jueves, 2 de febrero de 2012

혈액 호출- Llamado de Sangre


[La mayor dijo a la pequeña: "Nuestro padre es viejo y no hay ningún hombre en el país que se una a nosotras, como se hace en todo el mundo…


Era inalcanzable, tan sublime y hermoso…sencillamente inalcanzable. Ver como caminaba por los pasillos siendo el centro de todas las miradas, tan alto, tan apuesto y tan inmune a todo. Era sencillamente algo que nunca podría ser…alguien al que nunca se podría parecer….y aun así lo intentaba.

Todos los días duraba horas en la mañana practicando futbol, practicaba hasta que su cuerpo le gritaba “Basta” y el sin querer se detenía. Iba al gimnasio en las tardes después de clases y duraba hasta la noche, cuando llegaba a su casa caía rendido para después volver a empezar con lo mismo.

Eso fue durante más de dos años, dos años en los que el joven alto y encorvado  Choi Minho se transformó en el alto, apuesto y deseado capitán del equipo de futbol del instituto. Veinticuatro meses en los que pasó de ser un cero a la izquierda a ser el conjunto completo de números…y si los números eran infinitos…así era  Choi Minho…belleza y galantería infinita.

Todo el que lo veía, lo veía como el ser perfecto, el chico que se quiso superar y lo logró, era la envidia de todos y el deseo de todas, pero nadie ni su más cercano amigo conocía la verdadera razón de ese cambio.

Minho quería ser como aquella persona a la cual había convertido en su principal ejemplo de vida, quería ser igual a aquella persona...por eso había explotado su cuerpo al máximo durante dos años y todavía lo hacia, sin embargo seguía pensando que le faltaba mucho…le faltaba una vida entera para ser como aquel…para ser como él



-No dejes la ropa tirada en el suelo- Escuchó que le dijo su madre desde el baño, solo pudo suspirar y darle pause al partido que estaba disputando en su consola. Se levantó rápidamente y fue hasta donde estaba la mujer quien al llegar lo recibió con su típica mirada reprobatoria –tu hermano nunca hacia eso- Fueron palabras que lo afectaron aunque no lo demostraría, recogió la ropa que había dejado tirada y la echó en el cesto, sin más volvió a su habitación cerrando con seguro pero suavemente para que la mujer no se diera cuenta. Lo sabía, todavía le faltaba mucho por aprender para ser igual a él. Se sentó de nuevo y le dio play al juego, trató de concentrarse pero cuando le metieron el primer gol en contra apagó el aparato y dejó el mando en el piso. Su mirada viajó hacia el espejo, caminó hasta el y vio su reflejo. Era alto, fornido, de facciones bien definidas, grandes ojos café que realmente eran muy hermosos, labios gruesos, un cuello ancho donde se podía apreciar su doble manzana. Por otra parte sus hombros fuertes y amplios, mas debajo de estos estaba su pecho bien definido y seguido sus abdominales fielmente trabajados, finalizando con sus delgadas pero fuertes piernas de futbolista…eres hermoso pero no lo suficiente. Suspiró pesado y sin ánimos se dejó caer en su cama mirando al techo…pensando…tratando de recordar el día en que todo eso había comenzado.

Recordaba que el apenas entraba en el instituto y estaba haciendo amistad con sus compañeros de clase…recordaba un pequeño bullicio y como su mirada buscó al causante de esto. Lo que vino después claro que seguía en su memoria: Las cosquillas en el estomago, su corazón latiendo frenéticamente y la obsesión…pues eso era, una obsesión que sabia le iba a pasar factura en algún momento.

-¡Minho ven a saludar!- De nuevo la voz de su madre le sacó un suspiro resignado y sin ganas salió de la habitación en dirección a la sala. Allí se encontraba su madre acompañada de su mejor amiga la señora Son

-Buenas noches ahjumma- Saludó de manera educada a la mujer, vio que esta llevaba una bolsa bastante pesada y fue a ayudarla.

-Hola Minho ah…Gracias, siempre tan educado, te pareces mucho a tu hermano- Y de nuevo Minho se desestabilizó…por lo menos si había algo en lo que había logrado parecerse, le dedicó una sonrisa amable a la mujer y llevó la bolsa a la cocina mientras su madre comenzaba a atender a su visita.

Educado…ser un caballero…tratar a las mujeres como joyas y a los hombres con respeto.

