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Una ráfaga de viento movió los secos árboles del parque, despegando hojas de color naranja que volaban hasta caer en el piso con dulzura.
Jung Soo no le hacía caso a eso, el joven de diecisiete años miraba hacia una alcantarilla que había a la orilla del camino, mientras en su mano derecha un helado se derretía sin apuros pero sin pausas.
-¿wae?..-se quejó con voz baja. Hacía ya dos minutos mientras sacaba su teléfono celular del bolsillo escuchó como algo metálico caía en el fondo de la pequeña alcantarilla, al ver su mano se había dado cuenta que el anillo de amistad que su mejor amigo le había regalado no estaba, ahora miraba la alcantarilla casi llorando pues, no tenia manera de recuperar la argolla que yacía en el fondo del enrejado agujero ya seco. Jung Soo soltó un suspiro casi llorando, si su mejor amigo se enteraba que había perdido ese anillo, terminaría con los sentimientos lastimados –¿wae?...-
Jung Soo no se percató que alguien se le había acercado hasta que esa persona le habló.
-disculpa…¿estas bien?- el adolescente volteó a ver quien le hablaba, era un chico más o menos de su edad, pero se veía más corpulento y claramente era mucho más alto que él. A pesar de que si lo veías sin fijarte mucho daba miedo, tenía un rostro muy simpático y unos ojos pequeños muy dulces.
-anio…-respondió Jung Soo bajando la mirada y volviendo a ponerla en el lugar donde había quedado su anillo- mi anillo cayó allí –señalo el lugar- y no sé cómo recuperarlo..-dijo triste.
Sintió como el recién llegado se acercó y miró hacia la alcantarilla, se agachó y trató de encontrar el anillo con la vista.
-no lo veo- comentó el más alto con el ceño fruncido.
-yo tampoco lo pude ver, pero sé que está allí pues escuchó que cayó- explicó triste Jung Soo, cuando comenzó a sentir que algo frio tocaba su mano derecha, alzó su mano y vio la paleta casi totalmente derretida -aigo!- comenzó a lamer el liquido rápidamente y después se llevo el helado a la boca.
-quizás si … quitamos esta tapa podremos recuperarlo- escuchó que el desconocido hablaba, asintió ante la idea –necesito algo para mover los tornillos…mi navaja!- el desconocido sonrió y Jung Soo sonrió tambien.
-gracias- agradeció haciendo una venia –gracias por ayudarme- el aludido levanto la vista de su navaja y volvió a sonreír devolviendo el gesto –no es nada…parece que ese anillo es muy importante para ti…- dijo para volver a su tarea de abrir la navaja, Jung Soo se quedó viendo como lo hacía. Eran una navaja de esas que traen como diez herramientas y la última y más pequeña es la navaja en sí.
-sí lo es- respondió cuando el otro ya había encontrado una herramienta que parecía servirle –es un anillo de compromiso- vio como el otro levantó la vista y supo lo que estaba pensando –¡no! no de ese compromiso…no- sonrió alegre –es un anillo de amistad, que marca el compromiso de ser amigos por siempre- El otro asintió mientras comenzó a destornillar la tapa de la alcantarilla…o por lo menos a intentar…
Niños, ancianos, parejas recientes, vendedores, en fin…cientos de personas iban al parque a diario, para hablar, tomar aire libre, jugar, descansar…
Habían pasado más de cuarenta minutos, el helado se había acabado, el sol había bajado, la gente ya no era tanta y todavía aquel desconocido solo había logrado medio desenroscar un solo tornillo.
Jung Soo lo miraba con cara de niño que acaba de perder un juguete.
-lo siento…pensé que sería fácil- dijo el más alto mientras se sentaba al borde del camino y veía su navaja que estaba ya algo dañada.
-andwe…perdóname tu a mi…te he molestado por cosas mías y ahora algo tuyo resultó dañado…prometo compensarlo- respondió haciendo una venia prolongada, el otro solo lo veía sorprendido. Jung Soo se enderezó, suspiró y después sonrió –mi nombre es Park Jung Soo, diecisiete años…un placer conocerte- dijo educado. El otro tardó un poco en reaccionar, pero lo hizo, se levantó con algo de torpeza y respondió al saludo.
