Capítulo XIII - La fruta no cae lejos del árbol.
DongWoo volvía a estar molesto. Estaba muy molesto. Pasaba
las hojas de los documentos con fiereza y firmaba hundiendo el bolígrafo en los
folios casi abriéndoles agujeros. Su asistente personal lo miraba con miedo
pero por eso mismo no se atrevía a preguntar. Luego de diez minutos firmando
contratos y comunicaciones la joven salió del despacho dejándolo solo con
su rabia.
El rubio agradeció que Hoya estuviera en el club disfrutando
de su ociosa vida, en esos momentos no quería tener a nadie cerca. La sangre le
hervía de rabia al recordar lo que había ocurrido el fin de semana en la casa
de sus abuelos. El hecho de que lo hubieran amenazado de esa manera tan baja
obligándolo a hacer algo que iba a hacer de todos modos, lo llenaba de ira.
Sintió intenso odio hacia todos aquellos que estaban relacionados con el tráfico
de drogas, con todos esos corruptos que robaban, mataban e infringían la ley sin
importarle nada.
Bebió de su trago de whiskey escoses y pensó a toda máquina.
Podía hacer muchas cosas para vengarse pero no podía dejarse llevar por la
rabia pues terminaría cometiendo un error muy grande. Debía pensar con cabeza
fría y ser más inteligente que los que lo habían amenazado. Debía convertirse
en alguien confiable para ellos y luego podría hacerles una jugada en el
momento menos esperado.
Pidió por teléfono a su secretaria que nadie lo molestara y
dejando el trago sobre el escritorio se puso de pie y fue hasta la chimenea. Presionó
la pared y cuando la caja fuerte estuvo a la vista introdujo la clave de inmediato.
Tomó las carpetas que allí tenia y eligió una en especial. Regresó lo demás a
su lugar original y cerró la caja retirando la mano a tiempo.
Leía los papeles que tenía en sus manos mientras volvía al
escritorio. Eran pruebas comprometedoras, eran los papeles que Hoya había
encontrado por error. Sin embargo no eran lo suficientemente graves como para
hacer caer a nadie, pero en ese momento eran perfectas.
Esos documentos no debía tenerlos él, había un miembro del
cartel que era el encargado de llevar todos esos documentos, el contador, pero DongWoo se las había ingeniado para
hacerse con ellos sin que nadie supiera. Una buena paga a las personas indicadas
y todo estaba listo. Fue hasta el escáner y fue procesando cada folio, metió
todas las imágenes digitalizadas en un solo archivo y abrió el correo privado
que solo compartía con la policía. Encontrar un departamento no corrupto dentro
de la policía había sido una tarea difícil pero no imposible.
Enviando esos documentos mataría dos pájaros de un tiro. La
policía se pondría sobre los pasos de cada uno de los hombres que habían
firmado aquellos papeles, la mafia buscaría al culpable de la perdida de los
documentos y acusarían al contador que para DongWoo era un estorbo. Se
encargaría de ser él quien “descubriera” al hombre y de esa forma se haría con
la confianza del cartel.
Sonrió luego de repasar su plan mentalmente y sintiendo un
placer algo cruel envió los documentos a la policía. Aquello era el comienzo de
la venganza que había planeado desde que había visto a su amigo llorar.
WooHyun estaba tapado hasta arriba con la blanca sábana de
aquella amplia cama. Tenía los ojos cerrados con fuerza mientras mantenía el ceño fruncido. Mentalmente se estaba
reprendiendo. Lentamente se hizo un ovillo mientras seguía pensando.
Había sido demasiado débil…había caído sin si quiera
intentar resistirse. Si quiera había intentado hacerse el difícil.
Llevaba unos quince
minutos con los pies sumergidos en el agua de la piscina. La había descubierto
cuando envuelto en su rabia había caminado por los jardines sin fijarse mucho.
Allí estaba,
hipnotizado por las ondas que se hacían en el agua cuando movía los pies de un
lado a otro. Tenía la mente en blanco, ya no estaba molesto pero se sentía de
alguna manera triste.
