Capítulo III- Encuentros
…Cuando no queremos que
vean nuestra porquería, actuamos como los mejores actores…
-Pero que descubrimiento tan impresionante- Kim SungGyu
entró en la oficina caminando socarronamente con si el lugar le perteneciera,
detrás de él entró su guardaespaldas quien cerró con seguro. –Nunca esperé
encontrar al mismísimo hijo del dueño escondido por acá… ¿no estás muy grande
como para jugar a esconderte en el escritorio de papá?-
WooHyun no lo conocía y le molestaba mucho que le hablara de
aquella forma, era mayor que él, se notaba, pero no por eso debía tratarlo cual
idiota. Se puso de pie y disimuló.
-Esta es la oficina de mi padre así que no necesito
esconderme de nada…no sé quiénes son así que les pido respeto y que se vayan…si
esperan a mi padre espérenlo afuera-
-Kim SungGyu- le respondió el mayor ignorando toda la otra
parte.
-¿Ah?- ese nombre lo había escuchado antes.
-Soy Kim SungGyu…si ese el problema…y la recepcionista es
muy antipática así que prefiero esperar a tu padre acá- como perro por su casa
caminó hasta un sillon y se sentó cómodo. WooHyun no salía de su sorpresa, en
parte porque el mayor era demasiado altanero y por otra parte porque era Kim
SungGyu quien le hablaba, el empresario exitoso más joven de toda Asia. – ¿ahora
no tienes nada que decir?-
WooHyun no podía irse y dejarlos allí, pero tampoco podía
dejar que su padre se enterara que él estaba allí. Vio la computadora y se fijó
en que esta había terminado lo que hacía, sin mucho movimiento extrajo la
memoria USB y la protegió en su mano empuñada. Decidió dárselas de chico
presuntuoso.
-No tengo porque soportar altanerías de este tipo de alguien
que ni conozco- Era él o su padre –Llamaré yo mismo a seguridad- Fue en
dirección a la puerta ignorando la fija mirada que SungGyu tenía sobre él. El guardaespaldas no parecía
tener intensión de apartarse de la puerta, le plantó cara con valor, Nam
WooHyun no se doblegaba ante nadie. -Permiso- vio que el hombretón miraba a su
jefe y luego se apartaba sin quitarle la vista de encima. Abrió la puerta, salió
y la tiró con fuerza.
-cuando mi padre llegue ni una palabra de que yo estuve
aquí- Le dijo con autoridad a la recepcionista y se subió al elevador sin
despedirse. Estar tan expuesto le había puesto nervioso y de mal humor… ¿O había
sido otra cosa lo que lo había puesto así?
Soltó una alta carcajada luego de que el menor saliera enfurecido
de allí.
-¿Por qué la risa?- Le preguntó su guardaespaldas mirándolo
con el ceño fruncido.
-Porque su reacción fue muy graciosa…es todo una diva-
Siguió riendo mientras observaba el lugar. -
Vámonos- Se puso de pie y caminó
hacia la salida.
-¿Para qué vinimos?... ¿a perder el tiempo?- SungGyu miró a
su empleado
-Créeme que lo que menos hicimos aquí fue perder el tiempo-
SungGyu había aprendido que las cosas siempre caen por su
propio peso y algo le decía que en sus planes eso ocurriría, así que se
sentaría a observar mientras todas las piezas del rompecabezas ocupaban su
lugar.
Llegó a tiempo pero corriendo, se arregló el cabello y la
ropa, saco la carpeta donde tenía su hoja de vida y entró en el edificio de la
televisora en la que buscaría empleo. Dos minutos después en los que el
ascensor se detuvo en prácticamente todos los pisos por fin llegó a donde lo habían
mandado. Era el decimocuarto piso y había bastante ajetreo, caminó hacia la
recepcionista quien le hizo una seña para que esperara pues hablaba por
teléfono. Cuando esta colgó.
-Buenos días…vengo a preguntar por la vacante de asistente
de producción- La mujer asintió y registró unos papeles rápidamente.
