al otro sin poder ocultar su reacción pero tan solo
recibió una casi lasciva sonrisa en respuesta.
WooHyun soltó el botón
y bajó la cremallera de la
prenda, para luego dar una caricia sobre el creciente bulto, haciendo
que el otro se mordiera con fuerza el
labio.
-No tienes que hacerlo- Aquellas palabras sorprendieron al
pelinegro, quizá era solo una leve e infundada impresión que le producía su muy
enamorado cerebro, pero le había parecido sentir timidez en el tono del mayor.
-No lo hago por
ti…-No dejó que aquella repentina consideración de parte del otro lo doblegara,
en cambio tomó más decisión –yo nunca lo he hecho…quiero aprender- quitó la
vista de los atentos ojos ajenos y luego de un par de caricias más, estiró la
goma del bóxer y sacó el semi erecto miembro que sería recibidor de sus futuras
atenciones.
Pudo escuchar como el otro contenía la respiración, tenerlo
así lo llenaba de satisfacción por lo que más animado que cinco segundos atrás,
comenzó a masturbarlo de forma lenta, subiendo y bajando por toda aquella palpitante extensión que se endurecía
y se agrandaba bajo su tacto, el cuerpo ajeno se tensaba y él, por su parte, se
estaba excitando tan solo con hacer eso. Por un segundo pensó en que realmente tenía
muchos problemas mentales.
-W-WooHyun…- escuchó como el otro intentaba llamarle la
atención.
-Shhh…necesito concentración- Lo cayó siguiendo con su
actitud irreverente. Movió su mano un par de veces más sobre la hombría del mayor,
antes de con juguetona curiosidad, lamer de la base a la punta, produciéndole al otro un fuerte
estremecimiento. –uhmm interesante…-
susurró sintiéndose totalmente complacido ante lo que estaba generando. –muy interesante…-
al terminar de susurrar esto finalmente se metió la palpitante y firme hombría
del mayor en la boca, no podía meterla
toda, descubrió que era necesario tener buenos reflejos en los músculos en la
garganta, por lo que con su mano dominante daba atención a la porción que se le
escapaba.
Podía escuchar como la respiración del otro se volvía
agitada, y podía visualizarlo mordiéndose el labio para evitar gemir. De nuevo había
cerrado los ojos sin darse cuenta por lo que los abrió, sin parar en ningún
momento sus atenciones al otro. Estaba siendo fulminado con una mirada cargada
de lujuria y placer, una mirada que le hizo temblar completamente. Volvió a
cerrar los ojos y se concentró en hacer totalmente placentero aquello para el mayor, ciertamente jamás lo había hecho, por
lo que recordó las múltiples veces que se lo habían hecho a él, recordó las
cosas que le gustaban que le hicieran.
-¡WooHyun!- Gritó
SungGyu, cuando rozo con los dientes la punta como si quisiera morderla. No
pudo evitar sonreír y animarse más, aplicando más fuerza a lo que hacía,
recorriendo todo lo que alcanzaba con su lengua, labios y dientes, disfrutando
los suaves gemidos que ya el otro no podía contener por más que lo intentara,
su miembro estaba demasiado sensible como para poder controlarse y WooHyun
gozaba ante ese control que tenía. –Maldita sea, WooHyun…ah… ¡p-para!- En respuesta el menor soltó lo que parecía un
quejido, sin separarse del otro, al contrario chupando y succionando con mas ahínco,
SungGyu soltó un alto gemido antes de tomarle con fuerza del cabello y
obligarlo a apartarse, aquella muestra de brusquedad tocó el punto masoquista
del menor quien se separó gimiendo sintiéndose tan excitado como el otro
–Detente, me voy a correr en tu boca- Era extraño como el mismo hombre podía
tener gestos tan contradictorios.
-¿Y?...Quiero probar a que sabes…déjame SungGyu- Con su tono
de niño caprichoso, rechazó de forma tosca la preocupación del otro, al tiempo
que le apartaba la mano de su cabeza para de nueva cuenta dedicarse a aquella
felación que practicaba. SungGyu tan solo pudo volver a gemir, demasiado
complacido en el fondo ante toda aquella situación que era completamente loca,
morbosa, pervertida pero placentera.
El mayor al sentirse más y más cerca del orgasmo volvió
a tomar al otro del cabello, pero esta
vez no para alejarlo, si no para guiar el ritmo de sus movimientos, al tiempo que movía la cadera contra la ahora
roja y algo hinchada boca del pelinegro, estaba prácticamente jodiéndole la
boca.
