lunes, 9 de diciembre de 2013

우리의 얼룩-Our Stains- Capítulo XXIV

Capítulo XXIV - Esas cosas que no podemos evitar



WooHyun se despertó al recibir la luz del amanecer directamente sobre el rostro. Se protegió la vista con un brazo y se removió un poco en la cama, lo que le permitió darse cuenta de varias cosas. La primera: Tenía el más fuerte dolor de cabeza que jamás había sentido, le pesaban los ojos, le palpitaba la cien y sentía la lengua reseca, tenía mucha sed. Y segundo le dolía el cuerpo, específicamente la zona de la cintura, para ser detallistas le dolía el trasero y eso solo significaba una cosa.

Un miedo intenso lo atenazó cuando cayó en cuenta de donde se encontraba, reconocía el sitio pues muchas veces había estado en las habitaciones de tal lugar pero el hecho de no recordar cómo o porque había terminado allí, desnudo, con resaca y el cuerpo adolorido por el sexo, le aterraba.
Lo último que recordaba era haberse encontrado con la mirada de Kim SungGyu lo que lo llevó a beber y beber con más ganas,  se había embriagado eso estaba claro pero ¿cómo había terminado allí?  

Con esfuerzo se sentó en la cama, ignorando el dolor de su parte baja mientras escaneaba con dificultad la habitación. Solo su ropa estaba regada por el suelo, sirviendo de evidencia a lo sucedido la noche anterior, las sábanas de la cama estaban casi destrozadas y sucias, al parecer la sesión de sexo había sido algo salvaje. 

La siguiente incógnita que quiso responder fue ¿Con quién?... Con quien se había terminado acostando la noche anterior, ¿Acaso había sido SungGyu? Después de todo el mayor estaba en el mismo lugar que él pero por más que intentaba recordar solo imágenes borrosas le llegaban, ninguna era de nadie y algo le decía que si su amante hubiera sido SungGyu él lo recordaría mucho mejor. Esta conclusión tan solo lo aterró más. 

Desde el baño se oyó como la cadena del retrete era bajada. WooHyun brincó y se tapó lo mejor que pudo con las sábanas, aguantando la respiración y rezando mentalmente para que Kim SungGyu fuera quien saliera del baño, pero la vida lo odiaba. 

        –Hey…despertaste– La suave y ronca voz de un joven de cabello castaño y atractivo rostro angular lo saludó desde la puerta del baño. Quien había sido su amante se terminaba de acomodar la corbata que llevaba puesta. WooHyun reconocía a aquel chico, no de la noche pasada, sino de un día más hacia el pasado, la partida de póker, el jugador que había quedado de segundo…uno de los amigos de SungGyu. 

“WooHyun, en el infierno hay una hoguera precalentada para ti” 

        –Quita esa cara– le habló el otro mostrándose divertido –Entiendo que no recuerdes…anoche estabas totalmente ebrio, nunca había visto a alguien en tal estado– le comentó ahora recogiendo su billetera y un reloj de uno de los muebles cercanos a la puerta –Aunque me entristece un poco que no recuerdes nada de la buena noche que pasamos– 

WooHyun balbuceó pero nada en concreto salió pues su mente parecía haberse aclarado un poco y recuerdos algo más claros le llegaron. Él y el otro besándose y tocándose mientras se desnudaban. El otro sobre él, penetrándolo. Él gimiendo… 

       –Fue una buena noche…– Comentó no queriendo que el otro se fuera triste u ofendido. Su interlocutor soltó una suave carcajada. 

        Me alegra que pienses eso…ya debo irme, tengo que calmar a alguien que quedó molesto conmigo por haberlo dejado sin trasporte anoche– 

        – ¡Espera!– Lo detuvo WooHyun cuando cayó en la cuenta de que no sabía si quiera el nombre de quien le había dado tan satisfactoria noche. –… ¿Cómo te llamas?– El aludido sonrió ampliamente haciendo que él también sonriera, aquella sonrisa le cambiaba el rostro al otro. Su compañero se le acercó, se inclinó un poco sobre él y depositó un corto pero intenso beso en sus labios. 

       Puedes decirme Hoya…–  Tres segundos después WooHyun quedó allí solo, luchando con la ola de pensamientos que atacaba su mente. Se había acostado con otro hombre y aparte este era amigo del que amaba. 