No sintió los pasos
del otro cuando se le acercó pero a los segundos SungGyu estaba sentado a su
lado con las rodillas recogidas, sin meter los pies en el agua. Ninguno dijo
nada por los siguientes minutos, ambos miraban a puntos distintos perdidos en
sus propios mundos.
-Hay que trabajar…-
Fue el mayor quien rompió el silencio hablando con suavidad. WooHyun no se
inmutó, a él muy poco le importaba el trabajo, no tenía claro porque
sencillamente no se había ido de allí, se había quedado y era responsable de lo
que pasara pero no quería trabajar.
-¿Por qué vives solo?-
No lo pudo ver pero supo que el otro se había sorprendido ante su pregunta.
Sintió la mirada ajena sobre si y para su propia sorpresa esta no le afectó.
SungGyu no respondió
al instante, pareció pensar la respuesta con suma concentración hasta que por
fin su voz volvió a quebrar el extraño silencio.
-Mi padre murió…y mi
madre vive en otra ciudad…- El menor por fin quitó la mirada del agua y la
dirigió a los castaños ojos ajenos que lo devolvían la mirada con intensidad.
WooHyun tenía un gusto inmenso por esos pequeños ojos del otro.
-¿No tienes hermanos?-
La reacción del mayor extrañó a WooHyun que lo miró confundido cuando pareció
dudar en la respuesta antes de negar con la cabeza. –Este lugar es muy
grande…deberías pensar en tener una familia grande- Aquello fue más en broma y
así lo interpretó el otro quien soltó una seca carcajada y se quedó mirando el
agua de la piscina que todavía no se quedaba quieta.
-¿Crees que tengo
planes de casarme con alguien…? ¿Con una mujer?- WooHyun retiró la mirada de
nuevo mostrándose sumiso, estaba claro que el mayor era homosexual, lo acababa
de confirmar. No quiso tocar el tema de aquella extraña relación de sexo casual
y volvió al tema original.
-Yo perdí a mi madre-
Confesó el menor de nuevo mirando sus pies que se movían lentamente. Pudo ver
de reojo que el otro asentía. –Me atrevo a decir que murió de tristeza…-
-¿Tristeza?- El tono
usado por el otro era de confusión. WooHyun asintió.
-Su vida era
miserable…- Soltó un suspiro y miró de nuevo al otro. En los ojos ajenos había
comprensión, aquello le gustó. –La fruta no cae muy lejos del árbol ¿cierto?-
SungGyu sonrió pero no dijo nada. Se quedaron mirando en silencio por unos
segundos en que WooHyun no comprendió que era lo que pasaba bien en su mente
que había quedado totalmente apagada. Si el otro no hubiera retirado la mirada
él tampoco lo hubiera hecho. Pero a pesar de que más tarde se odiaría por
aquello, él había querido los besos, las caricias y cada sensación placentera
que se dieron después.
Primero fue allí, en
el borde de la piscina. Más tarde, sin preocuparse por vestirse bien subieron
por las escaleras entre torpes besos y juegos de dominancia hasta que llegaron
a la habitación del más alto, donde lo hicieron primero contra la pared, más
tarde y por último en la cama.
Pero a la mañana siguiente, WooHyun volvió a despertar solo.
Esa era la razón por la que había vuelto a sentir
remordimientos y odio hacia sí mismo por dejar que el mayor se aprovechara de
sus más bajos instintos. Kim SungGyu sabía perfectamente cómo hacerlo rendirse
antes de que el combate hubiera empezado.
WooHyun, protegido por las sabanas, indefenso y molesto se maldecía
por ser un irreparable joven adicto al sexo ignorando totalmente que aquella
debilidad no tenía anda que ver con su adicción.
Su ansiedad aumentó cuando después de más de una hora de
búsqueda no encontraba a quien buscaba. Había recorrido cinco de los quince
pisos de aquel edificio, visto en cada camerino y estudio, en cada depósito y
oficina. Había ignorado gritos y miradas de indignación, insultos y hasta fans
que corrían tras él siendo perseguidas por los guardias de seguridad. Estaba
ansioso y solo quería encontrar lo que buscaba, solo quería encontrar a quien
buscaba.