SungGyu contuvo la respiración en el momento que llegó a la
cima del placer eyaculando con fuerza dentro de la boca ajena. WooHyun por poco
se ahoga al no estar listo para aquello, logró retirarse a tiempo pero no dejó
que aquel liquido blanquecino se derramara hacia el piso. Saboreó y tragó cada
gota que atrapó, sabiendo que debería sentirse asqueado, pero por alguna razón
estaba extasiado, aquel amargo sabor le lleno la boca aplacando su curiosidad,
su morbosa mente dio el veredicto: El mayor sabia delicioso.
-Estás demente- escuchó al otro hablarle, alzó la mirada y
se quedó quieto cuando le limpió una gota de esperma de la mejilla. Soltó una
suave carcajada mientras le acomodaba la ropa al otro quien tan solo lo miraba
atento.
-Solo un poco- Se puso de pie y se recostó de nuevo del
escritorio, la atención del mayor viajo rápidamente hacia el prominente bulto
entre sus piernas. Hubo silencio, WooHyun se preguntaba que estaría pasando por
la mente ajena ya que no le quitaba la vista de encima.
-Si te pido que hagas algo… ¿lo harías?- La respuesta era
tan obvia para el menor, pero aun así se
hizo el difícil.
-Depende…te la acabo de chupar, si quieres algo más, eres
muy exigente- Bromeó ganándose una amplia sonrisa de parte del otro que por un
segundo pareció sincera.
-Lo que te voy a
pedir también te hará disfrutar a ti- Irónicamente WooHyun había
disfrutado bastante haciéndole una felación al otro –Quiero que te toques…aquí
frente a mí- El menor pudo sentir como
la temperatura de su cuerpo aumentaba y la sangre parecía almacenarse casi toda
en sus mejillas. SungGyu le pedía que se masturbara allí en su presencia, esta
petición le hizo recordar que le hombre frente a él, era igual o más pervertido
que su persona.
Ladeó la cabeza, como pensativo y se mordió el labio de
forma juguetona.
-Creo que te puedo ayudar con eso- por fin dijo, bajó la
mirada hacia su entrepierna, sonrió ya que disfrutaba muchísimo aquel momento y
volvió a mirar al otro mientras empezaba con su demostración. Mientras se
soltaba el cinturón y posteriormente el pantalón, no apartó su mirada de la
ajena, ambos parecían querer decirse algo pero creían que así era suficiente.
WooHyun de mordió con fuerza el labio inferior cuando tocó
su miembro, estaba tan sensible que aquel simple contacto le había producido un
fuerte espasmo de placer. Cerró los ojos y echó
un poco la cabeza hacia atrás, al tiempo que comenzaba a estimularse a sí
mismo, con la técnica que sabía le producía las mejores sensaciones y le hacía
gemir, temblar por el placer. Pensando en Kim SungGyu se había tocado varias
veces, pero hacerlo frente al principal objeto de sus fantasías, lo hacía todo mucho
más intenso, por lo que no pudo contener por mucho tiempo los gemidos. A su
mente llegaron los recuerdos de aquellos momentos en que el mayor lo tocaba
mientras lo besaba, le mordía, o le hablaba, todos aquellos momentos que se
repetían en sus sueños todas las noches, atormentándole y terminando en forma
de un pegajoso manchón blanco en sus sabanas.
Se tocó imaginando que era SungGyu quien lo hacía, sin
embargo cuando sintió un par de manos posarse a cada lado de su cintura, la fantasía
se disolvió, convirtiéndose en una magnifica realidad. Abrió los ojos para
encontrarse con los otros, antes de que un nuevo beso silenciara todo. El beso
fue un poco torpe porque ambos estaban colmados de desenfrenada pasión. El
menor casi llega al sentir como el mayor estaba de nuevo excitado, aun cuando
no habían pasado ni diez minutos desde que lo había hecho correrse.
-gírate…- le ordenó el otro
mientras le bajaba de un todo el pantalón y el bóxer. El menor no se
hizo de rogar y giró sobre su eje, apoyó las manos en la madera del elegante escritorio,
y separó las piernas mostrándole al
mayor todo lo que tenía para ofrecerle. No tardó en sentir unos expertos
y largos dedos explorando la zona de su entrada, sin embargo no necesitaba preparación, lo habían hecho en
la mañana, además estaba al borde de la locura por la necesidad de ser poseído
por el otro hombre.