-mi nombre es Kim Youngwoon, dieciséis años, el placer es mío- hizo la venia esta vez Youngwoon
Esto sí que le sorprendió, aquel chico tres veces más corpulento que él, era su Dongsaeng.
-Youngwoon ssi…gracias por hacer hasta lo imposible por recuperar mi anillo- dijo sonriendo –pero no quiero causarte más molestias…tal parece que perdí el anillo para siempre- el tono de tristeza en la voz del mayor lo podía notar cualquiera, Youngwoon mas aun.
-andwe!...debe haber algo que se pueda hacer- dijo volviendo a mirar a su vieja enemiga, la alcantarilla.
-en serio Youngwoon ssi no te preocupes- le toco un hombro amigable –debes tener cosas que hacer no quiero molestarte mas- dijo ya demasiado desanimado como para seguir hablando, quería llegar a su casa y llorar toda la noche para luego prepararse a recibir las palabras dolidas de la segunda persona más importante en su vida, la primera era su madre.
Youngwoon lo miró unos instantes para convencerse, luego asintió.
-está bien Jung Soo hyung…pero… ¿estás seguro que fue el anillo lo que se cayó?- preguntó una última vez, el mayor asintió sin dudarlo casi llorando, Youngwoon suspiró.
Jung Soo recordaba que antes de haberse comprado el helado había ido al baño, se había lavado las manos y había entrado al parque a comprarse su postre…
Un momento…
Cuando él se lavaba las manos…se quitaba hasta su reloj…pues no le gustaba que sus cosas se mojaran…eso quiere decir que…
Metió la mano en su bolsillo, lentamente y hurgó con la yema de los dedos entre las pocas cosas que había allí…una moneda…otra moneda…una moneda…un anillo…otra moneda…
Abrió los ojos y lentamente sacó la mano de la prenda trayendo entre sus dedos…
-¿ese es el anillo?- escuchó que el menor preguntaba lentamente y con voz rabiosa.
Jung Soo solo asintió, eso quería decir que lo que había caído era alguna de las monedas que tenía en el bolsillo de su blanco pantalón. Vio como el otro se llevaba las manos a la cara.
-mianhe! –Dijo rápidamente haciendo una venia tomando fuertemente el anillo en su puño –mi intensión no era causar molestia….-la risa del menor lo hizo callar. Lentamente levantó la vista y vio como el otro reía. Se sorprendió al ver lo gracioso que resultaba su rostro al estar surcado por una sonrisa, sus ojos se ponían en forma de media luna…a él le gustaban los ojos de media luna…
Sonrió al ver que el otro no se había tomado del todo mal su torpeza.
-siento reírme- escuchó que el otro se calmaba –pero es que…estabas tan triste y terminaste teniendo el anillo todo este tiempo…tu cara era muy graciosa- Jung Soo enarcó una ceja
-sigo siendo mayor que tú…- susurró, el otro de inmediato se calló pero no dejo de sonreír, ver su rostro así le hizo sonreír tambien, lo que provocó que ambos rieran con ganas sintiéndose idiotas por haber estado casi una hora buscando literalmente lo que no se les había perdido.
Dos minutos después, ya el sol estaba sumamente bajo y los faroles de luz comenzaba a titilar calentándose para iluminar la noche entera.
-aigo…ya es tarde…debo regresar a casa- dijo el mayor –Youngwoon ssi…gracias-
-¿por qué hyung?- después de todo el anillo ni perdido estaba
-porque hiciste todo lo que pudiste por encontrar algo valioso para alguien que no conoces- respondió sonriendo.
-si te conozco- Jung Soo lo miró confundido, pues él nunca lo había visto antes –Tu nombre es Park Jung Soo, el chico ángel que pierde sus cosas y no las pierde, que olvida que los helados se derriten y que prefiera quedarse todo el día sufriendo antes de ocasionar molestias a otros- Jung Soo no supo que responder…
-¿chico…an..ángel?- preguntó sonriendo
-si…estas vestido de blanco– le señaló –eres el ángel con hermosa sonrisa y extraña risa- Jung Soo se sonrojó –yo también debo irme- habló el menor comenzando a retroceder -fue un gusto conocerte hyung…no vuelvas a perder tu anillo…quizás no esté para recuperarlo por ti- sonrió y dio media vuelta comenzando a caminar lejos de donde estaba el otro.