Se subió a uno de los elevadores y marcó el siguiente piso,
no había nadie en la cabina. Cuando las puertas se cerraban una voz desde
afuera se oyó pidiendo que esperaran. MyungSoo hubiera ignorado aquel pedido si
la voz no le hubiera sonado conocida. Detuvo una de las puertas haciendo que
estas se volvieran a abrir y como esperaba el jovencito de rostro delicado y
pelo castaño apareció frente a él un poco agitado por haber corrido.
Se miraron en silencio por unos segundos hasta que el menor
reaccionó y subió en la cabina con expresión de querer irse. L lo miró fijamente. Él había recorrido aquel
piso en su totalidad y no había encontrado rastro del menor, pero como por arte
de magia allí estaba el motivo de su ansiedad. Antes de que el ascensor llegara
al siguiente piso presionó el botón de emergencia y la cabina detuvo todo
movimiento.
SungJong alarmado miró al mayor y por la expresión que se le
iba formando iba a empezar a despotricar contra el cantante pero este no se lo
permitió.
-¿Te estabas escondiendo de mí?- El menor quedó con las palabras atrapadas al
escuchar la pregunta.
MyungSoo no necesitó más. –Llevo más de una hora
buscándote…y tú te escondías…estoy en lo cierto… ¿No es así?- Por alguna razón
que le importaba muy poco identificar aquello le molestaba pero más aún, le dolía.
¿Tan insoportable así era?
SungJong dudó en que responder pero por la expresión que
tomó decidió mostrarse irritante e indiferente.
-No te creas tan importante- Era la segunda vez que el otro
le decía algo como eso –Tú no tienes por qué estarme buscando, no tienes nada
que hacer en este canal…- MyungSoo rodó los ojos sin poder creerse tal descaro
mientras SungJong trataba de entender dos cosas, ¿Por qué el mayor lo buscaba?
y ¿Por qué él se escondía?
-Yo voy a donde se me venga en gana…- Respondió MyungSoo
jugando con la paciencia del menor que volvió a recordar porque el otro le caía
tan mal.
-¿Si?...pero eso no significa que puedas venir a molestarme
mientras trabajo- Se defendió el menor mirándolo de frente, hablándole con tono
inflexible.
-Entonces dame tu dirección-
-¿ah?- SungJong no había entendido pero MyungSoo se mostraba
muy decidido, no parecía que estuviera bromeando.
-Sí, si el problema es que te venga a buscar al trabajo pues
entonces dame tu dirección y te buscaré en tu casa- El menor se quedó callado
por unos segundos pues su cerebro no había procesado de un todo las palabras
ajenas. Aquello era extraño y hasta bizarro. ¿Por qué el mayor quería su
dirección?
-¿Por qué me quieres buscar?... ¿Por qué quieres encontrarte
conmigo?- En el fondo él sabía la
respuesta.
-Porque me gustas- Luego de eso ambos se quedaron en
silencio mirándose a los ojos. MyungSoo estaba como si nada hubiera pasado y
SungJong estaba como si le hubieran golpeado la cabeza con algo y en pocos
segundos se desmayaría.
Cuando por fin reaccionó una sarta de insultos e improperios
le surgieron pero por alguna razón no las pudo decir.
-Yo no voy contigo a ninguna parte- Fue lo que dijo
sorprendiéndose ante su débil respuesta.
MyungSoo lo miró burlón.
-Muy tarde…me hiciste perder tiempo valioso, me debes una- Y
dicho esto volvió a poner en funcionamiento el elevador indicándole esta vez
que fuera hasta la planta baja. SungJong trató de alcanzar los botones pero el
mayor lo detuvo y lo empujó con su propio peso hacia el otro extremo de la
cabina. El menor al ver que quedaría acorralado se defendió y empujó al otro
lejos quien tan solo se mostró sumamente entretenido. SungJong se sentía víctima
de una mala broma.