-Maldición hyung, solo…solo métemela- Escuchó al otro reír y
lo siguiente los hizo gemir a ambos. WooHyun dejó caer la parte superior de su
cuerpo casi totalmente sobre el escritorio, mientras jadeaba y gemía, entre el dolor
y el placer. Sintió como el otro lo
tomaba con fuerza y antes de que se pudiera preparar ya estaba siendo embestido
una y otra vez hacia el mismísimo paraíso. Aun si su miembro no era tocado, o si no alcanzaba su próstata, él disfrutaba
sentir como el otro entraba y salía de su cuerpo, lo disfrutaba porque ver a
Kim SungGyu dominado por el placer, dejando a un lado su actitud fría y
compuesta, le producía casi tanta satisfacción como aquellas extrañas pero
sinceras sonrisas que lograba sacarle en extraños momentos.
El mayor le hizo erguirse y pegar sus cuerpos totalmente, lo
podía oír jadear y gemir también, totalmente sumergido en el placer de la
situación.
WooHYun cerró los ojos e inconscientemente posó una de sus
manos sobre una de las ajenas, mientras sentía su corazón oprimirse, los ojos
le ardieron por las repentinas ganas de llorar y al mismo tiempo su cuerpo se
llenó de placer pues estaba llegando al orgasmo.
Se dio cuenta, mientras se convulsionaba de éxtasis, que
aquellos momentos eran en concreto los únicos en donde podía expresar lo que
sentía, entre los besos, las caricias y las totales entregas, eran los únicos
instantes donde podía cubrir sus intenciones bajo la careta de niño caprichoso
adicto al sexo, debía adorar esos instantes, pero al contrario, los odiaba,
odiaba necesitar tener al otro perdido en placer para que este no se diera
cuenta de lo completamente enamorado que estaba. Odiaba no poder decirle todo
en palabras concretas.
Odiaba no poder amar con libertad…
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-¿Estás seguro que eso funcionará?- Preguntó Hoya a su mejor
amigo quien veía con sumo interés las
camisetas de un perchero. Se encontraban en un centro comercial, el mayor de
los dos había obligado al otro a ir con el todavía manipulándolo con lo ocurrido
la otra noche en el club.
-Era parte del plan…si la policía hace su parte, no tiene por
qué fallar…fui bastante cuidadoso, además tengo la confianza de los mafiosos…si
algo pasa tardarán mucho en saber que fui yo-
explicó DongWoo antes de caminar hacia otro perchero
lleno de pantalones.
-¿Entonces porque todavía te siguen?- Preguntó el menor
mirando molesto al otro. DongWoo sonrió a su
pregunta.
-Ya nadie me sigue Howon- Declaró mientras observaba un
pantalón.
-¿En serio?... ¿entonces quién es el tipo de chaqueta marrón que nos lleva siguiendo toda
la tarde?-
Preguntó casi exasperado. La expresión del mayor cambió al instante,
bajó el pantalón y miró a su amigo quien leyó la preocupación en las facciones
ajenas –DongWoo…-
-Vete…debemos separarnos- La sensación de peligro se cernió
sobre ambos, allí algo muy malo estaba
pasando, y algo peor podía pasar. –finge que te llegó una llamada, lárgate de
aquí y ve ha a la policía si no te llamo
en una hora cuéntales todo-
-No te voy a dejar solo DongWoo-
-Tienes que hacerlo, vienen a por mí, soy yo a quien quieren
y si tú también estás en peligro no
podré con tanta preocupación- Hoya chasqueó la lengua y miró hacia ambos lados,
juraría que el hombre de chaqueta de cuero no estaba solo, algo se lo decía.
–Howon por favor, hazme caso…si no te contacto en una hora habla con la policía
y después con SungGyu hyung- El menor estuvo a tres segundos de aceptar esto,
pero algo le llamó la atención. El dependiente de la tienda hablaba con una
clienta en tono bastante reservado, pero lo que le llamó la atención fue como
el hombre los miraba y al darse cuenta que había sido descubierto miraba a otra
parte. Estaban en un sitio peligroso.
-Olvídalo…vámonos de aquí. – Sin dejar que el otro le respondiera lo tomó del brazo
obligándolo a la caminar fuera de la tienda. Lo mejor sería ir hacia un lugar
muy concurrido, así que dejándose llevar por su intuición tomó las escaleras
eléctricas en dirección al piso de la feria, que siempre estaba repleta.
Intentaba hacer que le adrenalina no lo dominara pero aun así miró hacia atrás
y su mirada se encontró con la del hombre que en efecto los seguía. –Dudo que
yo no sea un objetivo para ellos…sé todo lo que a ellos no les conviene, sería
un cabo suelto-
-¡Por eso te digo que huyas, yo lo distraigo!- Le exigió el
otro alarmado, el menor lo hizo callar.
