Capítulo XXIV - Esas cosas que no podemos evitar
WooHyun se despertó al recibir la luz del amanecer
directamente sobre el rostro. Se protegió la vista con un brazo y se removió un
poco en la cama, lo que le permitió darse cuenta de varias cosas. La primera:
Tenía el más fuerte dolor de cabeza que jamás había sentido, le pesaban los
ojos, le palpitaba la cien y sentía la lengua reseca, tenía mucha sed. Y
segundo le dolía el cuerpo, específicamente la zona de la cintura, para ser
detallistas le dolía el trasero y eso solo significaba una cosa.
Un miedo intenso lo atenazó cuando cayó en cuenta de donde
se encontraba, reconocía el sitio pues muchas veces había estado en las
habitaciones de tal lugar pero el hecho de no recordar cómo o porque había
terminado allí, desnudo, con resaca y el cuerpo adolorido por el sexo, le
aterraba.
Lo último que recordaba era haberse encontrado con la mirada
de Kim SungGyu lo que lo llevó a beber y beber con más ganas, se había embriagado eso estaba claro pero
¿cómo había terminado allí?
Con esfuerzo se sentó en la cama, ignorando el dolor de su
parte baja mientras escaneaba con dificultad la habitación. Solo su ropa estaba
regada por el suelo, sirviendo de evidencia a lo sucedido la noche anterior,
las sábanas de la cama estaban casi destrozadas y sucias, al parecer la sesión
de sexo había sido algo salvaje.
La siguiente incógnita que quiso responder fue ¿Con quién?...
Con quien se había terminado acostando la noche anterior, ¿Acaso había sido
SungGyu? Después de todo el mayor estaba en el mismo lugar que él pero por más
que intentaba recordar solo imágenes borrosas le llegaban, ninguna era de nadie
y algo le decía que si su amante hubiera sido SungGyu él lo recordaría mucho
mejor. Esta conclusión tan solo lo aterró más.
Desde el baño se oyó como la cadena del retrete era bajada.
WooHyun brincó y se tapó lo mejor que pudo con las sábanas, aguantando la
respiración y rezando mentalmente para que Kim SungGyu fuera quien saliera del
baño, pero la vida lo odiaba.
–
–Hey…despertaste– La suave y ronca voz de un
joven de cabello castaño y atractivo rostro angular lo saludó desde la puerta
del baño. Quien había sido su amante se terminaba de acomodar la corbata que
llevaba puesta. WooHyun reconocía a aquel chico, no de la noche pasada, sino de
un día más hacia el pasado, la partida de póker, el jugador que había quedado
de segundo…uno de los amigos de SungGyu.
“WooHyun, en el infierno hay una hoguera precalentada para
ti”
–
–Quita esa cara– le habló el otro mostrándose
divertido –Entiendo que no recuerdes…anoche estabas totalmente ebrio, nunca había
visto a alguien en tal estado– le comentó ahora recogiendo su billetera y un
reloj de uno de los muebles cercanos a la puerta –Aunque me entristece un poco
que no recuerdes nada de la buena noche que pasamos–
WooHyun balbuceó pero nada en concreto salió pues su mente
parecía haberse aclarado un poco y recuerdos algo más claros le llegaron. Él y
el otro besándose y tocándose mientras se desnudaban. El otro sobre él,
penetrándolo. Él gimiendo…
–
–Fue una buena noche…– Comentó no queriendo que
el otro se fuera triste u ofendido. Su interlocutor soltó una suave carcajada.
–
–
Me alegra que pienses eso…ya debo irme, tengo
que calmar a alguien que quedó molesto conmigo por haberlo dejado sin trasporte
anoche–
–
– ¡Espera!– Lo detuvo WooHyun cuando cayó en la
cuenta de que no sabía si quiera el nombre de quien le había dado tan
satisfactoria noche. –… ¿Cómo te llamas?– El aludido sonrió ampliamente
haciendo que él también sonriera, aquella sonrisa le cambiaba el rostro al
otro. Su compañero se le acercó, se inclinó un poco sobre él y depositó un
corto pero intenso beso en sus labios.
– –
Puedes decirme Hoya…– Tres segundos después WooHyun quedó allí solo,
luchando con la ola de pensamientos que atacaba su mente. Se había acostado con
otro hombre y aparte este era amigo del que amaba.