-¿Lee SungJong?- SungJong
asintió –Pasa por la oficina del director esta al fondo de este pasillo no hay
perdida…ten cuidado pues estamos en plena grabación hay gente pasando para
todas partes- El castaño dio las gracias y fue hacia donde le indicaron. En
efecto, tuvo que esquivar a más de
cuatro personas que pasaban con cámaras, maletines o percheros llenos de
ropa. Llegó a la oficina y tocó dos veces.
-Adelante- le dijeron desde dentro. Entró haciendo una venia
de saludo.
-Buenos días, soy Lee SungJong-
-Pasa muchacho y cierra- Hizo lo ordenado y caminó hacia el
escritorio del hombre con expresión de completo estrés - siéntate- el joven
obedeció –Tu hoja de vida es interesante aparte tienes recomendaciones…dime
¿Cómo siendo tan joven tienes esta experiencia y por qué quieres este trabajo?-
-Desde pequeño he tenido que ver con el mundo de la
televisión, hice algunos comerciales cuando era niño y cuando entré en la
universidad mi interés siempre fue hacia lo audiovisual, por distintas
actividades extra escolares tuve la oportunidad de adquirir experiencia y ahora
se me presenta la oportunidad de experimentar más de fondo el mundo televisivo
del lado detrás de las cámaras, quiero aprovechar todo chance que me de la vida
para ser un gran profesional- SungJong era un encanto completo y lo sabía, su
hermoso rostro y sus educadas maneras le hacían conquistar a cualquiera pero
solo podía pensar que no solo su primo tenía derecho a ser encantador.
El señor sentado frente a él se le quedó mirando un rato en
silencio.
-Creo que sería un tonto si no te doy el trabajo- SungJong
soltó una encantadora carcajada -¿Cuándo puedes comenzar a trabajar?-
-Cuando usted lo disponga…me di cuenta que tienen bastante
trabajo hoy-
-Es que uno de nuestros estudios está siendo utilizado para
grabar un video musical- el hombre se
levantó y le extendió la mano –SungJong será un placer trabajar contigo, llámame
señor Kim con toda confianza…deja tus cosas aquí y ven conmigo a conocer el
lugar…en una semana tu contrato estará listo- SungJong estrechó la mano del
mayor y se puso de pie para seguirlo, las cosas parecían ir mejorando.
Se terminó de cambiar y salió del camerino, le habían dicho
que debía pasar por producción para finiquitar unos últimos detalles. No había
pasado un buen día, pues tener que trabajar con la persona que más odias no era
algo justamente agradable. Tocó tres veces a la puerta de la oficina del productor
y no recibió respuesta. Suspiró exasperado, ¿Por qué le hacían gastar su tiempo
en nada?. Más molesto de lo que ya estaba se giró bruscamente y no se dio
cuenta que tras de él había alguien y chocó contra este. No se dignó siquiera a
ver quién era, siguió su camino como si nada y salió de aquel lugar lo más
rápido que pudo.
Se subió a su auto después de que sacarlo del
estacionamiento. Debía verse con un familiar, justamente el que menos
soportaba. Su día realmente era una completa mierda.
SungJong aguantó las ganas de gritarle a aquel que lo había
chocado con tanta brusquedad. Había que ser animal para hacer aquello y no
fijarse.
-Idiota…- Susurró colérico.
-Tranquilo por favor…él siempre es así- Le dijo su ahora
jefe mirándolo avergonzado.
-¿Ese no es L? el cantante…- el otro asintió –menudo
imbécil- todos los artistas eran iguales, se creían la gran cosa pero realmente
eran unos estúpidos creídos. Entró en la oficina que compartiría con el
productor para ponerse a trabajar de una vez y así olvidarse de todos sus
problemas. SungJong no dejaría que le arruinaran las buenas energías que tenía
para esa nueva etapa de su vida.