-Son más de uno DongWoo…solo siéntate –tomaron asiento en
una mesa vacía que estaba rodeada por otras muy concurridas, el hombre
despistando se puso a hacer la línea de uno de los stand de comida. –Debemos
salir de aquí sin que nos sigan- Hoya observaba con cautela todo a su
alrededor, su instinto le decía que estaban en
grave peligro, que si no los podían atrapar serian capaz de matarlos,
pero también sabía que no lo harían frente a tanta gente, así que el secreto
estaba en huir sin alejarse de la multitud.
-Es necesario que aunque sea uno logre salir de aquí, si nos
atrapan a los dos todo se jode…SungGyu hyung no tiene ni idea de lo que yo hacía
y no hay nada que se le indique, la información la tengo en la caja fuerte y
nadie sabe dónde está-
-¿en serio?- Preguntó con sorna el menor, haciendo que
el otro frunciera el ceño -¿hablas de la
caja fuerte que tienes escondida tras la pared de tu chimenea?- Los ojos del
mayor se abrieron tanto que casi fue gracioso -¿En dónde tienes la información
sobre todos los malditos corruptos metidos en el narcotráfico?...Sorpresa
hyung, yo estoy tan metido en esta mierda como tú…-
-Por Dios santo, Howon… ¿Qué hiciste?-
-Buscar justicia- Respondió el menor –Kim SungGyu también es mi amigo,
vámonos de aquí…tengo un plan- Se puso de pie y el mayor lo siguió. Caminando
entre las mesas llenas de gente se movieron por la feria, sabiendo que ya la
atención de quienes los seguían estaba sobre ellos, cruzaron el amplio sitio y se acercaron a la cajera de
un stand de comida china, quien los recibió afablemente, Hoya no estaba para
ser delicado por lo que sacó tres billetes grandes de su cartera y se los
ofreció a la chica –Llévanos hacia la zona de carga, rápido- el tono y la
mirada del joven fue suficiente para que la empleada claramente influenciada
también por el dinero aceptara, pidiera
ayuda a uno de sus compañeros y dando la excusa de que eran policías los llevó
a través del restaurante. Hoya sintió terror de tan solo pensar que el otro se
quedaría atrás por lo que lo tomó de la mano sintiéndosela húmeda
de sudor, lo miró con preocupación pero el otro
le sonrió mientras atravesaban la cocina. La joven los llevó hacia una
puerta de hierro protegida por una lámina de plástico. Se sacó tres billetes más
y se los dio a la mujer –Gracias, van a venir más personas, llama a
vigilancia…necesitamos tiempo- Sin preocuparse por la respuesta atravesó la puerta
junto a su mejor amigo.
-Tengo un arma en el carro si podemos llegar a él tendremos ventaja- Le
indicó el mayor, Hoya asintió mientras observaba el sitió lleno de cajas y
maquinas que movilizaban los productos de todos los restaurantes de la feria.
Esperaba que la dependienta hubiese hecho un escándalo y los matones se
hubieran retrasado bastante.
-Debe haber un maldito acceso al estacionamiento- Exclamó
exasperado al encontrarse únicamente con cajas y cajas.
-Las escaleras de emergencia- Señaló el mayor apuntando
hacia la salida adornada con un “EXIT” en luces rojas de neón.
-Muy obvio…debe haber un ascensor…los camiones con remesas
llegan al estacionamiento, y son trasladados a los bancos por el ascensor de
carga que está por todos los pisos –
-¿Cómo mierda sabes eso?-
-Mi papá financió la construcción de este sitio…vamos debe estar
en un extremo de este horrible sitio- Que el lugar fuera tan laberintico les
daba tiempo, el cual necesitaban porque las decisiones debían ser bien
pensadas, si se dejaban atrapar en un lugar así, estarían condenados.
-pero… ¿no hay cámaras?- preguntó el mayor con tono de
preocupación. Hoya quiso abofetearse.
-Pues reza para que ellos se acuerden tan tarde como
nosotros, vamos está allá- encontraron el ascensor cuando una caja fue removida
de su sitio, esperaba que los controladores de los cargueros no notaran que habían dos personas ajenas al
personal moviéndose por el sitio. Llamaron el ascensor que para su buena suerte
estaba en ese piso. – ¿Dejaste el coche en que nivel?-
Impaciente un agitado
DongWoo recordó lo más rápido que pudo. –El segundo nivel, el segundo- El menor
marco este nivel, el montacargas cerró sus puertas y empezó el descenso, tan
solo esperaba que nadie más lo llamara, sería difícil de explicar el hecho de
que dos muy bien vestidos personajes usaran el medio de traslados de los
empleados.