WooHyun estaba tan jodido…
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Cuando hay mucho silencio en un sitio que normalmente está
alborotado, es necesario que alguien se preocupe y averigüe que sucede porque
seguramente no es nada bueno. Cuando el hombre que comandaba aquel lugar notó
que sus súbditos estaban muy callados, frunció el ceño y entre molesto e
intrigado los interrogó pero nada en concreto salió de estos por lo que se
dispuso a llamar a su jefe para informarle del extraño ambiente que reinaba en
el sitio.
Tres veces intento establecer contacto por teléfono pero no
lo logró, aquello despertó sus alarmas, el jefe siempre respondía. Mientras se
dirigía de nuevo a donde estaban la mayoría de sus empleados reunidos, el
sonido de un motor se escuchó desde afuera e invadió por completo aquel galpón
de unos 30 metros cuadrados repleto de autos, armas, químicos, cajas y
laboratorios para sintetizar drogas.
La expectativa invadió a todos y cada uno de los que allí
estaban mientras se oía gracias al eco como el auto se detenía y apagaba el motor.
Segundos después un hombre de estatura promedio, no muy mayor y con una severa
expresión, entró en el galpón seguido de tres guardaespaldas que aterraban a
cualquiera. El líder de aquel laboratorio al ver a su jefe fue a saludarlo sin
dudar.
–
– ¡Señor! Intenté comunicarme hace poco con
usted…pero ya venía hacia acá me imagino, es una grata sorpresa tenerlo aquí…los
muchachos…–
–
– ¿Puedes callarte?– Fueron solo dos palabras
dichas con el tono perfecto para dejar de nuevo todo el lugar en silencio.
El jefe de todos aquellos que allí estaban, tenía un aura
oscura aquel día que producía inevitables nervios en el estómago. Algo había
pasado y alguno o todos pagarían.
El hombre dueño de todo recorrió con la mirada los rostros
de todos lo que trabajaban para él, hasta que al final miró al encargado del
laboratorio, su mirada era fría, terrorífica.
–
– Hace una hora recibí una llamada…era del hombre
que tenemos en la policía, adivina lo que me dijo– No hubo respuesta a ese
requerimiento – ¿No adivinas?...Me dijo que un comando estaba en camino hacia
acá, y en estos momentos deben estar a unos dos kilómetros de distancia– La
tensión se expandió por los presentes y muchos se miraron confundidos,
queriendo huir y preguntándose porque el jefe había ido hasta allá cuando
existía el peligro de que los apresaran. –Quiero que recojan documentos y los
discos duros de las computadoras, lárguense de aquí y si se dejan atrapar me
encargaré de que mueran antes de que logren abrir la boca– No fue necesaria una
orden más contundente para que todos se pusieran manos a la obra, metiendo
papeles importantes en cajas, y destapando computadoras para extraerles las
memorias, el que antes había sido un callado galpón se había llenado de ruido.
Pero el encargado del sitio no se movía, la mirada de su jefe no se despegaba
de él. – ahora deseo que me digas… ¿Cómo se enteró la policía de este sitio?–
La boca del aterrado hombre se abrió un poco pero solo balbuceó – ¿No será que
algo se te escapó el día que te interrogaron?– La máscara del más grande terror
se apoderó del rostro del pobre hombre que de inmediato empezó a negar aquello
una y otra vez, con desespero e histeria.
Nam SooHyuk se hartó de aquella patética escena, sacó su revólver
y con un certero disparó calló para siempre a su ex–empleado. Con un par de
disparos más se aseguró que más nunca vería vivo a aquel hombre. Los demás a
pesar de lo que había sucedido sabían que no podían hacer comentarios y debían
irse lo antes posible de allí. El señor Nam dio media vuelta y caminó hacia su
coche seguido de los guardaespaldas que nunca lo dejaban solo. Mientras el
costoso automóvil se ponía en movimiento marcó el número de otro de sus socios
en aquel negocio que iba totalmente contra la ley.
–
–Necesito que averigües quien nos traicionó…al
perder este laboratorio perdimos un 35% de todo…eso es inaceptable– Dijo apenas
tuvo respuesta del otro lado de la línea.