Salió de la cocina y se paró junto al sillón donde se encontraba su madre, ambas mujeres hablaban de algún tipo de fiesta o reunión, Minho prestó atención.

-estarán los del mercado y tambien irá el gerente del banco- Dijo la señora Son quien parecía estar tratando de convencer para algo a la madre de Minho

-¿En serio?... ¿Y quién lo invitó?- Minho sonrió de medio lado, su madre se mantenía incrédula.

-Yo por supuesto, necesitábamos una figura importante…así irá más gente y recogeremos mas fondos- Tal parecía que era algo benéfico, quizás para la reconstrucción de la pequeña escuela que se había quemado por un corto circuito, afortunadamente había sido de noche y nadie estaba allí pero setenta niños habían tenido que encontrar otro lugar donde estudiar

-Muy bien muy bien…y ¿necesariamente tengo que estar todo el día allá?-  Se notaba que la idea no le gustaba mucho.
-Claro que no…si quieres puedes ir desde la hora de la subasta o desde el momento de la venta de garaje- Apuntó la señora Son quien no daría su brazo a torcer tan pronto.

-Eso seria... ¿Desde qué hora?-

-Desde la cinco, cinco y media de la tarde-

La madre de Minho suspiró y pareció pensarlo sin muchos ánimos, miró hacia la ventana luego hacia su hijo quien le devolvió la mirada. Suspiró de nuevo y asintió –Esta bien…iré a las cinco- La señora Son se levantó con una sonrisa triunfante en el rostro

-¡Perfecto! Pues te espero…y lleva al buenmozo de Minho si quieres…por cierto, cariño ¿Podrías traerme la bolsa?-

Minho ignoró la mirada que le echó la mujer y asintió, dio varias zancadas hasta la cocina y volvió a tomar la bolsa para dársela a su dueña –Te espero entonces…ya verás que todo irá perfectamente- La vecina le hizo  un guiño a la madre de Minho, tomó su bolsa dio las gracias y con su desdentada sonrisa salió del hogar de los Choi

-Madre…- Minho iba a pedir más explicaciones sobre el tema pues no entendía mucho.

-No preguntes…Y por cierto…no vas- Su madre no lo dejó seguir hablando y entró a la cocina para hacer el almuerzo al parecer, Minho solo la miró sorprendido y después sonrió.

-No te iba a pedir que me dejaras ir…solo te quería preguntar… ¿De qué se trataba todo eso?-

Su madre se veía incomoda con el tema, tomaba las cosas de la cocina como con rabia.

-Una excusa de todas nuestras vecinas curiosas para que el Señor Yang…- y después de eso Minho no escuchó nada realmente, eran cosas de gente vieja, no le preocupaban, se mantuvo allí para que su madre creyera que estaba atento pero ya en su mente se iba formando una idea. Si su madre saldría desde las cinco a un evento benéfico para recaudar fondos los cuales siempre eran muy largos entonces tendría prácticamente la noche entera para él solo en la casa.
-Ya veo…y ¿Cuándo será?... ¿Sera por aquí?-  Preguntó como quien no quiere.

-Mañana…es mañana y va a ser en el parque del centro- “Perfecto” Pensó Minho, su madre tendría que hacer un viaje de treinta minutos así que estaría solo desde las cuatro de la tarde hasta quien sabe qué hora. Podría invitar a Taemin y a Jonghyun a jugar un poco en la consola o quizás escaparse con Donghae a alguna discoteca. Una amplia sonrisa se instaló en su rostro y no desapareció en toda la noche hasta que se quedó dormido y la mañana siguiente volvió a estar allí.




Eran las tres y media de la tarde ya había hecho planes con sus amigos para esa noche y ahora iba de camino a su casa. Pasó la verja del jardín y abrió la puerta, se quitó los zapatos y entró anunciando su llegada -¡Estoy en casa!- Gritó y el ruido en el cuarto de su madre le dijo que lo había escuchado, fue hacia la cocina y abrió el refrigerador buscando algo que beber.
-Niño escandaloso- Escuchó que le decía la mujer al entrar en el lugar –La cena está en la nevera y en la olla…adminístrala bien…me tengo que ir ya porque hay mucho tráfico y si no, no llego- Minho cerró la puerta del refrigerador apoyándose en este mientras bebía de su botella de agua.
-¿A qué hora regresas?- Preguntó en un susurro, nervioso por la respuesta.