-Somos amigos…si yo hago algo por ti tú debes hacer algo por
mi- Dongwoo negó por tercera vez –¡Jang DongWoo eres una mierda de amigo!- Hoya se desesperó al no conseguir una
respuesta positiva de parte del mayor quien solo se reía de él.
-Estoy aburrido de ese club…siempre es la misma gente, los
mismo idiotas que apuestan- Lo miró indicándole que él era uno de esos. Hoya lo
fulminó con la mirada –Aparte nunca hay mujeres bellas…todas son explotadas y
zorras-
-No voy a buscar mujeres…voy a buscar dinero-
-¡Peor! A mí no me importa el dinero-
-Por favor DongWoo…a todo el mundo le importa el dinero por
la sencilla razón de que sin dinero nadie es nada- Aquello era una ley de vida
para Hoya quien ya se estaba molestando por la falta de colaboración de su
amigo.
-¡Pero ya yo tengo dinero! No soy como tú…no necesito más…me
basta y me sobra con el que tengo, así que mi respuesta es, no- Con una amplia
sonrisa DongWoo acabó con la paciencia de Hoya.
-Hay momentos en los que realmente te odio- El teléfono de
su estudio sonó, dejando al mayor allí caminó hacia el aparato y contestó. Era
uno de los hombres con los que tendría la partida de póker esa noche, quería
confirmar su asistencia.
-sí, allí estaré- escuchó atento lo que le decían. DongWoo
lo miraba interesado. Siempre tan chismoso. Dos minutos después colgó.
–SungGyu…va a ir- Los ojos de DongWoo se abrieron en demasía.
-¿SungGyu?... ¿Kim SungGyu?- El mayor se puso de pie y
caminó hacia el otro todavía sin salir de su sorpresa.
-¿Qué otro SungGyu conoces?- Pero DongWoo lo ignoró.
-Iré- Hoya levantó una ceja –Si SungGyu va es porque algo
importante va a pasar…así que iré contigo –
-Eres un completo imbécil-
Su celular repicó. Era su padre. Un miedo inmenso le atacó,
¿Se había enterado de que había estado en su oficina? Dudó en contestar pero decidió
hacerlo.
-Aló-
-¿Qué tienes que hacer
esta noche?- Le alivió que aquella llamada no fuera para lo que temía, pero
le extrañó mucho la pregunta.
-Hoy voy para el club… ¿Por qué?-
-Porque necesito que
dejes tus asuntos conyugales para otro día y hoy me acompañes durante una
partida de poker que tengo con unos socios- WooHyun no podía negarse a nada
que dijera su padre.
-está bien padre…allí estaré-
-a las diez debes
estar aquí…nos vamos juntos- Y la comunicación se cortó.
Fue directo a su casa, debía arreglarse pues su padre era
quisquilloso con eso. Subió a su habitación y cerró con seguro. Sacó de su
bolsillo la memoria que donde tenía los documentos extraídos de la computadora
de su papá, todavía no era el momento de utilizar aquello. La guardó bien en un
lugar que nadie podría jamás encontrar y fue a ducharse.
Mientras se desvestía no supo porque pensó en Kim SungGyu, había
escuchado mucho de él pero jamás se imaginó que se lo encontraría y menos en la
empresa de su padre. Se metió bajo la ducha tratando de despejar su mente,
siempre que se reunía con su padre debía estar relajado para no terminar
explotando de rabia. Decidió pensar en
la dama de la última noche con la que había practicado una nueva posición,
sonrió al recordar cada experiencia nueva vivida en la cama con mujeres…
…No tenía ni idea de lo
mucho que iba a cambiar eso…
-¿Por qué siempre me tienes que discutir?-
-Porque no me gusta estar aquí- MyungSoo se quería ir en ese
mismo instante.
-entonces toma el maldito dinero y lárgate- Y SungGyu estaba
perdiendo la paciencia –Hermano por favor-
-¡No soy tu hermano Kim SungGyu!-
-¡Pareces un maldito niño! ¿Crees que me siento muy bien
teniéndote en mi casa o dándote de mi dinero?...Toma el cheque y lárgate-
SungGyu ya estaba fuera de sus cabales y eso no era bueno.