–
– Creí que ya sabias quien había sido… ¿Qué pasa
con Kang? ¿No había sido él?–
–
– De Kang me encargué porque era un estorbo pero
era demasiado cobarde como para atreverse a traicionarnos y regresar…no fue él
y quien fue debe pagar así que averigua bien, y no lo mates…me encargaré yo…lo
mataré con mis propias manos…–
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WooHyun
llevaba una semana dándose golpes de cabeza, pensando y pensado. En un momentos
sentía que había cometido el peor error de la vida al acostarse con Hoya, pero
en otros pensaba en que no había hecho nada malo después de todo él era soltero
y era libre de hacer lo que quisiera. Sin embargo, el primer pensamiento ganó
sobre el otro y cuando cayó en la cuenta de que ingresaba por el portón de la
mansión de Kim SungGyu, se maldijo de todas las formas que sabía que se podía
maldecir. Antes de bajar del auto pensó en lo poco que le había gustado estar
una semana sin encontrarse con SungGyu. Se suponía que se debían encontrar el
lunes, pero cuando llegó a la oficina del mayor ese día, le indicaron que este
se había ido de viaje de negocios a América y que volvería después de seis
días. WooHyun había pasado la peor semana de su vida.
–
–Hola hyung– Saludó al sorprendido guardaespaldas
cuando este le abrió la puerta de la mansión – Tiempo
sin vernos… ¿Cómo estuvo América?– Había un ambiente incomodo envolviéndolos.
–
–Lleno de
comida chatarra…SungGyu está en el despacho– El menor asintió y lentamente,
sintiéndose como una niño que acaba de hacer algo malo y va a enfrentarse al
regaño de su madre, caminó hacia el conocido despacho del mayor. Tomó manilla
de la puerta con cautela, lentamente la bajó y abrió la puerta lo suficiente
para poder entrar en el lugar.
SungGyu se encontraba sentado detrás de su escritorio, se
mantenía concentrado leyendo unos papeles. El mayor no levantó la vista seguramente
creyendo que era su guardaespaldas o una sirvienta quien había entrado, pero
después de que se cerró la puerta y nadie hablaba por fin miró hacia el frente
y se encontró con un nervioso WooHyun quien lentamente hizo camino hacia el
otro. Ninguno de los dos habló por un lapso de unos dos minutos pero SungGyu
rompió silencio luego de este tiempo.
–
–¿Qué haces aquí?–
–
–¿No crees que fue de mal gusto dejar embarcado a
un socio? ¿No va eso contra los principios de los negocios?– Habló inmediatamente
después WooHyun
–
–Peor es responder con una pregunta, aparte creí
que quizás estarías ocupado o muy cansado– WooHyun frunció el ceño ante este
comentario, ¿Cansado u ocupado con qué?
–
–Siempre dices que no tengo nada que hacer, así
que no te creo que esa sea la razón–
–
–Está bien no la es, sencillamente no me dio la
gana verte y me salió algo más importante así que fui… ¿Feliz?–
–
–No realmente, pudiste haberme ahorrado el viaje
hasta tu horrible empresa–
–
–Nadie te obligó a ir, ¿te molesta tanto porque
te saqué de la cama? Estoy seguro que no te costó nada volver a meterte con el
mismo o con otro– Aquel comentario descolocó al menor quien por primera vez se
quedó sin palabras.
–
–¿ah?–
–
–¿Howon no te dio su número’…que mal de su parte,
yo lo tengo si lo deseas…te largas de aquí y lo llamas para que puedas echar un
polvo con él y te quites el humor tan molesto que cargas hoy–
“Se enteró…Hoya le dijo, SungGyu lo sabe todo” Pensó con
terror WooHyun, se había acostado con el amigo de SungGyu y este se había
enterado. Luego de la impresión del principio, fue que se dio cuenta de algo
muy interesante. Kim SungGyu parecía molesto ante este hecho, más que molesto,
se mostraba…celoso
–
–…Estaba ebrio, prácticamente ni me acuerdo–
“¿¡Por qué estás dando explicaciones!?”
Se recriminaba internamente sin embargo no podía controlarse –No puedo
ni decir cómo fue porque no logro recordar nada en concreto, no fue nada–
WooHyun quiso echarse a llorar, había dado explicación al otro como si este
fuera algo suyo y ahora le dedicaba una fría mirada, supo que vendría algo que
no le gustaría.
–
–¿Qué te hace pensar que me importa si fue o no
algo para ti?– El menor de los dos sintió como si le clavaran algo en el pecho.
–Si es por mi sin problemas te digo hasta la dirección de él para que vayas…me
da igual a quien le abres las piernas como una puta, eso eres y no me sorprende
que hayas hecho eso…lo que me sorprende es que no lo hicieras sobrio– SungGyu
se puso de pie dejando los papeles que tenía en la mano sobre el escritorio.
