lunes, 9 de septiembre de 2013

우리의 얼룩-Our Stains- Capítulo XXII

Capítulo XXII - No hay peor ciego, que quien no quiere ver




Cuando SungJong miró el reloj de nuevo cayó en la cuenta de que llevaba más de medio día en compañía de Kim MyungSoo, o L, como se hacía llamar el artista. 

Luego de fatídicos intentos de comunicarse con su primo y de casi gastar la batería de su celular, un mensaje del artista le había llegado y luego de una larga lista de indirectas, insultos y rechazos, SungJong había terminado encontrándose con el cantante. 

Habían ido de compras juntos pues el mayor necesitaba algo y él terminó también gastando un poco de dinero, el mediodía les había llegado y almorzaron en un restaurante de comida rápida pues el otro se encontraba en una especie de rebelión y le daba igual que su comeback estuviera a pocos días.
Para sorpresa de ambos, la conversación había surgido con mucha naturalidad, entre gustos e historias de la infancia se habían conocido un poco más, siempre evitando detalles que pudieran bajar los ánimos de la conversación, MyungSoo no nombraba a su familia y SungJong no nombraba a su padre, todo funcionaba porque ninguno de los dos hacía preguntas imprudentes o delicadas.
-Es tarde- Dijo SungJong antes de ponerse de pie, estaban sentados en la banca de un parque y acababan de comer helado –Mañana debo trabajar y tú me imagino que también-
MyungSoo se puso de pie y se estiró un poco. 

-Sí, debo hacerlo, pero realmente no quiero- El menor bufó pero sonrió ante el cinismo del mayor.

-Pero debes hacerlo…yo me voy, no quiero que mi hermana se preocupe…- Aquel momento siempre era el más incómodo, ninguno de los dos tenía ni idea de cómo despedirse, no se consideraban amigos, y una vez MyungSoo había dado a entender que quería conquistar al menor pero aquello había sido interpretado como una broma, por esto siempre que debían decir adiós no sabían cómo hacerlo y SungJong optaba por la despedida formal típica de la cultura coreana. 

Realizó una venia sonriendo tímido. –Hasta luego- Dio media vuelta empezando a caminar pero no había dado dos pasos cuando la voz del otro le hizo detenerse. Se giró luego de oír el llamado y miró confundido a L que lo alcanzaba. 

-Te acompaño…hasta que tomes el autobús- SungJong no supo si había visto bien o si su mente le había hecho tener una ilusión, pero en la expresión ajena detectó timidez, una muy linda y encantadora timidez. Dudoso pero incapaz de negarse, aceptó y juntos empezaron a caminar hacia la esquina de la cuadra. 

-Me da miedo que seas amable…- Cuando no  sabía que decir o cómo comportarse siempre usaba la carta “Odio a Kim MyungSoo” y de diez frases que le decía, ocho eran despectivas o irónicas. Al final del día se descubría sintiéndose mal por eso, pero comportarse así le daba un poco de confianza, y la confusión que lo atacaba cuando el mayor le dedicaba una sonrisa o era amable, no era tan importante. Sin embargo aquella estrategia no le funcionó en ese instante.

-Soy aterrador, ¿cierto?- MyungSoo se mostraba ahora relajado y bromista. –Tranquilo, no muerdo- Aquella palabras hicieron al menor sonrojarse, agradeció las bajas temperaturas que le permitirían encontrar pretexto si el otro se daba cuenta. 

-Si mordieras me demostrarías que eres un animal…un bruto- Habían llegado a la esquina pero el autobús no estaba allí. Se detuvieron bajo la parada. 

-En estos días que nos hemos visto…- MyungSoo lo miró a los ojos logrando que de inmediato SungJong se pusiera nervioso. -¿te he parecido que soy un bruto?- 

“No”
“Eres más amable de lo que aparentas”
“Finges…finges ser egoísta y mezquino”
“Pero eres dulce y preocupado…amable y tímido” 

-No  puedo dar una respuesta a eso, no nos hemos visto lo suficiente…- Fue lo que respondió ignorando todos los pensamientos que le llenaban la cabeza. 