WooHyun estaba tan jodido…


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Cuando hay mucho silencio en un sitio que normalmente está alborotado, es necesario que alguien se preocupe y averigüe que sucede porque seguramente no es nada bueno. Cuando el hombre que comandaba aquel lugar notó que sus súbditos estaban muy callados, frunció el ceño y entre molesto e intrigado los interrogó pero nada en concreto salió de estos por lo que se dispuso a llamar a su jefe para informarle del extraño ambiente que reinaba en el sitio. 

Tres veces intento establecer contacto por teléfono pero no lo logró, aquello despertó sus alarmas, el jefe siempre respondía. Mientras se dirigía de nuevo a donde estaban la mayoría de sus empleados reunidos, el sonido de un motor se escuchó desde afuera e invadió por completo aquel galpón de unos 30 metros cuadrados repleto de autos, armas, químicos, cajas y laboratorios para sintetizar drogas.
La expectativa invadió a todos y cada uno de los que allí estaban mientras se oía gracias al eco como el auto se detenía y apagaba el motor. Segundos después un hombre de estatura promedio, no muy mayor y con una severa expresión, entró en el galpón seguido de tres guardaespaldas que aterraban a cualquiera. El líder de aquel laboratorio al ver a su jefe fue a saludarlo sin dudar. 

        – ¡Señor! Intenté comunicarme hace poco con usted…pero ya venía hacia acá me imagino, es una grata sorpresa tenerlo aquí…los muchachos…– 

        – ¿Puedes callarte?– Fueron solo dos palabras dichas con el tono perfecto para dejar de nuevo todo el lugar en silencio. 

El jefe de todos aquellos que allí estaban, tenía un aura oscura aquel día que producía inevitables nervios en el estómago. Algo había pasado y alguno o todos pagarían. 

El hombre dueño de todo recorrió con la mirada los rostros de todos lo que trabajaban para él, hasta que al final miró al encargado del laboratorio, su mirada era fría, terrorífica. 

        – Hace una hora recibí una llamada…era del hombre que tenemos en la policía, adivina lo que me dijo– No hubo respuesta a ese requerimiento – ¿No adivinas?...Me dijo que un comando estaba en camino hacia acá, y en estos momentos deben estar a unos dos kilómetros de distancia– La tensión se expandió por los presentes y muchos se miraron confundidos, queriendo huir y preguntándose porque el jefe había ido hasta allá cuando existía el peligro de que los apresaran. –Quiero que recojan documentos y los discos duros de las computadoras, lárguense de aquí y si se dejan atrapar me encargaré de que mueran antes de que logren abrir la boca– No fue necesaria una orden más contundente para que todos se pusieran manos a la obra, metiendo papeles importantes en cajas, y destapando computadoras para extraerles las memorias, el que antes había sido un callado galpón se había llenado de ruido. Pero el encargado del sitio no se movía, la mirada de su jefe no se despegaba de él. – ahora deseo que me digas… ¿Cómo se enteró la policía de este sitio?– La boca del aterrado hombre se abrió un poco pero solo balbuceó – ¿No será que algo se te escapó el día que te interrogaron?– La máscara del más grande terror se apoderó del rostro del pobre hombre que de inmediato empezó a negar aquello una y otra vez, con desespero e histeria. 

Nam SooHyuk se hartó de aquella patética escena, sacó su revólver y con un certero disparó calló para siempre a su ex–empleado. Con un par de disparos más se aseguró que más nunca vería vivo a aquel hombre. Los demás a pesar de lo que había sucedido sabían que no podían hacer comentarios y debían irse lo antes posible de allí. El señor Nam dio media vuelta y caminó hacia su coche seguido de los guardaespaldas que nunca lo dejaban solo. Mientras el costoso automóvil se ponía en movimiento marcó el número de otro de sus socios en aquel negocio que iba totalmente contra la ley.

        –Necesito que averigües quien nos traicionó…al perder este laboratorio perdimos un 35% de todo…eso es inaceptable– Dijo apenas tuvo respuesta del otro lado de la línea. 