–No sé qué ideas te pudiste haber hecho pero si dices que con Howon no fue nada
te indico que lo de nosotros es simple sexo, un muy buen sexo cierto, pero solo
eso, me importa poco con quien más te acuestas…solo intenta no enfermarte–
Coronó su discurso de porquerías el mayor, aplastando el orgullo, los
sentimientos y la poca confianza que le podía quedar a WooHyun. Tranquilamente
se servía un trago mientras el menor estaba de pie mirando hacia ninguna parte
en específico, paralizado e intentado controlar el dolor que sentía en el
pecho.
–
–Si es solo sexo entonces ¿por qué no me has
buscado los días que llevas acá? – Preguntó por fin el pelinegro, sintiendo
como el dolor se convertía en rabia.
SungGyu rió secamente – Por favor WooHyun no te creas…–
–
–Si es tan solo sexo ¿Por qué no me has pegado
contra una pared para follarme?– WooHyun no dejó hablar al otro y se le acercó
peligrosamente, fulminándolo con la mirada –Si es solo sexo entonces ¿Qué
mierdas haces que no tenemos sexo aquí, ahora, rudo y sin descanso?– El mayor
miraba fijamente al otro pero nada aplacaba esa rabia que el pelinegro sentía –¿ah?
Si soy tan puta como crees ¿Qué haces, imbécil, que no me
aprovechas?...recuerda que soy fácil para abrir las piernas–
Horas después WooHyun no sabía si arrepentirse o alegrarse
de haber usado esas palabras.
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–
–¿Qué hay en ellas?– Preguntó WooHyun mirando
fijamente las maletas que eran guardadas en el coche que lo esperaba. El
guardaespaldas que estaba junto a él, al cual no conocía, no le respondió, tan
solo le señaló el coche pidiéndole de forma educada que ingresara.
Sencillamente fantástico, estaba siendo “secuestrado” por la gente de Kim
SungGyu, aquello era sencillamente fantástico. En el costoso coche solo iba él
y cuando salieron de Seúl sus dudas aumentaron, envió muchos mensajes al mayor
pero ninguno fue contestado, maldijo al hombre que le había dejado el cuerpo
adolorido, cansado y marcado en múltiples lugares. Luego de la fuerte discusión
y de las provocaciones de WooHyun, SungGyu había cumplido y lo había poseído múltiples
veces, en varias posiciones, en distintos lugares, un total de 20 veces en tres
días, WooHyun las había contado, se sentía agotado pero aun así sentía que
siempre tenía energías para cuando el mayor lo requiriera, en el fondo se
odiaba por ser tan fácil.
Dos horas duró el viaje pero luego de la primera media hora,
ya WooHyun sabía que iba hacia Incheon, exactamente hacia el aeropuerto
internacional, para su sorpresa el coche entró directamente a la zona de las
pistas y se detuvo frente a un jet, por supuesto, Kim SungGyu era dueño de un
jet privado.
Sin saber si quería subirse, lo hizo, como era de esperar ya
el mayor estaba adentro acomodado y bebiendo lo que parecía ser té.
–
–¿tuvieron que despertarte?– Fue lo primero que
preguntó SungGyu, el menor negó mientras tomaba asiento frente al otro en las
mullidas butacas de cuero.
–
–Ya me había levantado pero si tengo algo de
hambre– La noche anterior habían tenido sexo múltiples veces y la última
WooHyun había sido el que más fuerza había usado pues se había antojado de
estar sobre el otro mientras era penetrado. Aproximadamente a las cuatro y media
de la mañana se había quedado dormido, se despertó a las dos de la tarde y a
las dos y media lo vinieron a buscar, así que comer no había podido, apenas se había
podido duchar.
SungGyu comprendió poco sorprendido, y le extendió el menú
que tenían disponible.
–
–El viaje no es largo pero si deseas comer algo
aquí puedes hacerlo…pronto vamos a despegar, mientras aprovecha y elige– El
menor tomó el menú y lo ojeo relamiéndose los labios.
–
–¿A dónde vamos?–
–
–Tokio…–
WooHyun se apoyó del ventanal y miró la bien iluminada y
viva ciudad de Tokio, le gustaba esa ciudad, nunca dormía y siempre encontrabas
algo con que entretenerte, había estudiado japonés por tres años por lo que
estar allí significaba casi estar en una segunda casa. Se giró cuando escuchó
la puerta de la suite cerrarse, era una amplia habitación llena de lujos y
tecnología, parecía un pequeño apartamento, contaba con dos camas sin embargo
aquel requerimiento solo había sido hecho para evitar comentarios.