-¿Eso significa que nos podremos ver más? … ¿Saldremos de nuevo?- 

“Demonios” 

El menor se mordió el labio, no sabía que decir, se había puesto la soga al cuello y ahora solo le quedaba colgar y ahorcarse. 

-No hagas eso…- 

SungJong miró al otro confundido -¿Qué?- Preguntó inocente, tardó varios segundos en notar que el mayor tenía la mirada en sus labios que debían encontrarse rojos en ese momento. Su rostro se sonrojó más y quiso correr cuando la oscura mirada del cantante se encontró con la suya. Todo lo demás pasó a segundo plano, no escuchó ni sintió nada, incluso el frío se le había quitado, todo lo que importaba eran él y el mayor, quien lentamente y sin apartar la mirada de sus ojos, se acercó, acortando distancia y amenazando con llevar las cosas a un nivel distinto. SungJong no reaccionaba, por alguna razón no se apartaba, tan solo permanecía allí viendo como poco a poco el rostro ajeno quedaba muy cerca del suyo. 

Ambos cerraron los ojos al mismo tiempo listos para lo que vendría  y el claxon del autobús rompió en pedazos la magia.

SungJong fue el primero en apartarse con los ojos abiertos como platos y en el fondo, muy en el fondo maldiciendo al autobús y a su conductor, él quería ese beso pero no estaba dispuesto a admitirlo nunca. La mirada de MyungSoo expresaba decepción, pero el menor no era lo suficientemente valiente para enfrentar aquello. 

-Adiós…- Como protagonista de drama romántico corrió hacia el autobús y se subió a este tomando asiento del lado contrario de la acera para evitar mirar al mayor.
Había estado a punto de besarse con Kim MyungSoo. Con un hombre. Con el hombre que se suponía odiaba…

¿Realmente odiaba a MyungSoo? 

“Llamame MyungSoo”
“No deberías caminar de noche por la calle, te puede pasar algo”
“¿Ya almorzaste? ¿Quieres almorzar conmigo?” 


No, no lo odiaba, quizás odiaba a L, al artista autosuficiente y prepotente, a la imagen pública que se vendía en presentaciones de canciones de amor para adolescentes, pero no odiaba a MyungSoo, al joven amable, gracioso, cálido y misterioso que había logrado conocer en aquellos pocos días.
El detalle era que no solo no lo aborrecía, si no que había deseado recibir un beso suyo, y ahora no paraba de pensar en lo completamente atractivo que era el artista. 

Soltó un pequeño chillido y escondió el rostro entre las manos. ¿Qué pasaba? 

Respiró profundo y se obligó a pensar con cabeza fría. A él le gustaban las mujeres, ¿cierto? Su primera relación sentimental había sido con una chica de la escuela media, habían durado un par de meses, le gustaba la joven pero no sentía por ella nada demasiado especial. Luego a final de la preparatoria había tenido otra noviecita, sin embargo aquella relación había sido efímera y un completo fracaso, en total SungJong había dado tres besos, todos a mujeres, desde que se había empezado a desarrollar muchas veces lo habían molestado diciéndole “Cara de niña” o “Mariquita” pero él se había negado a aceptar aquello y se esforzaba en demostrar que era mucho más masculino que la mayoría. Pero allí estaba haciendo un repaso de su vida amorosa y de sus inclinaciones sexuales mientras la otra parte de su mente se encontraba todavía perdida en el momento que se había dado minutos atrás. 

Había estado a punto de besarse con MyungSoo. 

Y lo peor era que lo había deseado, había realmente querido eses beso que por culpa del trasporte que lo llevaba a casa, no se habían dado.

Lo había querido…

Y lo seguía queriendo. 







Subió las escaleras del edificio sin ganas. El ascensor estaba descompuesto y aparte seguía martirizándose con lo sucedido, o casi sucedido con MyungSoo. Soltó un suspiro largo cuando estaba a punto de llegar al piso donde vivía y al pisar el primer escalón del último tramo y mirar hacia arriba se quedó paralizado. 

-WooHyun...- De todo lo que esperaba encontrarse, nunca imaginó que sería su primo. ¿Nam WooHyun de noche en un lugar distinto que no fuera un club? Imposible. 