El mayor todavía no había asimilado lo último que le había dicho…cuando se dio cuenta ya el menor casi ni se veía…
-¡¡¡gracias!!!- gritó como pudo, pero su voz era muy suave para sonar realmente duro –¡gracias!- repitió suspirando. Alzó su mano y la abrió viendo el anillo tan bello como siempre, brillar a la luz del escaso sol. –Por ti hoy he conocido a alguien muy interesante- le dijo a la joya para después ponérsela y comenzar a caminar a casa –si pierdo este anillo Heechul me mata- se dijo en voz alta, pero en su mente solo estaban unas palabras, una voz, un rostro y cuando lo recordaba sonreía…
No sabía que hacia allí, solo recordaba estar en su cama, echado sin absolutamente nada que hacer cuando se acordó que tal día como ese, hacia dos semana había ido al parque de enfrente a caminar y había conocido a ese chico que parecía un ángel por su vestimenta blanca y su suave voz, había decidido ir al parque a caminar de nuevo, pero en el fondo solo quería volver a ver al mayor y allí estaba.
Caminó sin mucha prisa por el camino que había recorrido aquella vez, vio a unos niños jugando a la pelota, unas señoras mayores tejiendo una sentada junto a la otra mientras hablaban, era un día como aquel, un día de otoño tranquilo, seco pero fresco. Su mente le dijo que se devolviera, que era un idiota por ir allí esperando encontrar a una persona que apenas había visto una vez de la cual no sabía realmente nada..
-no puede ser- dijo deteniéndose. Allí estaba, en el mismo lugar en que lo había visto la primera vez… viendo hacia la alcantarilla pero en su expresión no había tristeza, había otra cosa.
El mayor escuchó su voz y alzó la vista viéndolo. Youngwoon se dio cuenta que aunque no tenía la misma ropa que hacía dos semanas, si estaba vestido de blanco eso lo hizo sonreír.
-¿de nuevo por aquí?- preguntó sonriéndole –¿quieres que te ayude a recuperar tu anillo?- bromeo
-no- comenzó a decir –quiero preguntarte si ¿quieres ir a comer helado conmigo?- Una ráfaga de viento movió los secos arboles del parque, despegando hojas de color naranja que volaban hasta caer en el piso con dulzura.
En los ojos del mayor había un brillo de esperanza
Jung Soo había regresado allí la semana pasada, esperando que el menor apareciera, pero no sucedió, se sintió estúpido pero esa tarde cuando ya no tenía nada más que hacer en su computadora, algo le habia dicho que fuera al parque.
Dos personas que nunca antes se habían visto, un día normal se encontraron, hablaron y se simpatizaron, dejaron pasar el tiempo, perdieron la oportunidad…pero la vida…esa caprichosa que juega contigo a su antojo…de vez en cuando, te da una segunda oportunidad…todo está en no desaprovecharla.






Aww... demasiado bello! De verdad que me encanto, me dio cosa cuando sintió que perdió su anillo y fue muy lindo de parte de YoungWoon el detenerse a ayudarle!
ResponderEliminarMe gusto mucho la parte en la que JungSoon "Se sorprendió al ver lo gracioso que resultaba su rostro al estar surcado por una sonrisa, sus ojos se ponían en forma de media luna…a él le gustaban los ojos de media luna…"
Que belleza de verdad, ambos son muy tiernos y me dio risa la manera en la que JungSoon vio que no perdió el anillo! que torpecito es XD
La otra parte que me gusto es cuando YoungWoon dice que ya lo conocia:"Tu nombre es Park Jung Soo, el chico ángel que pierde sus cosas y no las pierde, que olvida que los helados se derriten y que prefiera quedarse todo el día sufriendo antes de ocasionar molestias a otros"... awww, de verdad que si me dicen algo asi tampoco sabria que responder!
Fue muy bello que ambos regresaran al parque a ver si el otro aparecia! son demasiado tiernos! (creo que lo he dicho muchas veces)... pero es la verdad, que pareja mas bella!
Ya quisiera yo conocer a alguien asi *--*
Bueno ya lo he dicho y no me canso de escribirlo, amo como escribes (un poco redundante no?) y pues esperare otro capitulo, hay mas de este, verdad? *--*
Jejeje bueno se despide tu fan #1!!
MariJoos :D