        – Creí que ya sabias quien había sido… ¿Qué pasa con Kang? ¿No había sido él?– 

        – De Kang me encargué porque era un estorbo pero era demasiado cobarde como para atreverse a traicionarnos y regresar…no fue él y quien fue debe pagar así que averigua bien, y no lo mates…me encargaré yo…lo mataré con mis propias manos…–

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     WooHyun llevaba una semana dándose golpes de cabeza, pensando y pensado. En un momentos sentía que había cometido el peor error de la vida al acostarse con Hoya, pero en otros pensaba en que no había hecho nada malo después de todo él era soltero y era libre de hacer lo que quisiera. Sin embargo, el primer pensamiento ganó sobre el otro y cuando cayó en la cuenta de que ingresaba por el portón de la mansión de Kim SungGyu, se maldijo de todas las formas que sabía que se podía maldecir. Antes de bajar del auto pensó en lo poco que le había gustado estar una semana sin encontrarse con SungGyu. Se suponía que se debían encontrar el lunes, pero cuando llegó a la oficina del mayor ese día, le indicaron que este se había ido de viaje de negocios a América y que volvería después de seis días. WooHyun había pasado la peor semana de su vida. 

        –Hola hyung– Saludó al sorprendido guardaespaldas cuando este le abrió la puerta de la mansión    Tiempo sin vernos… ¿Cómo estuvo América?– Había un ambiente incomodo envolviéndolos.
          –Lleno de comida chatarra…SungGyu está en el despacho– El menor asintió y lentamente, sintiéndose como una niño que acaba de hacer algo malo y va a enfrentarse al regaño de su madre, caminó hacia el conocido despacho del mayor. Tomó manilla de la puerta con cautela, lentamente la bajó y abrió la puerta lo suficiente para poder entrar en el lugar. 

SungGyu se encontraba sentado detrás de su escritorio, se mantenía concentrado leyendo unos papeles. El mayor no levantó la vista seguramente creyendo que era su guardaespaldas o una sirvienta quien había entrado, pero después de que se cerró la puerta y nadie hablaba por fin miró hacia el frente y se encontró con un nervioso WooHyun quien lentamente hizo camino hacia el otro. Ninguno de los dos habló por un lapso de unos dos minutos pero SungGyu rompió silencio luego de este tiempo. 

        –¿Qué haces aquí?–
        –¿No crees que fue de mal gusto dejar embarcado a un socio? ¿No va eso contra los principios de los negocios?– Habló inmediatamente después WooHyun
         –Peor es responder con una pregunta, aparte creí que quizás estarías ocupado o muy cansado– WooHyun frunció el ceño ante este comentario, ¿Cansado u ocupado con qué?
        –Siempre dices que no tengo nada que hacer, así que no te creo que esa sea la razón–
        –Está bien no la es, sencillamente no me dio la gana verte y me salió algo más importante así que fui… ¿Feliz?–
        –No realmente, pudiste haberme ahorrado el viaje hasta tu horrible empresa–
        –Nadie te obligó a ir, ¿te molesta tanto porque te saqué de la cama? Estoy seguro que no te costó nada volver a meterte con el mismo o con otro– Aquel comentario descolocó al menor quien por primera vez se quedó sin palabras.
        –¿ah?–
        –¿Howon no te dio su número’…que mal de su parte, yo lo tengo si lo deseas…te largas de aquí y lo llamas para que puedas echar un polvo con él y te quites el humor tan molesto que cargas hoy–
“Se enteró…Hoya le dijo, SungGyu lo sabe todo” Pensó con terror WooHyun, se había acostado con el amigo de SungGyu y este se había enterado. Luego de la impresión del principio, fue que se dio cuenta de algo muy interesante. Kim SungGyu parecía molesto ante este hecho, más que molesto, se mostraba…celoso
        –…Estaba ebrio, prácticamente ni me acuerdo– “¿¡Por qué estás dando explicaciones!?”  Se recriminaba internamente sin embargo no podía controlarse –No puedo ni decir cómo fue porque no logro recordar nada en concreto, no fue nada– WooHyun quiso echarse a llorar, había dado explicación al otro como si este fuera algo suyo y ahora le dedicaba una fría mirada, supo que vendría algo que no le gustaría.
        –¿Qué te hace pensar que me importa si fue o no algo para ti?– El menor de los dos sintió como si le clavaran algo en el pecho. –Si es por mi sin problemas te digo hasta la dirección de él para que vayas…me da igual a quien le abres las piernas como una puta, eso eres y no me sorprende que hayas hecho eso…lo que me sorprende es que no lo hicieras sobrio– SungGyu se puso de pie dejando los papeles que tenía en la mano sobre el escritorio. –No sé qué ideas te pudiste haber hecho pero si dices que con Howon no fue nada te indico que lo de nosotros es simple sexo, un muy buen sexo cierto, pero solo eso, me importa poco con quien más te acuestas…solo intenta no enfermarte– Coronó su discurso de porquerías el mayor, aplastando el orgullo, los sentimientos y la poca confianza que le podía quedar a WooHyun. Tranquilamente se servía un trago mientras el menor estaba de pie mirando hacia ninguna parte en específico, paralizado e intentado controlar el dolor que sentía en el pecho.
        –Si es solo sexo entonces ¿por qué no me has buscado los días que llevas acá? – Preguntó por fin el pelinegro, sintiendo como el dolor se convertía en rabia.
SungGyu rió secamente  – Por favor WooHyun no te creas…–
        –Si es tan solo sexo ¿Por qué no me has pegado contra una pared para follarme?– WooHyun no dejó hablar al otro y se le acercó peligrosamente, fulminándolo con la mirada –Si es solo sexo entonces ¿Qué mierdas haces que no tenemos sexo aquí, ahora, rudo y sin descanso?– El mayor miraba fijamente al otro pero nada aplacaba esa rabia que el pelinegro sentía –¿ah? Si soy tan puta como crees ¿Qué haces, imbécil, que no me aprovechas?...recuerda que soy fácil para abrir las piernas– 