Hoya aprovechó el
leve momento de tranquilidad para analizar la situación, quizás ya no tenían
tanta ventaja pues habían perdido demasiado tiempo en la zona de carga, sin
embargo tenían el efecto sorpresa, ya que muy pocas personas sabían del montacargas,
la opción más obvia siempre eran las escaleras de emergencia. Sus pensamientos
fueron interrumpidos por una fuerte aspiración que sonó más como si alguien se asfixiara.
Miró a su mejor amigo quien estaba empapado en sudor y respiraba con
dificultad.
-¿Que tienes?- Estaban en un momento crítico ciertamente
pero él estaba normal, un poco sudado, acelerado y con la adrenalina al cien
por ciento pero aun así el mayor parecía que fuera a sufrir un infarto.
-Hace mucho no vivía algo así- Bromeó el mayor claramente
queriendo quitar importancia al tema.
Hoya quiso seguir cuestionándolo pero el montacargas
se detuvo y abrió las puertas, ya
estaban en el estacionamiento. –Ven, por acá está el carro- anunció el mayor
caminando rápidamente, el otro pudo notar que le era un poco difícil esto, miró
alrededor y agradeció que las escaleras estuvieran lejos del ascensor de carga.
–Allí está- El semblante del elegante coche del otro se vio, Hoya le quitó las
llaves a su amigo y desactivó la alarma. –Súbete de copiloto- ordenó, cuando el
otro hizo esto, miró una última vez alrededor para después subirse también al
coche, ponerse el cinturón y prender el motor en tiempo record. -¡Howon!-
El sonido ahogado de un disparo se oyó y posteriormente el espejo
retrovisor externo del piloto explotó ante el impacto de la bala. Hoya no
espero el segundo disparo antes de
cambiar la marcha y pisar el acelerador girando bruscamente, rayando el coche y
la camioneta BMW que estaba al lado, fue una suerte que lo hiciera porque una
segunda detonación se oyó y DongWoo pudo ver cómo iba a parar a una de las
luces de un deportivo que estaba aparcado enfrente.
-Hacia la derecha se va a la rampa del primer nivel, debemos
salir del centro comercial- le indicó al borde de la histeria el mayor quien
miraba hacia atrás.
-¡No me digas!- Respondió con sarcasmo el más joven quien
volvió a girar con brusquedad
haciéndoles torcerse en los asientos casi de un todo, a pesar de los
cinturones.
-¡Maldita sea Howon ! ¡conduce con cuidado que eres tú quien nos va a matar!-
-¡Tan solo cierra la boca que si estuvieras en mi lugar ya estaríamos
muertos!- Respondió en un fúrico grito el más joven, logrando por fin que el
mayor se callara. -¡Mierda!- Una inmensa camioneta claramente blindada apareció
de la nada y por una muy corta diferencia de velocidad se salvaron de que los impactara de un todo. Howon logró controlar
el movimiento del coche pero ahora eran perseguidos por un monstruo que de un
solo golpe los podría aplastar.
Hoya tomó la rampa de 30 KPH a unos 100 KPH sin matarse en
el intento, el giro fue brusco pero el coche respondió bien, agradeció todos
esos días compitiendo en carreras ilegales y competencias en circuitos que lo hicieron
un experto al volante.
-Yo sabía que debia comprarme un todo terreno- Escucho que
dijo el mayor, al mirar por el retrovisor vio que la camioneta les había tomado
ventaja pues estaba hecho para giros tan bruscos como los de aquella curva. La
luz de la salida del estacionamiento se hizo visible a unos cien metros frente a
ellos, el menor piso el acelerador y así lo hicieron sus captores la distancia
entre los coches era de pocos metros. -¡Howon un maldito camión! ¡Frena!
¡Frena! ¡Nos vamos a matar!-
En frente un camión de carga echaba hacia atrás, su inmenso
conteiner se asomaba reduciéndoles el espacio para poder huir.
-Si freno estamos perdidos, ¡agárrate!- Hoya explotó el
potencial de aquel Bentley y pisó el acelerador hasta que la aguja pasó los
200KPH y seguía moviéndose. La salida estaba cada vez más cerca, al igual que el
camión. DongWoo cerró los ojos esperando el impacto pero Hoya confió en su
suerte, esa que siempre le hacía ganar durante los más reñidos e ingeniosos
encuentros de póker con hombres tan inteligentes como él, pero ninguno tan
afortunado.
El estruendo de la camioneta al chocar de lleno con el
camión fue tan fuerte que seguramente se había oído en las demás zonas del
centro comercial.
DongWoo abrió los ojos y miró hacia los lados luego hacia
atrás. Estaban vivos, a salvo, ilesos y Hoya reía con histeria.