–
–¿Ahora si me dirás porque me trajiste?– Preguntó
al otro quien revisaba la pequeña nevera. –Si son negocios ¿por qué trajiste el
placer?– Bromeó aceptando la gaseosa que le ofrecía el otro.
–
–Prefiero traerte lo estuve pensando y no quiero
acostarme con alguien que sea tan promiscuo…me importa mi salud–
Era impresionante la habilidad que tenía Kim SungGyu para
arruinar el momento.
–Ya veo…bueno entonces déjame ir a ducharme para quitarme
los gérmenes que te pueden enfermar–
Claramente molesto, dejó la gaseosa en
alguna parte y se encerró en la habitación más cercana. Aguantó las ganas de
llorar mientras se mantenía recostado de la puerta. Dolía, realmente dolía que
todo fuera así. Que él estuviera tan enamorado y que el otro tan solo pensara
en sexo, le hería el orgullo saber que en gran parte era su culpa, pero lo que más
lo lastimaba era saber que por más que el otro le hiciera para el sería
imposible alejarse, casi moría en esa semana.
–WooHyun– Saltó sobresaltado y su ingenuo corazón tomó un
poco de esperanza, quizás el otro venía a disculparse, quizás…–Tengo que ir a
una reunión…si quieres descansa el resto del día…mañana si te necesitaré– las
esperanza se esfumaron con la misma rapidez que se llegaron. Al oír la puerta
principal de la suite cerrarse, no aguantó más y de nuevo lloró herido por el
amor que nunca le sería correspondido.
Cuando por fin
WooHyun se metió en la tina ya habían pasado unas horas desde que el mayor se había
ido, había quedado mucho tiempo llorando y tratando de calmarse, diciéndose una
y otra vez que era patético y que nada hacía sufriendo cual mártir. El agua
caliente y con sales naturales de la tina lo relajó mucho, le liberó la mente
de malos pensamientos y le ayudó a planear como haría el resto de aquel viaje
que según tenía entendido tan solo debía durar 3 días. Si se decía de forma
sencilla sonaba fantástico, 3 días con SungGyu en Tokio, pero no lo era,
acababan de llegar y ya había llorado la primera vez. Se hundió en el agua por
unos segundos, hasta que sintió la incómoda presión en el pecho, emergió y
apenas hacerlo notó a alguien en la puerta, era SungGyu.
–
–No sabía que tardabas tanto en ducharte– WooHyun
se puso irremediablemente nervioso, tenía los ojos muy hinchados de tanto
llorar y aparte no debería haber sido encontrado allí.
–
–Me quedé dormido…todavía sigo cansado– Fue lo
que se le ocurrió responder, sin embargo no pudo saber si había funcionado pues
la expresión de SungGyu era difícil de descifrar ¿le había creído?
–
–¿Justo ahora estas muy cansado?– WooHyun cayó en la cuenta de la situación,
estaba desnudo metido en la tina del baño de una lujosa suite de un hotel en
Tokio, en compañía de Kim SungGyu, claramente no estaba cansado. Con el alma en
la garganta, incapaz de hablar, negó con la cabeza sintiendo su cuerpo
calentarse internamente por la anticipación a lo que sabía que sucedería a
continuación. –Ya veo…– Fue la respuesta del mayor que sin perder mucho tiempo
terminó de entrar en el baño mientras se soltaba la corbata, para luego soltar
botón por botón la fina camisa azul que llevaba puesta. Después de quitarse
todas las prendas de la parte superior de su cuerpo siguió con el otro extremo,
hasta que estuvo desnudo totalmente y bajo la atenta mirada de WooHyun, se
metió junto a él en la tina, removiendo el agua y los deseos del menor que al apenas
tenerlo allí, lo tomó de las manos y lo jaló hacia él, con las piernas le rodeó
la cintura y lo apresó de forma indecente manteniendo sus intimidades en
contacto. Aquel era el tipo de insinuaciones que Woohyun siempre usaba con el otro y siempre funcionaban.
Como era de esperarse SungGyu no se hizo de rogar y apenas
estuvo lo suficientemente cerca, se fundió en un intenso y algo desesperado
beso con el otro. Un beso húmedo y pícaro pero de alguna forma cariñoso, pues
no se sentía violencia, no había rabia a pesar de que hacía solo unos treinta
minutos antes todavía WooHyun golpeaba almohadas y lloraba por culpa del hombre
que en ese momento comenzaba a rozar sus caderas creando una fantástica
fricción que lo hizo gemir por primera vez en la noche.