-No lo sé Minho…tarde…me atrevo a decir que lo más seguro es que no venga- Minho no podía estar más feliz –Cualquier cosa hay comida suficiente por aquí- El joven solo asintió, no podía con su emoción.

-No te preocupes madre…no quemare la casa…no es la primera vez que me quedo solo una noche…ya soy grande- Tranquilizó a la hiperactiva mujer que metía alimentos embutidos en una cesta de camping, la mirada que le echó le dijo que algo no iba bien.

-¿Quedarte solo?... ¿En serio?... ¿Realmente crees que voy a dejar que te quedes solo? Lo siento…quiero mucho a mi casa, lo más seguro es que si te dejo solo una noche cuando vuelva me encuentre con decenas de adolescentes en una situación indecorosa y con mi casa sucia patas arriba- Dijo en tono dramático la mujer mientras salía de la cocina seguida de un sorprendiendo Minho.

-¿Entonces qué?... ¿Me vas a poner niñera?- Preguntó sin poder ocultar su frustración. Vio que su madre le  iba a contestar pero el sonido de la puerta de entrada abriéndose les hizo voltear.

Nunca…pero nunca Minho se hubiera imaginado que algo así le pasaría, sintió como lentamente su piel se erizaba…como su corazón tomaba un ritmo anormal y como el alma le caía a los pies…

-Llegaste- La voz de su madre se oía lejana, ya no podía prestar más atención si no a la persona que entraba en el lugar con una hermosa sonrisa en el rostro.

-Hola familia…tiempo sin verlos- Esa voz…gruesa…profunda y tranquila, esa voz que muchas veces le había susurrado palabras de fortaleza y de cariño fraternal.

-Siwon gracias por poder venir- Minho vio como su madre iba a abrazar al mayor de sus hijos –No me quedaría tranquila sabiendo que tu hermano se iba a quedar solo la noche entera- Siwon soltó una risa, y ese sonido fue peor que escuchar su voz, Minho hizo un esfuerzo sobrehumano por no salir corriendo a su habitación.

-Madre…Minho ya no es pequeño…es todo un hombre, pero vine para que te quedaras tranquila- El mayor no quitaba su sonrisa mientras hablaba a su progenitora.

-No importa…igual cuídalo y vigila que no se escape…ese muchacho hormonal que cada día está mas alto- El reloj de pared anunció que ya era la hora de partir –Bueno, yo me tengo que ir…Siwi en el refrigerador hay kim chi y en la cocina hay más cosas…asegúrate que tu hermano no se lo coma todo…y si no vengo hoy por favor has el desayuno antes de que Minho se levante para que no llegue tarde al colegio- La mujer agarraba la cesta que había preparado, se ponía el abrigo y se calzaba los zapatos – Nos vemos hijos míos…que dios los bendiga-

-Amén- logró responder un divertido Siwon antes de que la puerta de la casa se cerrara y ambos hermanos Choi se quedaran solos…


Si…solos


-¿no piensas saludar a tu hermano?- La voz del mayor lo sacó de su trance, tenía que comportarse normalmente…ser normal y en la primera oportunidad correr a encerrarse en su habitación toda la noche.

-Hola hyung...tiempo sin vernos- Dice haciendo una pequeña venia. No pudo evitar estremecerse cuando escuchó que el mayor se le acercaba, con dificultad alzó la vista y lo siguiente fue recibir un gran abrazo de parte de su hermano.
-Te extrañé Minho…en serio…volver a verte y darme que cuenta que has crecido tanto…que ya no eres un niñato como antes- Siwon apretó un poco más el abrazo ignorando que su hermano menor estaba a segundos de sufrir un ataque al corazón – Es fantástico…me siento muy orgulloso de ti…eres tan parecido a mi- Fue como un trago de chocolate caliente en noche invernal, escuchar esas palabras dichas por Choi Siwon, por el ejemplo a seguir de Minho, por la principal obsesión de Minho….era como recibir un trago de agua en medio del desierto. El mayor  se separó y juguetonamente le revolvió el cabello –Eres todo un hombre- le dijo con una inmensa sonrisa en su rostro y después caminó hasta el centro de la sala donde estaba el televisor –Como estaremos toda la noche juntos ¿Qué te parece si vemos películas?- Minho parpadeó un par de veces, abrió y cerró la boca antes de poder articular palabra.