Cuando llegaron a la planta baja el mayor lo hizo salir
primero, no dejaría que se le escapara. Siempre caminando a sus espaldas lo
guió hasta fuera del canal, frente a esta había un pequeño estacionamiento, el
menor supuso que alguno de los coches allí aparcados era el del otro. No se
equivocó y antes de poder hacer algo para escaparse de aquello estaba ya sentando
en el lado del copiloto en el cómodo y deportivo automóvil del más alto, quien
ignorando el grupo de fans que se agrupaban en la acera de enfrente tomando
fotos de forma compulsiva, puso en marcha el motor y haciendo gala de la buena
condición de su vehículo aceleró tomando la autopista para poder perder a las
fans obsesionadas que a veces lo seguían en autos.
-¿A dónde me llevas?- Preguntó el menor mirando molesto por
la ventanilla -¿Estás consiente de que me fugué de mi trabajo?...si pierdo mi
empleo será tu culpa- Le dijo con rabia tratando de que el otro se arrepintiera
de sus acciones.
-Si pierdes tu empleo
yo te puedo conseguir uno mejor- Fue todo lo que dijo el cantante sin quitar la
vista del camino. SungJong odió su vida, él mayor tenía razón.
-¿Me puedes decir a donde me llevas?- Volvió a preguntar
esta vez sí viendo al mayor tratando de no pensar en los perfecto que era el
rostro ajeno.
-Tranquilo…vamos a un lugar donde no hayan adolescentes
hormonales…donde podamos caminar tranquilos- Respondió el otro extrañamente
calmado, parecía otra persona, se le veía tranquilo, relajado y hasta contento.
SungJong se le quedó mirando por unos segundos y luego sin darse cuenta de que
estaba sonrojado miró el camino preguntándose a donde irían a parar.
El viaje duró unos incómodos diez minutos en los que se
podía ver que se apartaban de la zona más urbanizada de la populosa ciudad.
Cuando SungJong atisbó una noria, supo a donde irían.
-No lo puedo creer- fue lo que dijo maravillado por los
juegos que se veían desde la calle. El inmenso parque de diversiones se
mostraba ante ellos como una invitación a la más perfecta diversión. SungJong
no se enteró de que el otro lo veía de reojo gratamente sorprendido por la
inmensa sonrisa que tenía en el rostro.
Cuando el mayor hubo estacionado el menor no esperó más y se
bajó apurado del deportivo, siendo seguido a los segundos por el más alto que
luego de activarle la alarma al coche fue hasta la taquilla para comprar las
entradas al parque.
El menor miró al otro un tanto confundido, MyungSoo no podía
ser mucho mayor que él, pero era tan serio y frío que parecía mayor de lo que
era por lo que resultaba muy confuso verlo en un parque de diversiones.
-¿Te gustan estos lugares?- Preguntó el menor cuando el otro
le entregó su tiquete.
-Vengo cuando estoy estresado…hoy necesito urgentemente de
la montaña rusa- Aquello le dio risa al menor que ante la sorpresa del otro
soltó una suave y delicada carcajada.
-No te estreses…te pondrás más feo- MyungSoo lo miró con una
ceja alzada.
-¿Mas?...yo no soy feo…- SungJong asintió mostrándose algo
infantil.
-Lo eres…eres horrible y no entiendo que te ven las fans- MyungSoo
sonrió de medio lado y sus ojos brillaron con malicia.
-Ahora tan solo por eso te tocará sentarte en el primer
carro de la montaña rusa- Sentenció el mayor mientras se ponía en la fila que
estaba repleta de madres con sus pequeños hijos, a esa hora no había colegialas
pues las clases no habían terminado.
-¿Solo?- Preguntó aterrado el menor parándose junto al
mayor. MyungSoo asintió decidido y el menor le dedicó una mirada de rabia, pero
en ese momento era lo que menos sentía.