El mayor de los dos estaba sentado al final de las escaleras, alzó la cabeza, pues la había tenido apoyada en los brazos, e hizo un intento de sonreír. SungJong vio ojeras bajo los ojos del otro y automáticamente se preocupó. Lo primero que le vino a la cabeza fue que ya su primo había encontrado problemas en su libertina vida, quizás estaba enfermo o se había acostado con la mujer equivocada. 

-¿Qué haces aquí? Te ves horrible- Dijo mientras terminaba de subir y sacaba las llaves del bolsillo de su abrigo. Su primo se puso de pie y caminó a su lado hacia la puerta del departamento.
-Lo sé…no he dormido bien en dos días…- SungJong no encontró nada extraño en esa respuesta pero supo que algo debía tener. 

-¿Dónde has estado?...he intentado comunicarme contigo y no he podido… - WooHyun asintió. Ambos entraron al hogar del otro que se encontraba a oscuras, al parecer estaban solos.

-Salí de la ciudad y no me llevé el cargador del celular- Explicó el mayor mientras cerraba la puerta, se quitó los zapatos y siguió al más joven hacia la sala, donde dejó su cuerpo caer en el sofá. 

-¿Viajaste?- Era raro cuando el otro viajaba, era raro cuando lo hacía y no avisaba, aparte Seúl era el epicentro de su vida por lo que casi nunca salía de ella. -¿A dónde?- 

WooHyun suspiró y se pasó la mano por la cara para luego soltar un largo bostezo.
-Jeolla…- SungJong había esperado oír “Incheon” “Busan” o “Daegu” pero no Jeolla. Esta ciudad en comparación con las otras no tenía nada de especial.  

-¿A qué?- Se sentó junto al otro en el sofá, ahora más confundido que preocupado. WooHyun se tomó su tiempo para volver a hablar, parecía estar ordenando las ideas. Luego de un par de minutos tomó aire y empezó a contar. SungJong lo dejó. 

-El fin de semana cuando salía del centro comercial, me encontré con SungGyu… ¿Lo recuerdas?- El menor asintió tratando, sin éxito, de reprimir la expresión de asco –Iba de viaje, iba solo, sin guardaespaldas y vestido como una persona normal…me invitó a ir con él, dije que si…fuimos a Jeolla, a visitar a su madre…- Allí de detuvo y SungJong pudo procesar lentamente. 

-¿Acaso son novios ahora?- Fue lo primero que se le ocurrió preguntar y pudo ver en la expresión del mayor que había cometido un feo error. –Perdón…es que, entiéndeme, ¿por qué te llevó a ver a su madre?- 

-No me llevó a ver a su madre…quiero decir- WooHyun respiró profundo para calmarse y poder explicar –No era su plan inicial fue algo de último momento…creo que pretendía que lográramos tener un momento íntimo y como no podía cancelar su viaje pues me llevó con él- El menor detectó un deje de tristeza en el tono del otro, frunció el ceño tanto por la intriga como por el asco. ¿Qué persona lleva a su amante a la casa de su madre para tener sexo? 

-¿Y lo hicieron?- Preguntó con precaución, ignorando que estaba siendo hipócrita al juzgar al otro.
Para su sorpresa, WooHyun negó. 

-Si quiera nos besamos…- SungJong pudo ver que su primo estaba sensible, triste, y que luchaba por no romper a llorar. 

-WooHyun… ¿Qué pasó?- La siguiente pausa fue más larga y tortuosa, no se oía nada en el lugar, si quiera sus respiraciones. 

-SungJong…me enamoré, me enamoré de SungGyu- 

El menor se quedó callado, quieto, demasiado pasmado como para moverse. ¿Su primo enamorado de alguien? Aquello debía ser una broma. Pero las ojeras y la imagen de fragilidad que tenía en ese momento el mayor le decían que no, que aquello no era una broma. 

-Dime por favor que estás jugando- WooHyun soltó una seca risa y negó antes de volverse a pasar la mano por la cara. SungJong quiso vomitar. 