-No puedo…tengo…que…- No terminó la frase y como alma que lleva el diablo caminó hasta su habitación encerrándose en ella. Apoyó al espalda a la puerta procesando todo lo sucedido…para él habían sido muchas cosas pero se resumían en unas pocas. Estaba solo en la misma casa con su hermano después de un año y medio sin vivir con él. Para alguien que no conociera la mente de Minho esa frase no significaba nada más que una divertida noche entre hermanos, pero para el joven Choi era algo similar a su perdición, y lo peor es que no estaba seguro del por qué. Caminó lentamente hasta la cama y se sentó en esta apoyando los codos de sus rodillas. Estaba claro en que se había obsesionado con el tema de ser idéntico a Siwon, y que esos dos años que había pasado cambiado totalmente su cuerpo con puro ejercicio había sido única y exclusivamente para escuchar lo que su hermano le había dicho hacia solamente unos minutos, pero entonces… ¿Por qué tenía miedo de estar cerca de él? ¿Por qué no había aceptado el ver películas juntos? Si era su hermano no alguien que le gustara…

“¿Minho en que piensas?” Se reprendió mentalmente, ese pensamiento que había pasado por su mente era una total estupidez. Molesto consigo mismo se levantó y tomó su celular de la mesa de noche, escribió un seco mensaje a sus amigos cancelando su participación en los planes explicando que sencillamente no podía salir de su casa, apagó el teléfono y se dejó caer en la cama, un día que deberia haber terminado  de manera  fantástica ahora iba a ser quizás el peor día de su vida.




El golpe que se dio en el brazo fue lo que lo despertó. Estaba en el suelo, al parecer dormido había rodado hasta que ya no había cama y ahora solo le quedaba quejarse del dolor en su codo. Se puso de pie y miró hacia la ventana, ya estaba oscuro. Buscó su reloj de pulsera el cual nunca usaba, eran las siete con cuarentaicinco minutos. Guardó silencio y escuchó atento, en el hogar solo se escuchaba el televisor de la sala en un volumen moderado, al parecer seguía solo con su hermano. No quería…no…no podía estar cerca de él. Sin saber que hacer realmente decidió darse un baño y acostarse a dormir, si, era muy temprano pero que importaba…si, ya había dormido un buen rato pero haría cualquier cosa para estar lejos de Siwon.



Cuando el agua fría cayó sobre él, tensó sus trabajados músculos pero resistió. Cerró los ojos mientras dejaba el agua fluir por su cuerpo. A su mente lentamente fueron llegando los recuerdos del sueño tenido mientras dormía esa “pequeña” siesta de hace unos minutos. Era un sueño extraño, pero agradable…no sabía porque, todavía no recordaba bien…todavía no recordaba imágenes claras…solo sabía que era algo que le había gustado y una intriga mas se sumó a las que ya tenía.


-Bien…ya me bañé…ahora a jugar un poco- Después de vestirse se sentó en el sillón que estaba frente al televisor y decidió seguir con su liga en la que estaba ganando en el primer lugar con el FC Barcelona, decidió que uniforme utilizar y le dio a comenzar. Un pequeño antojo de beber algo le llegó, negó con la cabeza, debía ser fuerte y no salir de su habitación hasta que llegara su madre. El juego comenzó y trató de concentrarse completamente. Si dos minutos después la voz de su hermano mayor llamándolo no hubiera destrozado su paz, quizás lo habría logrado. El control se le cayó de las manos y molesto le dio a pause en la  consola.

-¿Qué hyung? – Preguntó secamente sin querer levantarse-

-¿No tienes hambre?...Es tarde…debes cenar- Minho solo suspiró frustrado, era cierto, debía comer y era tarde, aparte, se moría de hambre.

-Ya voy- Respondió y escuchó como el mayor se alejaba – ¿Por qué me haces esto Dios?- preguntó mirando al techo como si Dios tuviera la culpa de un miedo que ni él mismo comprendía. Se puso de pie y salió de la habitación caminando lentamente. En la mesa de la sala estaba su hermano…esperándolo. Apenas llegó al final del pasillo la intensa mirada del mayor se posó sobre él haciéndolo poner el doble de nervioso.