MyungSoo se acercó a donde el mayor y le arrebató el cheque
casi rompiéndolo.
-¿Tengo que volver a verte en algún otro momento de mi
vida?-
-Para mí mala suerte, sí- Respondió el mayor -vete-
El menor dio media vuelta y llevándose todo por el medio se
fue del lugar, SungGyu no se calmó hasta que no escuchó la puerta de salida
cerrándose estrepitosamente. Echó la cabeza hacia atrás soltando un suspiro, al
rato entró su guardaespaldas.
-Son casi las nueve- Asintió y se puso de pie.
-Alista el auto…en media hora estoy listo- Subió las
escaleras hasta su habitación para arreglarse, debía sacarse a su inmaduro
hermanastro de la cabeza y enfocarse en la partida de póker que tenía ese día
contra el hombre que buscaba destruir…
La música no lastimaba tanto en los oídos pues la noche no
se había caldeado mucho ya que todos en ese lugar sabían del encuentro entre
empresarios que se daría aquella noche. Caminó junto con su padre y los
guardaespaldas de este hacia la mesa que habían reservado, el lugar estaba
lleno de personas de alta sociedad asiática y europea. WooHyun se sentía en un
circo.
-Ni se te ocurra desaparecerte- Le advirtió su padre al
notar como muchas mujeres coqueteaban con WooHyun a los lejos, mujeres las
cuales un 50% de ella habían pasado por las manos del joven.
El joven solo asintió y se sentó junto a su progenitor quien
recibió saludos de parte de todos los presentes. Aquel hombre era demasiado
poderoso e importante.
-Señor- habló uno de los hombre de seguridad –Me informan
que la partida comenzará cuando llegue el señor Kim-
-¿No ha llegado?- Preguntó con disgusto el hombre de cabello
canoso. –Maldito muchachito creído…llegando tarde como si fuera muy importante-
WooHyun se preguntaba ¿De quién hablaban? La respuesta llegó diez minutos
después cuando se llevaba el vaso de whiskey a la boca y un leve ajetreo le
hizo girar hacia la puerta. Allí entrando como siempre como si fuera el dueño
del mundo estaba el mismísimo Kim SungGyu vestido con un fino traje blanco que
lo hacía ver más fornido y alto. Todos lo miraban y WooHyun más aún, que por
alguna razón desconocida no podía dejar de hacerlo.
Sus miradas se encontraron y reconocieron al instante, una
sonrisa surcó los labios del mayor de los dos, que sin quitarle la mirada de
encima caminó hasta que estuvo fuera de su campo visual…
Esa noche…algo
pasaría…







OMG! que va a pasar con esos dos? Ummm.. XD
ResponderEliminarMe encanta la actitud de Kim, el mundo es un rompecabezas, me gusta esa filosofia de vida y yo creo que esa partida de poker va a estar como buena, solo digo
A WooHyun como que le gusto Kim no? Por mas mujeres que pasaran por su cama eso va a cambiar jeje XD
Y me alegro de que SungJong encontrara trabajo, el niño tiene mucha experiencia y siempre de alguna forma piensa en su primo... alli como que pasa algo!!
Y L siempre tan altanero, lo empuja y ni le pide disculpas o lo ayuda, noooo lo deja alli tirado 7_7'
Y bueno definitivamente me gusto mucho el capitulo, como Kim encuentra a WooHyun en la oficina de su padre y como este se va casi volando -ni una palabra a mi padre de que estuve alli-, esta bien tranquilo hombre!
Y DongWoo es un chismoso! XD solo va a acompañar a Hoya porque Kim va, repito esa partida va estar como buena
En fin, aqui se despide tu fan #1 esperando más capitulos! Me encanta de verdad como escribes! :D.. asi que hablamos más tarde mujer!
Bye! ♡∩__∩