-Quisiera estar jugando…quisiera estar tomándote el pelo…créeme que es lo que más deseo- El mayor se mordió el labio y volvió a negar –Me enamoré y no sé cuándo…pero…es difícil de explicar, SungJong…tan solo te puedo decir que me vuelvo un saco de nervios cuando lo tengo cerca, mi corazón late como loco y quiero protegerlo y cuidarlo…quisiera borrar toda esa amargura y tristeza que tiene…quiero siempre verlo reír, quiero verlo feliz- El menor se mantuvo callado durante toda la sincera explicación, todavía no salía de su sorpresa, pero ya no estaba escéptico. Los húmedos ojos del otro había borrado toda duda. 

-Pero…ustedes…yo pensé que…era solo sexo- Pudo ver como sus palabras hirieron una a una al mayor quien lentamente volvió a negar. 

-Si…eso es, para él eso es…y al principio para mí también lo era…- WooHyun cerró los ojos para evitar ponerse a llorar y SungJong aprovechó para apartar la mirada. 

Era irónico, era tan completamente irónico y molesto que siempre las cosas fueran así, siempre en cualquier situación, hasta en las cosas más tontas en insignificantes, siempre WooHyun tenía las cosas antes que él. 

WooHyun se había pasado toda su corta vida de adulto yendo de cama en cama, revolcándose con cuanta mujer le apareciera, sin respetar los sentimientos de nadie, sin pararse a mirar o pensar con otra cabeza que no fuera la que tenía entre las piernas, y aun así estaba enamorado, si, de un hombre pero igual, sabía lo que era estar enamorado de alguien. 

Era tan molesto que siempre todo fuera así. Él siempre era el número dos en todo.
Para él, WooHyun se merecía estar enamorado de alguien como SungGyu, alguien que se le parecía tanto. Era lo mínimo que podía recibir después de todo, amar y no ser correspondido. Sin embargo no era suficiente consuelo para SungJong quien sencillamente no podía aceptar que su primo siempre le ganara en todo. Deseaba con todas sus fuerzas que el otro nunca encontrara felicidad en ese amor que sentía hacia SungGyu…






Sentado en la butaca que estaba la terraza de su departamento, planeaba lo que él y SungJong pondrían hacer la siguiente vez que se encontraran. Habían estado a punto de besarse y aquello le alegraba a sobre manera, sabía que si hubiera podido besar al otro en estos momentos estaría con la guitarra en mano cantando y tocando alegremente. Llevaba mucho tiempo sin sentirse así de contento, la sonrisa no abandonaba su rostro. 

Miró su celular que reposaba en una mesita cercana y pensó en escribir al otro, pero prefirió darle un poco de tiempo para que pensara en lo que había sucedido aquel día. Él por su parte estaba completamente convencido ya de que Lee SungJong le gustaba, le gustaba mucho y cuando pensaba en él, todo lo demás perdía importancia, tan solo deseaba poder compartir tiempo con el más joven, divertirse, charlar, comer juntos o sencillamente pasear. Maldecía a su cercano comeback, pero agradecía que el otro trabajara en uno de los canales, eso significaba que lo podría ver incluso en tiempos de trabajo. MyungSoo hubiera seguido pensando en SungJong si el sonido de su celular no le hubiera hecho volver de babia. Lo tomó rápido con la esperanza de que fuera SungJong pero el número de contacto que mostraba la pantalla era el de su abogado. Sus ánimos cayeron y sin ganas contestó. 

-¿Qué?- fue lo primero que dijo, realmente odiaba lidiar con aquel hombre.

-Llamo para avisarte que esta semana tendrán lugar tres audiencias, si las dos primeras salen bien la tercera será la del fallo. Logré mover influencias para agilizarlo todo- MyungSoo bufó con fastidio. 

-Ajá… ¿y?- La línea se quedó en silencio por unos segundos. 

-Debes asistir…a todas

-¿Todas? ¿Estás loco? Apenas puedo vivir con mi horario de trabajo…no  debe ser tan necesario que vaya- Realmente lo que menos le importaba a MyungSoo era su trabajo, su problema radicaba en que si asistía a las audiencias no podría ver a SungJong sino hasta la siguiente semana. 

-Es muy necesario, extremadamente necesario…aparte, hablé con tu mánager, todos tus horarios de esta semana son en la mañana, y las audiencias están programadas para la tarde…así que no habrá problema

“Claro que sí, idiota…las tardes las uso para ver a SungJong” 

-¿Qué pasa si no voy?- L pudo oír a su abogado bufar al otro lado de la línea. 