-Sabes que no me gusta comer solo…y hace más de un año no comemos juntos…ven siéntate- Le invitó con una dulce sonrisa. ¿Cómo podía ser tan atrayente y al mismo tiempo adorable? Minho solo pudo asentir y acercarse lentamente, se sentó en la silla frente a él no sabiendo que decir -¿Cómo te va en el instituto?- Comenzó el mayor de los Choi mientras servía la cena preparada por su madre. Siwon siempre tenía tema de conversación, por eso era tan sociable….otro aspecto que Minho debía adoptar

-Bien…no tengo problemas con ninguna materia…y soy el capitán del equipo de futbol- Vio que la sonrisa en el rostro de Siwon se hacía más amplia.

-Eso me llena de orgullo- Minho hizo una pequeña venia cuando el otro colocó el plato frente a él, esperó a que el mayor se sirviera y tomó los palillos para comenzar a comer, una situación más incómoda para él no podía haber.
El silencio se mantuvo por mucho rato, Minho estaba seguro que Siwon hubiera preferido comer solo a comer con tan mala compañía, por eso mentalmente creó dos Minho y uno golpeaba sin piedad al otro.

-Estás raro- Ahora unos de los “Minhos” daba patadas al otro. Minho, el verdadero, alzó la vista y esta se encontró con la del mayor. Siwon lo escaneaba con esa mirada tan intensa que poseía, él solo pudo negar –Si lo estas- sentenció el mayor levantándose de su asiento y tomando ambos platos ya vacios. Minho no encontraba que decir.

-En serio hyung…no me pasa nada…solo…- Trató de responder pero ni el mismo sabía qué demonios le pasaba, así que solo podía balbucear. Siwon regresó de la cocina y se detuvo frente a la mesa mirándolo serio…dolido. –Lo siento hyung…- Minho apartó la silla y se puso de pie dispuesto a irse de nuevo a su habitación para no volver a salir hasta que Choi Siwon dejara la casa. Cuando pasó junto al mayor, este lo agarró con fuerza del brazo reteniéndolo -Hyung- susurró sobresaltado volteando la cabeza para ver a un Siwon que tenía una expresión totalmente indescifrable.
-¿Por qué te pones nervioso cuando estoy cerca?- La primera pregunta, la primera estocada a su corazón. Minho no sabía que responder y no iba a negar aquello que ya era evidente. Siwon se movió y lo movió haciendo que quedaran frente a frente, sus miradas se encontraron, era algo inexplicable era como si ambos cuerpos se llamaran…pero ¿A qué? Minho recorrió con la mirada las facciones de su hermano, era tan atractivo y sus labios tan finos y tentadores. “¿En que estas pensado?” Se dijo mentalmente. La tensión aumentaba a cada segundo que dejaban pasar, la sangre los llamaba y cuando se quisieron dar cuenta ya ambos se devoraban con un  fogoso beso en el que ambas lenguas se enredaban y se saboreaban con gula. El mayor  tomó de la nuca al otro y  los hizo girar para poder pegarlo contra la pared pensando que podía calar más profundo en su boca. Minho lo atrajo por la camiseta pegándolo a su cuerpo, lo abrazó por el cuello y acarició su azabache cabellera. Ambos ladeaban la cabeza al lado contrario del otro para así hacer aquel loco, si porque no había otra palabra para describirlo, aquel loco beso algo más profundo.

Ninguno de los dos quería pensar en las razones por las cuales se estaban besando de esa manera ni mucho menos las razones por las cuales en ese momento el mayor tocaba con devoción el trabajado abdomen del menor.
-Hyung…-Logró hablar el más joven antes de que el otro le mordiera el labio inferior y lo volviera a besar-… ¿Qué…que estamos haciendo? –Terminó la pregunta sin hacer mucho esfuerzo para detener los besos. Sintió como su hermano mayor lo pegó aun mas contra la pared besándolo con fuerza

-No se… ¿Te molesta?- Minho solo negó con la cabeza, pues no podía hablar –Entonces no me detengas-  Y Minho no lo detuvo, ya después habría tiempo para arrepentirse y darse golpes de pecho…ya después habría tiempo para pensar en otra cosa que no fuera el placer tan grande que sentían cada vez que sus labios se unían. –Maldita camiseta- Dijo el mayor quien con un rápido y algo brusco movimiento le quitó el polo a su hermano sacándoselo por los brazos, al tenerlo con el torso descubierto no pudo evitar detallarlo y humedecerse los labios con la lengua, era tan atractivo –Esto lo has logrado con mucho esfuerzo ¿Cierto?- Le preguntó al más joven mientras descaradamente delineaba los contornos de sus abdominales.