Horas después WooHyun no sabía si arrepentirse o alegrarse de haber usado esas palabras.


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        –¿Qué hay en ellas?– Preguntó WooHyun mirando fijamente las maletas que eran guardadas en el coche que lo esperaba. El guardaespaldas que estaba junto a él, al cual no conocía, no le respondió, tan solo le señaló el coche pidiéndole de forma educada que ingresara. Sencillamente fantástico, estaba siendo “secuestrado” por la gente de Kim SungGyu, aquello era sencillamente fantástico. En el costoso coche solo iba él y cuando salieron de Seúl sus dudas aumentaron, envió muchos mensajes al mayor pero ninguno fue contestado, maldijo al hombre que le había dejado el cuerpo adolorido, cansado y marcado en múltiples lugares. Luego de la fuerte discusión y de las provocaciones de WooHyun, SungGyu había cumplido y lo había poseído múltiples veces, en varias posiciones, en distintos lugares, un total de 20 veces en tres días, WooHyun las había contado, se sentía agotado pero aun así sentía que siempre tenía energías para cuando el mayor lo requiriera, en el fondo se odiaba por ser tan fácil. 

Dos horas duró el viaje pero luego de la primera media hora, ya WooHyun sabía que iba hacia Incheon, exactamente hacia el aeropuerto internacional, para su sorpresa el coche entró directamente a la zona de las pistas y se detuvo frente a un jet, por supuesto, Kim SungGyu era dueño de un jet privado. 

Sin saber si quería subirse, lo hizo, como era de esperar ya el mayor estaba adentro acomodado y bebiendo lo que parecía ser té. 

        –¿tuvieron que despertarte?– Fue lo primero que preguntó SungGyu, el menor negó mientras tomaba asiento frente al otro en las mullidas butacas de cuero.
        –Ya me había levantado pero si tengo algo de hambre– La noche anterior habían tenido sexo múltiples veces y la última WooHyun había sido el que más fuerza había usado pues se había antojado de estar sobre el otro mientras era penetrado. Aproximadamente a las cuatro y media de la mañana se había quedado dormido, se despertó a las dos de la tarde y a las dos y media lo vinieron a buscar, así que comer no había podido, apenas se había podido duchar. 

SungGyu comprendió poco sorprendido, y le extendió el menú que tenían disponible.
        –El viaje no es largo pero si deseas comer algo aquí puedes hacerlo…pronto vamos a despegar, mientras aprovecha y elige– El menor tomó el menú y lo ojeo relamiéndose los labios.
        –¿A dónde vamos?–
        –Tokio…–




WooHyun se apoyó del ventanal y miró la bien iluminada y viva ciudad de Tokio, le gustaba esa ciudad, nunca dormía y siempre encontrabas algo con que entretenerte, había estudiado japonés por tres años por lo que estar allí significaba casi estar en una segunda casa. Se giró cuando escuchó la puerta de la suite cerrarse, era una amplia habitación llena de lujos y tecnología, parecía un pequeño apartamento, contaba con dos camas sin embargo aquel requerimiento solo había sido hecho para evitar comentarios.