-¡Debiste verlo! ¡Rozamos el maldito camión! ¡Por diez centímetros!
¡Milímetros quizás!-
El mayor miró de nuevo hacia atrás, había un completo caos,
el golpe había desviado el curso de la camioneta que ahora echaba fuego
incrustada en la garita del vigilante, lo que fuera que llenaba el camión
estaba regado por el piso.
-¿Cómo pasamos la barda de la garita?-
-Estaba arriba para el camión creo…no sé- Hoya ahora estaba un tanto más calmado, pero
respiraba con fuerza.
DongWoo estaba sorprendido que de que su corazón hubiera
aguantado. –debemos ir a la policía, debemos saber qué fue lo que pasó…me descubrieron, quiero saber quién
falló-
-O, quién te traicionó- El
mayor miró a su amigo para luego asentir, tendría que averiguar que había
pasado, por ahora estaban salvados, pero la mafia tan solo reforzaría sus intentos de eliminarlo, sus
planes se tendrían que acelerar si quería vivir, pero más que querer vivir él,
no podía dejar que su mejor amigo fuera arrastrado por la consecuencias de todo
eso.
-Estaría muerto i no fuera por ti-
-Lo sé, tú no eres nada sin mí-
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-Creo que deberíamos vernos en otro sitio- Comentó SungJong,
claramente incómodo. MyungSoo lo miró confundido, hasta que notó al grupo de
mujeres que los veian y cuchicheaban.
-No les hagas caso, son estúpidas- Le intentó tranquilizar
acariciándole el dorso de la mano.
-Eres un figura pública, hyung- Insistió el menor, haciendo
que el otro riera. SungJong había desarrollado un intenso amor hacia aquella
risa.
-Te informo que ya hace un tiempo salieron fotos mías
en un club gay, así que por lo menos
ahora me verán en una relación seria- Informó sonriendo ampliamente al ver la
sorpresa en la expresión del menor.
-No estaba enterado de eso, así que eres de los que van a
clubes a emborracharse y acostarse con cualquiera- Reclamó medio en serio,
medio en broma, sabía que ellos llevaban
solo una semana de haber formalizado la relación, pero aún así sentía celos.
-Eso fue antes, lo juro, cuando era un tonto que no sabía lo
que quería…además, hacia un mes que no tenía relaciones con nadie, hasta que
llegaste tú- Estas palabras hicieron sonrojar al menor quien dirigió su mirada
al pastel de frutas que había estado comiendo, el cantante rió con ganas
encantado ante la belleza del otro. Ninguno de los dos prestó atención cuando
la puerta de la cafetería fue abierta por un nuevo cliente. –Ven acá bonito-
Fastidio MyungSoo a su pareja, poniéndose de pie e inclinándose lo necesario
para robarle un beso en los labios, realmente no le importaba lo que pensaran
los demás, por lo que besó al otro, quien aunque quería apartarse no podía.
-¿¡Qué mierda está pasando aquí!?-
SungYeol se sentía lleno de vida, lleno de ánimos y
esperanzas, al fin comprendía que el rumbo de toda aquella situación llamada
“vida”, estaba en sus manos, según las decisiones que tomara. Salió del canal
robándose miradas aprobatorias, su
cabello ahora era de un llamativo color castaño, casi rojizo, que hacia
resaltar el tono de su piel, arreglado de forma estilizada, y con un outfit elegante, volvía a ser el atractivo actor
favorito de la temporada. Había hecho averiguaciones en el canal y se había
enterado, de que L tenía compromisos en un par de horas, por lo que tenía
tiempo para comer algo antes de encontrarse con el otro.
Amaba el cappuccino de la cafetería de la esquina, y también
la torta de banana, así que sintiéndose algo hambriento, entró en el concurrido
lugar y paseó la mirada por el mismo.
Jamás se habría imaginado que presenciaría algo así, entre
una larga lista de probabilidades aquella no era una. Sintió muchas cosas,
incertidumbre, miedo, rabia, asco. Miles de palabras le
llegaron a la mente, pero la más pesada: Traición.
Allí frente a él, frente a todo el mundo, sin ningún recato
o consideración, estaba su mejor amigo,
besándose con el hombre que él amaba.
SungJong y MyungSoo se besaban como si fueran los únicos seres sobre la tierra.
La rabia se apoderó del actor que sin poder contener las serie de sentimientos
que le invadieron caminó hacia la acaramelada pareja y exclamó.