Minho se sintió en el paraíso, no solo porque el cálido tacto del mayor sobre su piel le resultaba maravilloso si no tambien porque había logrado impresionar a la única persona a la que le importaba impresionar. De un momento a otro sintió como toda la vergüenza, los nervios y la inseguridad se iban en aquella camiseta que ahora era pisoteada por el mismo ya que el mayor lo tenía completamente pegado a la pared mientras le repartía caricias por su pecho y abdomen y al mismo tiempo besos y mordidas por su cuello.

-Minho…no seas tímido…- Se pudo escuchar que dijo el mayor todavía deleitándose con el cuello ajeno – Porque yo no pienso serlo- Minho no era alguien ni tímido ni totalmente extrovertido pero cuando quería algo daba todo por eso y cuando se sentía en algún tipo de competencia debía ganar…así de sencillo debía ganar… y aquello fuera lo que fuera que estuviera pasando entre ellos dos a Minho le parecía una competencia por dominancia y hasta los instantes Siwon estaba ganando.

Sorprendiendo al más grande, Minho comenzó a desabrochar los botones de la fina camisa de su hermano, la desesperación por tenerlo expuesto y a su merced le hicieron romper la prenda tan solo faltando dos botones para terminar. Al momento en que sus manos se pusieron en contacto con los firmes abdominales del mayor soltó un jadeo de necesidad pero ¿necesidad de que? No tuvo tiempo de responder cuando ya se encontraba sentado en la mesa del comedor y sus labios volvían a “danzar” con los del otro. Sin vergüenza correspondió al beso rodeando la cadera del mayor con sus piernas y con sus manos  detallando cada músculo de su espalda.

-Minho…- Ya era la segunda vez que Siwon lo llamaba y en esta su voz estaba marcada por el placer y el deseo- Minho…- Minho creyó que moriría- Quiero…quiero tenerte –Dijo el mayor mientras movía su cabeza para darle más acceso a su hermano quien estaba ensimismado casi literalmente comiéndose su cuello-

-Me tienes hyung… - Le respondió al momento que lamia su manzana de Adán, sintió que el mayor negó.

-Quiero…poseerte…penetrarte- Lo último fue un susurro, un susurro erótico que recorrió el cuerpo de ambos como una exótica corriente eléctrica que erizó cada centímetro de sus pieles. Siwon esperó tranquilo la respuesta, era paciente pero no sabía cuánto – Minho… -

-Hazlo… Hazlo que no hay tiempo-  “No hay tiempo”… No, no había tiempo, en cualquier instante su madre podría llegar y allí estarían en un problema pero no tenía importancia en ese momento, lo importante era que Siwon había hecho caso y ahora el pantalón de Minho resbalaba por sus piernas. El menor de los dos volvió a unir ambas bocas en un beso y descarado movió su pelvis contra la del otro haciéndolos jadear casi gemir entre el contacto de sus labios. Siwon respondió a aquel movimiento marcando un ritmo. El roce de ambos cuerpos en esa parte tan sensible, ya muy despierta en ambos, les estaba haciendo perder la poca cordura que les quedaba, aunque realmente estaba en duda si ellos seguían siendo personas cuerdas –Hyung…Hazlo- Rogó, si Choi Minho rogó a su mayor, había perdido, lo sabía, el mayor tenía el control pero no le molestaba en lo mas mínimo.

- No debiste haberte movido- Le respondió Siwon con un sonrisa, sentía su cuerpo hervir y la ropa interior le apretaba horriblemente. Se acercó al menor devorándolo con la mirada y se estremeció cuando este se humedeció los labios viéndolo fijamente, el menor era travieso y lo estaba provocando…su hermano se parecía mucho a él. Desabrochó su pantalón, dejándolo caer. – ¿Estás seguro de querer que sea aquí?- Le preguntó al tiempo que sus manos subían por las fuertes piernas del futbolista y atrapaban el bóxer para comenzar a bajarlo.