En ese momento ningún sentimiento malo o resentimiento de ceñía
sobre ninguno de los dos quienes tan solo podían pensar en que se divertirían
cual niños como no había hecho desde hacía mucho…
MyungSoo cuando estaba con SungJong lograba olvidarse sus
problemas, de demandas, de SungYeol y de su hermano mayor, por alguna razón cuando estaba con el
menor sentía que podía volverá ser el joven que había dejado de ser hacia un
año antes.
La fila avanzó rápido luego de que el tren terminó su último
viaje. MyungSoo logró que el menor se sentara de primero y cuando iba a buscar
otro carro fue tomado con fuerza por el brazo.
-Suéltame- le exigió tratando de soltarse pero SungJong tenía
más fuerza de la que aparentaba.
-No…tú me hiciste escaparme del trabajo así que también
mereces castigo- le dijo mientras lo jalaba con más fuerza, MyungSoo por poco
cae pero logró quedar sentado junto al otro… demasiado cerca del otro. Incómodo
el menor se apartó lo más que puso y se colocó los seguros para tener algo que
hacer. Aquello le resultaba totalmente extraño, la persona que tenía al lado parecía
alguien totalmente distinto al artista creído y antipático al cual había profesado
un intenso odio horas antes.
-Me voy a vengar- Dijo el mayor de los dos cuando el tren
empezó a moverse y a subir por los rieles. SungJong tan solo soltó una
carcajada, nunca se hubiera imaginado que Kim MyungSoo lo haría reír.
-Dijiste que necesitabas de esto- Ya estaban por la mitad de
la elevación. –Vive L…- le dijo tratando de contener su emoción y miedo por lo
que vendría.
-SungJong…- EL tren
bajó la velocidad hasta que estuvo sobre la curva y la caída ya se podía
ver.
-¿Qué?- preguntó el otro con la voz temblorosa.
-Llamame MyungSoo-
En ese momento el tren cayó en picada.
-¡Eres un cobarde!- SungJong reía tocándose el estómago y
sosteniendo un helado con la otra mano. MyungSoo lo veía entre divertido y
molesto pero no decía nada –La mansión del terror son puros muñecos y actores
maquillados eres un cobarde- le acusaba el menor comiendo por momentos un poco
de su helado.
Poco a poco se fue calmando y cuando ya la mirada del otro lo
tenía casi totalmente nervioso decidió buscar conversación para tener algo que
hacer. -¿Te sirvió subirte en la montaña?-
-Sí…pero más me sirvió otra cosa- SungJong lo miró
confundido, el mayor le devolvía la mirada con una suave sonrisa en los labios.
–Me sirvió la compañía…- El menor al instante no supo que decir pero optó por
mostrarse burlón.
-Que cursi… ¿acaso pretendes así que no te odie?- El aludido
no se molestó al contrario pareció muy entretenido.
-Por lo menos puedo ir ganando puntos- SungJong volvió a
reír.
-Esto no fue una cita, MyungSoo hyung… - Por alguna razón
que ninguno de los dos se había puesto a pensar el menor había optado por
hablarle con títulos al otro, cosa que resultaba ser del máximo agrado para
MyungSoo a quien nunca le había llamado “Hyung”
-¿No?...pero lo parecía…- el menor negó y el otro tan solo
amplió su sonrisa.
-Te falta ganar más puntos para llegar a tener una cita
conmigo-
-¿Ni siquiera te parezco atractivo?- Se hizo el desesperado ganándose
otra carcajada de parte del menor.
-Me pareces un poco menos feo que antes…- Respondió luego de
mirarlo como si lo estuviera analizando.
-Entonces si te llevo a otra parte…podré hacer que te
parezca más atractivo cada vez… ¿No?- Se quedaron mirando por unos instantes
hasta que el menor alzó los hombros, dio media vuelta y siguió comiendo su
helado mientras iba hacia la salida del parque, pues ya era de noche. El mayor
lo siguió observando su delicada manera de caminar, el menor era hermoso y
llegaba en momentos a parecer una mujer pero en otros aspectos era muy
masculino, era realmente un chico desconcertante.