        –¿Ahora si me dirás porque me trajiste?– Preguntó al otro quien revisaba la pequeña nevera. –Si son negocios ¿por qué trajiste el placer?– Bromeó aceptando la gaseosa que le ofrecía el otro.
        –Prefiero traerte lo estuve pensando y no quiero acostarme con alguien que sea tan promiscuo…me importa mi salud–
Era impresionante la habilidad que tenía Kim SungGyu para arruinar el momento.
–Ya veo…bueno entonces déjame ir a ducharme para quitarme los gérmenes que te pueden enfermar– 
Claramente molesto, dejó la gaseosa en alguna parte y se encerró en la habitación más cercana. Aguantó las ganas de llorar mientras se mantenía recostado de la puerta. Dolía, realmente dolía que todo fuera así. Que él estuviera tan enamorado y que el otro tan solo pensara en sexo, le hería el orgullo saber que en gran parte era su culpa, pero lo que más lo lastimaba era saber que por más que el otro le hiciera para el sería imposible alejarse, casi moría en esa semana.
–WooHyun– Saltó sobresaltado y su ingenuo corazón tomó un poco de esperanza, quizás el otro venía a disculparse, quizás…–Tengo que ir a una reunión…si quieres descansa el resto del día…mañana si te necesitaré– las esperanza se esfumaron con la misma rapidez que se llegaron. Al oír la puerta principal de la suite cerrarse, no aguantó más y de nuevo lloró herido por el amor que nunca le sería correspondido.




 Cuando por fin WooHyun se metió en la tina ya habían pasado unas horas desde que el mayor se había ido, había quedado mucho tiempo llorando y tratando de calmarse, diciéndose una y otra vez que era patético y que nada hacía sufriendo cual mártir. El agua caliente y con sales naturales de la tina lo relajó mucho, le liberó la mente de malos pensamientos y le ayudó a planear como haría el resto de aquel viaje que según tenía entendido tan solo debía durar 3 días. Si se decía de forma sencilla sonaba fantástico, 3 días con SungGyu en Tokio, pero no lo era, acababan de llegar y ya había llorado la primera vez. Se hundió en el agua por unos segundos, hasta que sintió la incómoda presión en el pecho, emergió y apenas hacerlo notó a alguien en la puerta, era SungGyu. 

        –No sabía que tardabas tanto en ducharte– WooHyun se puso irremediablemente nervioso, tenía los ojos muy hinchados de tanto llorar y aparte no debería haber sido encontrado allí. 
        –Me quedé dormido…todavía sigo cansado– Fue lo que se le ocurrió responder, sin embargo no pudo saber si había funcionado pues la expresión de SungGyu era difícil de descifrar ¿le había creído?
        –¿Justo ahora estas muy cansado?–  WooHyun cayó en la cuenta de la situación, estaba desnudo metido en la tina del baño de una lujosa suite de un hotel en Tokio, en compañía de Kim SungGyu, claramente no estaba cansado. Con el alma en la garganta, incapaz de hablar, negó con la cabeza sintiendo su cuerpo calentarse internamente por la anticipación a lo que sabía que sucedería a continuación. –Ya veo…– Fue la respuesta del mayor que sin perder mucho tiempo terminó de entrar en el baño mientras se soltaba la corbata, para luego soltar botón por botón la fina camisa azul que llevaba puesta. Después de quitarse todas las prendas de la parte superior de su cuerpo siguió con el otro extremo, hasta que estuvo desnudo totalmente y bajo la atenta mirada de WooHyun, se metió junto a él en la tina, removiendo el agua y los deseos del menor que al apenas tenerlo allí, lo tomó de las manos y lo jaló hacia él, con las piernas le rodeó la cintura y lo apresó de forma indecente manteniendo sus intimidades en contacto. Aquel era el tipo de insinuaciones que Woohyun siempre  usaba con el otro y siempre funcionaban. 

Como era de esperarse SungGyu no se hizo de rogar y apenas estuvo lo suficientemente cerca, se fundió en un intenso y algo desesperado beso con el otro. Un beso húmedo y pícaro pero de alguna forma cariñoso, pues no se sentía violencia, no había rabia a pesar de que hacía solo unos treinta minutos antes todavía WooHyun golpeaba almohadas y lloraba por culpa del hombre que en ese momento comenzaba a rozar sus caderas creando una fantástica fricción que lo hizo gemir por primera vez en la noche. 