-Si no asistes a ninguna perderás el caso, y si faltas a una los jueces se verán indecisos y el fallo tardará, alargando el proceso…el resultado del caso sería indefinido…

MyungSoo se fastidió y sin pensarlo mucho decidió mandar todo eso al demonio, le daba igual el dinero, su abogado, los jueces y Lee SungYeol, todos esos se podían ir al trasto, y el escándalo de las fotos en algún momento iba a pasar. 

-Me importa una mierda el resultado del caso…- 

-¿¡Q-qué!?

-Sí, me da igual…más bien ¿sabes qué?, retira la demanda, págale a quien debas pagar pero ya…deja eso así…tendrás tus honorarios pero ya no te necesito- 

-¿¡Cómo puedes hacer eso!? Todo ha costado mucho, prácticamente tenemos el caso ganado…no pue...- 

-Si puedo y lo haré, retira la maldita demanda si quieres tener tu dinero y agradece que te voy a pagar, dejemos a esos malditos ser felices y ya…mañana quiero esa demanda fuera del sistema- Fue lo último que dijo antes de colgar rápidamente para no seguir oyendo los patéticos reclamos de su abogado. Dejó el celular donde estaba anteriormente y suspiró acomodándose una vez más en la butaca para poder seguir pensando en cómo SungJong y él podían divertirse juntos.




Apenas recibir la noticia de parte de su abogado, colgó la llamada y marcó otro número. Nuevas preguntas le surgieron mientras discaba los números, y la esperanza de que quizás no todo estuviera perdido crecía mientras oía el repicar de la línea. 

-¿Qué quieres SungYeol?...ya te dejé en paz, ¿no puedes hacer lo mismo?- Fue lo primero que oyó de parte de L. Sus renovadas esperanzas se cayeron como un castillo de naipes. 

-¿Por qué?... ¿Por qué quitaste la demanda?- Preguntó al tiempo que mentalmente rezaba por oír una respuesta satisfactoria. 

-Porque me aburrí y me cansé de tanto papeleo y audiencias…me molestan los jueces corruptos y odio a mi estúpido abogado- SungYeol se volvió a sentir vacío y demasiado destruido como para si quiera sentir más dolor –Aparte estoy cansado de verte la cara y realmente no quiero volver a hacerlo más nunca – Aquello había sido más que suficiente. 

-Entiendo…-

-No fue por ti SungYeol…no pienses cosas que no son…la demanda se acabó y lo que tú y yo teníamos también, acéptalo, la vida sigue…- La línea quedó en silencio y el tonó de llamada finalizada se oyó después. 

SungYeol mantuvo el celular contra su oreja, paralizado y demasiado acabado como para si quiera moverse mientras nuevas lágrimas brotaban de sus ojos y le humedecían las mejillas.

CONTINUARÁ…    

1 comentarios:

  1. HOLY WHAT!?! 0__0 OMG OMG por qué no dejaste que se besaran? Esto no es justo. Me cae mal ese autobús ahora -__-'

    Y SungJong no debería de estar así de celoso, no debería de desdaré eso a su primo, no es culpa de WooHyun el darse cuenta que estaba enamorado antes que él, no me parece justo que quiera que le pase eso π_π

    Y mierdas! Que MyungSoo quitara la demanda de verdad que me sorprendió, creí que iba a llegar hasta destruir a SungYeol, ya de por si el hombre está por el piso. Qué vas a hacer con él? Lo vas a hacer feliz más adelante, cierto? π_π

    Y de verdad que quiero saber que es lo que siente SungGyu, espero que eso esté en el próximo capitulo!!!

    En serio lo siento por no haberte comentando antes, ahorita soy un pequeño desastre de clases jeje, pero tranquila que siempre te comentaré ^^... por cierto amo el nuevo diseño del blog, está bellisimo!! Y ya quiero leer lo que escribirás de EXO *O*

    Como siempre amé el capitulo, ya quiero leer el siguiente, pero esta vez me avisas cuando lo publiques, eh? XD

    Hasta aquí la fan #1/ Presidenta ╰( ̄▽ ̄)╭ Bye panda!

    ResponderEliminar