Dejándose llevar por todo lo que sentía, el menor besó al
otro con dedicación y cariño, inconscientemente estaba poniendo todos sus
sentimientos en aquel momento, era cariñoso y apasionado. Pudo notar la leve
confusión del otro pero no permitió que esto lo doblegara y siguió
entregándose, besando, acariciando y moviendo a la par su cadera haciendo que
ambas hombrías se pusieran a cada movimiento más duras y erectas. El baño
estaba invadido por el sonido de los besos, el agua moviéndose, salpicando y
los gemidos que soltaban de vez en cuando.
WooHyun tembló de placer cuando el mayor volvió a tomar el
control y empezó a besarlo desde el lóbulo de su oreja hasta sus tetillas las
cuales mordió y lamió haciendo al pelinegro arquearse y gemir.
–SungGyu …– gimió el menor al tiempo que acariciaba cada
parte del cuerpo ajeno que tenía al alcance.
–Gime así de nuevo y te penetro ya mismo– le susurró con voz
ronca el otro quien sintió un fuerte escalofrío recorrerlo por completo.
–SungGyu– volvió a gemir el pelinegro acomodándose bien
contra el otro asegurandose de que su cadera quedara sobre la ajena. SungGyu lo
besó con pasión al tiempo que se ubicaba y de una sola vez lo penetraba
arrancándole un ahogado pero fuerte gemido. WooHyun no lo dejó decidir si
moverse o no, empezó a moverse el mismo subiendo y bajando la cadera hasta que
el otro se unió en la acción y el sonido de sus cuerpos chocando bajo el agua
se unió al de los gemidos que rebotaban de las paredes del baño. Al mismo
tiempo apretaron el agarre que tenían para mantenerse juntos mientras
aceleraban los movimientos que les producían placer. Podían hacerlo centenares
de veces pero siempre por alguna razón,
cada vez era distinta a la otra. Nunca lo habían hecho en una tina, ni tampoco
en otro país.
En el fondo de su
mente, mientras su cuerpo gozaba gracias al placer, WooHyun pensaba en que,
aparte de estar en un lujoso hotel de Tokio, juntos teniendo relaciones en una
tina de mármol, todo sería perfecto si el mayor sintiera hacia él aunque fuera
el más pequeño vestigio de amor.
CONTINUARÁ…
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NOTAS DE AUTORA:
Pido disculpas por el largo tiempo sin actualizar, mi vida tuvo un cambio y me tuve que adaptar, lo logré y estoy regresando. Como se darán cuenta, la historia esta llegando a su punto "candente" espero que sigan interesados :DD
De nuevo perdón por la larga espera, espero que les haya gustado este capítulo, nos leemos en el próximo!!!
X.O.X.O
Osa.






Why!?!?! e_e WooHyun bebé, don't cry and let me hug you *le hugs*. En serio estoy que lloro con él, ese amor no correspondido, la frialdad de SungGyu, es demasiado, demasiado he dicho! Y bueno si, se acostó con su mejor amigo pero, SunGyu no puede aceptar el hecho de que el estaba bastante borracho como excusa? Ah? No puede? *Se alteró la mujer*
ResponderEliminarUff, necesito calmarme, en serio XD
Continuando, mujer estuvo bunisimo! Gracias por la escena en el baño, te quedó perfecta *cejas, cejas*, en realidad me gusta mucho leer ese tipo de situaciones en ese tipo de escenarios, Dios, a veces me paso de pervertida jajajaja pero creo que ese ya esta sobre entendido.
Please, por favor la desesperación ya está creciendo mucho, la manera en la que SooHyuk mató al tipo MIERDA!!! *Más sangre, más sangre \0/* ese lado mio que ama la violencia está entrando un poco en su pequeño paraíso, con tal de que no me maltrates físicamente a alguno de mis favoritos todo bien, porque sé que amas darles dolor emocional, que se traslada a esta que está aquí leyendo el capitulo ::>_<::
Bueno, la espera valió mucho la pena, pero solo espero que la próxima espera no sea tan larga *lo dice en una esquina de su cuarto, como dándose apoyo moral* mira que esta historia está muy buena y eso de que está llegando a su parte más "candente" me dejó medio, bueno asi ⇨ jsbdbalandbwisns.
Espero que actualices pronto Panda, mira que el club de fans necesita más material para poder fangirlear XD jajajaja. Hasta aquí llego yo, esperando mas escenas 1313, sangre y preparandome para el dolor emocional *vuelve a su esquina*
Espero leerte pronto Panda Alexandra! ♥ :*
Your #1 fan, forever!