-¿¡Qué mierda está
pasando aquí!?-
Reconoció la voz al instante y se separó rápidamente
confundido, encontrándose con la iracunda mirada de su mejor amigo, SungYeol. Había
una máscara de dolor en aquel rostro que lo desconcertó.
MyungSoo soltó un bufido, y encaró al actor. -¿Qué mierdas
quieres ahora SungYeol?-
Allí la realidad golpeó a SungJong como un mazo. SungYeol había
estado en una relación con otro famoso durante un tiempo, pero terminaron
porque dicha persona le había descubierto una traición con respecto a unas
fotos. MyungSoo le había contado que en su última relación le habían
traicionado amenazando su carrera y además le acababa de decir que esto había
sido por la revelación de unas fotos bastante comprometedoras. La relación era
tan estúpida y al mismo tiempo tan cruel que SungJong no supo que hacer.
-Maldito asqueroso, ¿¡Cómo te atreves a andar con él!?-
Escuchó como le bramaba SungYeol.
-No le vuelvas a hablar así- Le defendió el cantante.
SungJong por fin reaccionó. Se puso de pie y fue hasta su
amigo. –SungYeol hyung por favor, no sabía que él era…-
-¡Como no ibas a saberlo! ¡Estaba en todos los periódicos
que él me había demandado por las malditas fotos! ¡Lo sabias todo, maldito mentiroso!- Le interrumpió el más alto de
todos, tomándolo con brusquedad por la camisa.
MyungSoo logró que lo soltara, empujó al actor lejos de su
novio a quien escudó con su cuerpo.
-¡Vuelves ponerle una mano encima y te juro que te parto la
cara! ¡Contrólate!, que tú y yo no somos nada y puedo andar con quien me dé la
gana, al igual que él-
SungJong se aferró a su pareja sintiendo los ojos arderle
por las lágrimas que se acumulaban amenazado con empezar a caer. No sabía qué
hacer, no sabía cómo todo aquello había
sucedido, cómo tal maquiavélica coincidencia de hechos, había sido posible.
-¡Ese maldito que tanto proteges y adoras, era mi mejor
amigo!- El espectáculo que estaban dando había captado la atención de todos
allí presentes, quienes habían dejado de hacer cualquier cosa para enterarse,
incluso en la cocina se carbonizaban un par de panquecas que se quedaron sin
alguien que las cuidara. -¡Es un imbécil envidioso y traidor que desea tener
todo lo que los demás tienen!... ¿Tanto disfrutaste de mi dolor que corriste rápidamente
a meterte con la única persona que me importa? ¡Maldita put!- Las palabras del
actor quedaron cortadas por el fuerte puñetazo que le propinó MyungSoo, lo hizo
con tanta fuerza que a pesar de la diferencia de estaturas, igual logró tumbar
a SungYeol al suelo.
-Te recuerdo, maldito –el cantante dijo esta palabra con cínica
firmeza- que el primer gran mentiroso de aquí, eres tú, quien mientras decía amarme
se llenaba el bolsillo de dinero, y después
vengo yo porque las veces que decía que me importabas mentía, mentía porque
nunca nadie me ha dado tanta lastima como tú, Lee SungYeol. Vuelves a acercarte
a mi o a SungJong y te juro que arruinaré tu vida de tal forma que no habrá un
sucio hueco en este mundo donde puedas esconderte de tu propia mierda.-
Dicho esto el cantante, tomó del brazo a SungJong, quien
estaba a punto de colapsar ante tantos acontecimientos, recogió sus cosas y salió
de allí dejando en el piso a SungYeol, quien de nuevo y por vez ultima, sentía como
todo se quebraba en pedazos, sus esperanzas se esfumaron, sus esfuerzos fueron
en vano y su vida volvía a hundirse.
CONTINUARÁ…
NOTAS DE LA AUTORA:
X.O.X.O
Osa






Su p*ta, ESO FUE INCREÍBLE!! NO, TE PASASTE, TE FUISTE, ME FUI, TODOS SE FUERON (que coño estoy diciendo? ._.) Dioj la confusión post nuevo capítulo, por el amor a todo lo que es fanfic yaoi, tu te mereces un premio, ok?
ResponderEliminarEs que en serio, todo fue más allá de mis espectativas:
1. Que el pobre SungYeol empezara a medio acomodar su vida sin la demanda encima y que le venga a pasar esto, no me puedo imaginar como se sintió viendo q su mejor amigo y ex novio juntos y bellos en pleno beso *llora* es muy triste, en serio, quisiera que algo bueno le pasara por una vez aunque sea, pero sé que usted no va a dejar que eso pase e_e.