Dejándose llevar por todo lo que sentía, el menor besó al otro con dedicación y cariño, inconscientemente estaba poniendo todos sus sentimientos en aquel momento, era cariñoso y apasionado. Pudo notar la leve confusión del otro pero no permitió que esto lo doblegara y siguió entregándose, besando, acariciando y moviendo a la par su cadera haciendo que ambas hombrías se pusieran a cada movimiento más duras y erectas. El baño estaba invadido por el sonido de los besos, el agua moviéndose, salpicando y los gemidos que soltaban de vez en cuando. 

WooHyun tembló de placer cuando el mayor volvió a tomar el control y empezó a besarlo desde el lóbulo de su oreja hasta sus tetillas las cuales mordió y lamió haciendo al pelinegro arquearse y gemir. 

–SungGyu …– gimió el menor al tiempo que acariciaba cada parte del cuerpo ajeno que tenía al alcance.
–Gime así de nuevo y te penetro ya mismo– le susurró con voz ronca el otro quien sintió un fuerte escalofrío recorrerlo por completo.
–SungGyu– volvió a gemir el pelinegro acomodándose bien contra el otro asegurandose de que su cadera quedara sobre la ajena. SungGyu lo besó con pasión al tiempo que se ubicaba y de una sola vez lo penetraba arrancándole un ahogado pero fuerte gemido. WooHyun no lo dejó decidir si moverse o no, empezó a moverse el mismo subiendo y bajando la cadera hasta que el otro se unió en la acción y el sonido de sus cuerpos chocando bajo el agua se unió al de los gemidos que rebotaban de las paredes del baño. Al mismo tiempo apretaron el agarre que tenían para mantenerse juntos mientras aceleraban los movimientos que les producían placer. Podían hacerlo centenares de veces pero siempre  por alguna razón, cada vez era distinta a la otra. Nunca lo habían hecho en una tina, ni tampoco en otro país.

 En el fondo de su mente, mientras su cuerpo gozaba gracias al placer, WooHyun pensaba en que, aparte de estar en un lujoso hotel de Tokio, juntos teniendo relaciones en una tina de mármol, todo sería perfecto si el mayor sintiera hacia él aunque fuera el más pequeño vestigio de amor.

CONTINUARÁ…


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NOTAS DE AUTORA:
Pido disculpas por el largo tiempo sin actualizar, mi vida tuvo un cambio y me tuve que adaptar, lo logré y estoy regresando. Como se darán cuenta, la historia esta llegando a su punto "candente" espero que sigan interesados :DD 
De nuevo perdón por la larga espera, espero que les haya gustado este capítulo, nos leemos en el próximo!!! 

X.O.X.O
Osa.

1 comentarios:

  1. Why!?!?! e_e WooHyun bebé, don't cry and let me hug you *le hugs*. En serio estoy que lloro con él, ese amor no correspondido, la frialdad de SungGyu, es demasiado, demasiado he dicho! Y bueno si, se acostó con su mejor amigo pero, SunGyu no puede aceptar el hecho de que el estaba bastante borracho como excusa? Ah? No puede? *Se alteró la mujer*

    Uff, necesito calmarme, en serio XD

    Continuando, mujer estuvo bunisimo! Gracias por la escena en el baño, te quedó perfecta *cejas, cejas*, en realidad me gusta mucho leer ese tipo de situaciones en ese tipo de escenarios, Dios, a veces me paso de pervertida jajajaja pero creo que ese ya esta sobre entendido.

    Please, por favor la desesperación ya está creciendo mucho, la manera en la que SooHyuk mató al tipo MIERDA!!! *Más sangre, más sangre \0/* ese lado mio que ama la violencia está entrando un poco en su pequeño paraíso, con tal de que no me maltrates físicamente a alguno de mis favoritos todo bien, porque sé que amas darles dolor emocional, que se traslada a esta que está aquí leyendo el capitulo ::>_<::

    Bueno, la espera valió mucho la pena, pero solo espero que la próxima espera no sea tan larga *lo dice en una esquina de su cuarto, como dándose apoyo moral* mira que esta historia está muy buena y eso de que está llegando a su parte más "candente" me dejó medio, bueno asi ⇨ jsbdbalandbwisns.

    Espero que actualices pronto Panda, mira que el club de fans necesita más material para poder fangirlear XD jajajaja. Hasta aquí llego yo, esperando mas escenas 1313, sangre y preparandome para el dolor emocional *vuelve a su esquina*

    Espero leerte pronto Panda Alexandra! ♥ :*
    Your #1 fan, forever!

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