Minho sencillamente asintió y levantó la cadera para dejarse desvestir, su erección estaba libre y él totalmente desnudo frente a su hermano quien en cuestión de segundos estaba en la misma condición que el.

Sus cuerpos largos, bien trabajados, varoniles, cuerpos sumamente similares por los que corría la misma sangre, una sangre que se llamaba, una sangre y unos cuerpos que se deseaban. Cuerpos que en ese momento se enredaban en un abrazo mientras sus labios se daban caricias húmedas, cuerpos que pertenecían a dos personas con el mismo apellido, dos hermanos…

Incesto…

El más horrible, nefasto, antinatural, perfecto, excitante, enloquecedor y magnifico incesto.

-¡hyung!- Gritó el menor de los dos cuando su hermano invadió su estrecha y virgen entrada con los dedos sacándolos y metiéndolos a un ritmo lento. Al principio había dolido pero ahora le era algo sumamente placentero aunque estaba claro, cuando el hinchado miembro del mayor entrara en él gritaría de dolor, lo sabia… -Hyung- Jadeó sonrojado disfrutando de aquella nueva sensación, eran jadeos que fueron sustituidos por gemidos en el momento que Siwon comenzó a masturbarlo con la mano libre. Se tumbó en la madera dejando que aquellas magnificas sensaciones le gobernaran, sus piernas temblaban y el 99% de sus músculos estaban tensos. Casi se queja cuando los dígitos del mayor abandonaron su cavidad -¿Lo vas a hacer ya?-  Apoyado en sus codos miró al mayor quien se acomodaba entre sus piernas. Vio que asentía y se volvió a sentar rodeando el cuello ajeno con sus brazos – Trata de que no duela tanto- Pidió por primera vez asustado.

-Lo intentare- Siwon dirigió su hombría a la entrada ajena, teniéndola allí, tomó al menor de la baja espalda y con un fuerte pero lento movimiento entró en aquella húmeda pero magníficamente estrecha entrada- ¡Oh dios mío! –Gritó  mientras entraba y sentía como el menor enterraba sus uñas en la piel de su espalda- eres…eres tan estrecho –Logró decir al estar completamente dentro de su hermano, sentía los músculos de Minho, quien lo tenía abrazado con piernas y brazos, completamente tensados, pero no había escuchado salir ningún sonido de su boca-

Minho se había mordido con fuerza el labio y había arañado sin piedad la tostada piel del mayor, el dolor era horrible, era como si lo hubieran partido en dos, se sentía invadido, abierto…se sentía extraño. Eso era totalmente nuevo para él, nunca alguien había hecho eso con su cuerpo…nunca antes había hecho eso con un hombre…ni tampoco con una mujer…Minho era totalmente virgen….era –Duele…- dijo con un hilo de voz – mucho…-
-Perdón…quizás no te preparé lo suficiente- Respondió Siwon antes de besar su cuello y sus hombros buscando relajarlo, pudo sentir como el menor movió la cabeza negando.
-Soy virgen es normal…solo- Soltó un suspiro mientras esperó a que ese horrible dolor remitiera poco a poco, quería que desapareciera de una vez pues sabía que si su mente se aclaraba iba a comenzar a pensar en la aberración que él y su hermano estaban cometiendo. Apoyó la frente en el hombro de su hermano mientras respiraba profundo para relajar sus músculos –Muévete hyung…hazlo… - Pidió al darse cuenta que su cuerpo no se acostumbraría pero el necesitaba que el mayor hiciera con el todo lo que ambos deseaban. Se apegó al mayor y movió su pelvis aguantando el dolor, quería respuesta del otro –Vamos hyung-

Y Siwon no se hizo de rogar, abrazando al menor con fuerza salió no completamente de él y volvió a entrar con más fuerza penetrando una y otra vez su estrecha entrada. Los jadeos y gemidos llegaron segundos después cuando ya ambos solo sentían placer, cuando ya el dolor de Minho había pasado a segundo plano,  cuando ya el menor de los Choi pedía por más.