-Oye- Le habló poniéndose a su nivel, el menor lo miró para
que continuara. -¿Te llevo a tu casa?- La expresión de SungJong al escuchar la
pregunta fue tan graciosa que MyungSoo estuvo muy cerca de romper a reír a
carcajadas.
-Insisto…puedo llevarte a tu casa- SungJong dudó al escuchar
al otro. Con la mano sobre la manija de la puerta del coche y un pie ya afuera
dudó, pero decidió no ponérsela tan fácil al más alto.
-No…no conseguirás tan fácil mi dirección- Respondió
divertido y se bajó de un todo del vehículo. Antes de cerrar la puerta se
agachó y miró al otro con una sonrisa –Gracias…me divertí mucho- MyungSoo
asintió.
-Yo también- SungJong amplió su sonrisa para el placer del
mayor quien ya se había hecho fan de aquella muestra de alegría.
-Espero no verte pronto- Y dicho esto cerró la puerta del
coche y echó a andar hacia la parada de autobuses, evitando reír o mirar atrás
sabiendo que el mayor todavía no había arrancado y lo miraba fijamente. Cuando
sintió como el otro arrancaba y se alejaba, volteó y se revolvió el cabello
algo confundido.
Acaso… ¿Acaso había conocido al verdadero Kim MyungSoo?
CONTINUARÁ…






QUE NO TE GUSTÓ COMO QUEDÓ?!?!??! Ven aquí y dejame cachetearte -Violencia que no existe en esta carajita- DIOS Panda te quedo buenísimo! Es por cosas como estas que soy la presidenta de Panda Readers Inc. -Fangirleando XD-
ResponderEliminarEstuvo demasiado bueno, desde la rabia de DongWoo y su plan maestro, las confesiones de Gyu y WooHyun (por qué no escribiste lo que pasó en la piscina!!??? °^°) y claro, la cita de L y SungJong, porque SI fue una jejeje, por mas que lo quieran negar.
"Llamame MyungSoo" que mejor momento para decirlo que cuando estas por caer de una montaña rusa? El momento más romántico XD jajaja, aunque quedó muuuuy bueno! Y que no lo dejara llevarlo a su casa, pero no importa ya llevaba puntos ganados, ahora sólo se están sumando más, creo que ellos son mi segunda pareja favorita °3°
Y bueno, la presidenta se va a hechar un sueñito porque mañana tiene parcial (tan fiel soy que igual te comento \(°^°)/ Hell yeah~~)
Pero sabes que no me despido sin antes decir por n-cima vez que amo como escribes y que siempre esperaré la actualización, incluso en tus bloqueos XD...
Te quiero Panda… Bye~~ ♥(*^﹏^*)
UNNIE ME ENCANTO
ResponderEliminarPrimero porque me imagino a Dongwoo todo enojadito y me muero *__* que sexy debe verse..
Y el WOOgyu... me mataste, me mataste con:
"Primero fue allí, en el borde de la piscina. Más tarde, sin preocuparse por vestirse bien subieron por las escaleras entre torpes besos y juegos de dominancia hasta que llegaron a la habitación del más alto, donde lo hicieron primero contra la pared, más tarde y por último en la cama."
*pervercion mode on* HAHAHAHA KYA!!! ojala pronto Woohyun se de cuenta que lo suyo con gyu no es una adiccion si no algo mas...
El myungjong am etho debo confesar que esta parejita no me gusta T_T prefiero el Myungyeol quiero que L no sea tan malo con mi yeollie.
ese fue mi humilde comentario.
Esperare ansiosa la continuacion.
ATT
tu nueva lectora *ni tan nueva porque llevo siguiendo el fic desde hace algun tiempito*
Opino igual que Adilene Salinas, tu fic es genial unnie pero supongo que a ti si te gustará el Myungjong y por eso escribes de él y lo respeto, pero ya había dicho antes que realmente prefiero el Myungyeol. Pero en fin no quiero ser pesada es tu fic y lo escribes como quieres al fin y al cabo. Vuelvo a decir que me encantó y que fue genial, gracias por escribir y actualizar tan rápido, muchos besos y sigue así!!
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