2. SungJong y MyungSoo, a decir verdad ellos ahora me parecen una pareja muy tierna (?) Después de la negación y todas las cosas por las que pasaron juntos es lindo verlos (leerlos) interactuando juntos tan libremente, aunque esto creo que será algo muy difícil de sobrellevar para ambos *vuelve a llorar* e_e.
3. SungGyu y WooHyung, un momento para poner la transfusión de sangre, MIERDA eso fue tan jajdnwodndnwosixneodod, si, así fue, el sexo DIOJ EL SEXO, en serio eres tu quien escribe eso? A veces me cuenta leer todo y después pensar que en serio tu escribiste cada cosa tan detallada *it's a bit creepy, ya' know?* Pero toma todo esto de buena manera, ya que la que termina en el hospital con al menos 70% de su sangre saliendo por su nariz es esta que esta aquí escribiendo jejeje XD.
4. LA PERSECUCIÓN, en serio el corazón se me iba a salir en algún momento, demasiada angustia en tan poco tiempo, y que Hoya casi le da un infarto no se, sus problemas de salud me tienen muy mal D: Peto en serio con esa persecución te pasate, ugh (/°Π°)/`~~
Bueno, ahora me tocará esperar por el próximo cap como si esperara por el comeback de F(x) e_e. No me hagas esto, te aprovechas de tu fan #1, eso es bullying al lector!!
Cono siempre mis felicitaciones, cada vez mejor y mejor Panda! Nos leemos a la próxima. Tschüss! *3*♥
O.O Wow....¡luego de un extenso tiempo me aparezco! XD
ResponderEliminarEn realidad, acabo de leerme los últimos tres capítulos. Y unnie, dejame te digo: ME E-N-C-A-N-T-A-R-O-N. Así de simple. Fue como una montaña rusa: Fui subiendo lento... y de repente !zaz! me fui para abajo (literal) y es que son tantas cosas que.....adadsdafdfasdfaf ¡Mi dios! ¡¿Tu queréis matarme de una embolea?! ¡¿Un paro cardiaco?? o.... ¡¿Una hemorragia masiva?!
Con los capítulos actuales: TODO eso me causaste...
Primero lo ocurrido con MyungSoo y Sungjong...ese besó me tomó por sorpresa, y aunque no soy muy amante de esa pareja, quedé hipnotizada con la escena ♥♥♥♥♥.....pero en definitiva lo candente fue cuando Sungyeol (Mi yeollie TTwTT) los sorprendió en pleno beso O.O.....Simplemente mi corazón se hizo añicos. Sentí su dolor....TT_____________TT esa traición debió dolerle en el alma....esa parte, la narración, todo me pareció tan magnifico, tan perfecto....que me viajé.
El WooGyu....oh my GOD!!!!! la escena hard casi me mata de la hemorragia (¬¬ espero me compenses por la transfusión que tuvieron que hacerme XD) enserio no crei que Namu fuese tan travieso ♥w♥...me FASCINÓ que Gyu se viese dominado por primera vez....es decir, que se dejase hacer por el otro /♥o♥/!!!!! Y que lo hicieran allí....oh dios...¿ya te lo había dicho antes no? ¡¡SOY TU FAN!!!! ¡¡¡¡AMO como escribes!!!! ♥♥♥♥♥♥
Esta historia me tiene enganchada.....si esto para tí es candente....no quiero ni imagina ahora como viene en adelante las cosas.
Todo esta perfectamente sincroonizado y enredado que insita ¡DESPERA! a leer más....
Bueno....dejando mis locuras de lado: ME DISCULPO por no haber comentado. Hace un tiempo que no he podido estar al pendiente del blog (¬¬ ya sabes...la uuniversidad u_u) estudio medicina y entre mis practicas, libros, examenes y de más...termino hecha un estropajo TTwTT.
Hoy quería leer así que me decidí a retomar este FANTASTICO fic....No me dececionaste en lo absoluto, como digo y siempre diré: Eresmuy buena escritora y tu historia sigue una trama e hilo MUY interesante. Me quede con ganas de leer Más!!!!
Por otro lado...me encantó el nuevo diseño ♥Q♥....y que pusieras tus redes sociales me alenta a poder estar más pendientes de la actualización (soy muy despistada)....así que si no fuera inconveniente o molestia ¿Me avisarias para la proxima *m*? Te he enviado solicitud por facebook...espero me agregues >///////< ¿si unnie? TE LO AGRADECERIA *m*....
Y bien....luego de mi largo testamento (esperando no haberte aburrido) me despido *w*....no dejes la historia y sigue haciendola asi de genialisisisisisisisisima ♥♥
Nos vemos la proxima....¡Besos! *3*