-Dios Minho…eres…ah…tan estrecho- Decía Siwon mientras lo embestía cada vez más fuerte, sin control, sin cordura. Lo volvió agarrar del trasero para apegarlo más a él, no se daba cuenta que eso era imposible.
-Hyung… ¡mas!...mas- gemía por su lado Minho entregado totalmente a su hermano, era maravilloso el placer era divino sencillamente–¡Exquisito!…¡mas!…¡Siwon mas!- volvió a pedir mientras se movía tambien ayudando al mayor.
Ambos cuerpos se movían al mismo ritmo, ambos cuerpos se hacían sudar, ambos se deseaban más a cada segundo.  En ese momento Siwon no podía pensar en más nada que no fuera Minho y Minho no podía pensar en más nada que no fuera Siwon.
Cuando el mayor embistió con fuerza al otro queriendo enterrarse más y más en él, cuando logró rozar su próstata y este soltó un alto gemido, tres estocadas mas fueron necesarias y Minho llegó a un exquisito orgasmo manchando ambos cuerpos perlados de sudor con aquel blancuzco líquido.

Las paredes del interior del más pequeño se contrajeron y apretaron la hombría de Siwon, quien sin poder contener mas se corrió con fuerza llenando el interior del menor con su semilla.

En ese momento en que todo acaba, en el momento en que la maravilla llega a su final, ese momento que tienes que pensar…en ese momento en que Siwon y Minho se dieron cuenta que eran la fuente de un deseo loco y desenfrenado. Un deseo prohibido. Ese momento en que se dieron cuenta que entre ellos había algo más que amor fraternal…

Ambos…hermanos…amantes…

Sus cuerpos sudados y débiles después del esfuerzo. El semen del grande bajando por las piernas del pequeño y el abdomen de ambos manchados con el semen del castaño. Sus rostros sonrojados y marcados con las expresiones de agotamientos. El televisor todavía prendido, los platos en el lavaplatos recibiendo agua de un chorro que no había sido cerrado. La consola todavía encendida en un juego que quizás nunca se terminaría…un juego…eso que había pasado entre ellos no era un juego…lo sabían, por sus ganas de mas, por su miedo a ser descubiertos, por aquella ropa regada por el comedor…lo sabían…y si era un juego…era el más peligroso pero magnifico juego que jamás ninguno de los hermanos Choi había jugado en su vida….

“Quien esté libre de culpa que tire la primera piedra”

…Ven, vamos a darle vino a nuestro padre, nos acostaremos con él y así engendraremos descendencia." En efecto, propinaron vino a su padre aquella misma noche, y entró la mayor y se acostó con su padre, sin que él se enterase de cuándo ella se acostó ni cuándo se levantó. Al día siguiente dijo la mayor a la pequeña: "Mira, yo me he acostado anoche con mi padre. Vamos a propinarle vino también esta noche, y entras tú a acostarte con él, y así engendraremos de nuestro padre descendencia." Propinaron, pues, también aquella noche vino a su padre, y levantándose la pequeña se acostó con él, sin que él se enterase de cuándo ella se acostó ni cuándo se levantó.
Las dos hijas de Lot quedaron encintas de su padre.
Génesis 19, 31-36]

MilkTea

1 comentarios:

  1. ok ok, empezaré ya que se me puso exigente xD

    simple y sencillamente me encanto! ni idea de donde sacaste la idea pero si no lo continuas a mi me dará algo!... ahora que pasara porque no creo que despues de semenjante acto de pasión que protagonizaron se vallan con la de "fue solo una noche", yo se pasará a mayores, verdad que si? xD

    Bueno, las partes que me mas me gustaron:

    1. La reaccion de Minho cuando su madre le dice que va a la beneficencia xD... ese penso que dejaria la casa patas pa' rriba xD
    2. La reacción de Minho cuando se entera de que tiene "Niñera"... si claaro, sobretodo eso
    3. cuando ve que es Siwon, fue gracioso el hecho de que quisiera correr a su cuarto por eso
    4. cuando su hermano le dice lo mucho que se parece a el, creo que fue un balde de agua para el pequeño
    5. la cena y los dos Minhos, uno pegandole al otro jeje muuy comico.
    6. cuando tocaron el tema de su cambio

    Y CLARO Y POR SUPUESTO!
    7. LA COCINA! dios santo muchacha!!!! desde cuando escribes asi? yo sabia que de perver tenias algo, pero no crei que fuera tanto jejej XDD

    pero bueno, ya sabes cual es mi punto no? LO AME! y si no me avisas cuando actualices no rspondo ok? mira que se donde vives xD ASI QUE CUIDADIITOO!

    simplemente fantastico, sigue asi ^-^

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